¿Cuándo dejará de hacer frío en Asturias?
Asturias
Las previsiones iniciales apuntan a una montaña rusa de temperaturas para lo que queda de mayo
23 May 2024. Actualizado a las 05:00 h.
El fin de semana dará un respiro a este tiempo inestable, lluvioso y casi invernal que se viene registrando en Asturias, aunque las temperaturas quedarán muy lejos de las máximas que se prevé que se alcancen en el este y el sur de la península, por encima de los 32 grados e incluso los 35 grados en la zona del Guadalquivir. En Asturias, se alcanzarán máximas de entre 20 y 22 grados, lo que marcarán los termómetros en las noches tropicales que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé también en otros puntos de España.
Aunque es pronto para predecir qué ocurrirá en lo que queda de este mayo tan inestable, las primeras previsiones del experto de Meteored Samuel Biener, apuntan a que la segunda parte del mes estará definida por tormentas, danas y borrascas, esperándose esta misma semana un descenso de temperaturas, que serán anormalmente bajas para la época, mientras que en los últimos días del mes se prevén temperaturas de 1 a 3 grados más altas respecto a la media climática de esos días en casi toda la península, aunque en Asturias y el resto de la vertiente cantábrica los valores podrían mantenerse más contenidos si no se dan cambios en este primer pronóstico. Los últimos días de mayo, las lluvias también rondarán la media en el norte.
El experto de Meteored también señala que el bloqueo anticiclónico sobre Escandinavia puede favorecer el descuelgue de borrascas en las inmediaciones de la Península, dando lugar a un ambiente inestable como el que se vive estos días. En ese sentido, aunque no se aprecia un patrón meteorológico definido a partir de este fin de semana, la situación de bloqueo escandinavo podría dar paso a una de NAO positiva en la recta final del mes. En ese momento, las borrascas podrían circular por latitudes más altas, pero es probable que algunos descuelgues de aire frío (vaguadas o danas) puedan acercarse desde el Atlántico.
Por su parte, las previsiones de la Aemet para este mismo jueves indican que las temperaturas presentarán cambios ligeros, predominando los descensos, y lluvias débiles, con algunos chubascos aislados. Las temperaturas máximas rondarán entre los 16 y 18 grados en las principales localidades, con mínimas de 6 grados en Cangas del Narcea o Langreo, 8 en Oviedo y los 11 de Gijón, Llanes o Navia.
El viernes, según la Aemet, se mantendrán los cielos nubosos pero ya sin lluvias y las temperaturas máximas irán en aumento, llegando a los 19 grados en Oviedo, los 20 en Langreo e incluso a los 22 en Cangas del Narcea. Las mínimas también empezarán a subir en algunas localidades y ya el sábado el ascenso de los termómetros será generalizado y más acusado en las zonas altas. En el entorno de los Picos de Europa incluso se prevé que las máximas registren un ascenso que podría ser extraordinario, mientras se alcanzan los 20 grados en Gijón, Llanes, Navia y Oviedo, y por encima en Langreo o en Cangas del Narcea.
El domingo, la Aemet prevé que en casi todo el país sea probable una situación estable sin lluvias, aunque la nubosidad tenderá a aumentar en la zona norte sin descartar chubascos que en todo caso serían débiles. Las temperaturas, que superarán los 30 grados en buena parte de España, bajarán ligeramente en Asturias con máximas que volverán a oscilar entre los 18 y 20 grados en las zonas de montaña. Las mínimas rondarán los 13 y 14 grados, bajando de 10 también en las zonas más altas.
El lunes no se descartan chubascos ocasionalmente acompañados de tormenta, en general débiles, en el Cantábrico y temperaturas máximas ligeramente en descenso con mínimas que se mantienen. En los días siguientes, martes, miércoles y jueves, en principio, se mantendrán cielos nubosos, con posibilidad de chubascos acompañados de tormenta en montaña del extremo norte y del nordeste, más probables e intensos en la Ibérica, la Cantábrica y, especialmente, el Pirineo, donde pueden ser localmente fuertes. Las temperaturas no presentan tendencias claras, aunque es probable que no experimenten grandes cambios o que desciendan, con lo que aún habrá que esperar a que el tiempo primaveral estable, o veraniego como ocurría por estas fechas el año pasado, haga acto de presencia en Asturias.