La Voz de Asturias

Fapas denuncia que el Principado «deja morir» estrangulada a una osa radio marcada

Asturias

La Voz Oviedo
Osa en riesgo de estrangulamiento por la presión del collar

La asociación señala que el collar que porta el ejemplar se ha estropeado y no puede soltarse por control remoto

31 Aug 2024. Actualizado a las 18:22 h.

La asociación Fapas, que lleva cuarenta años trabajando en el seguimiento y control del oso pardo en la Cordillera Cantábrica, detectó la presencia de una osa que portaba un collar de radio seguimiento instalado en un programa que lleva a cabo el Gobierno de Asturias para el control del oso pardo.

La alarma ha surgido cuando las imágenes de las cámaras de la asociación han detectado a este ejemplar con el collar muy apretado sobre el cuello, lo que «desata la preocupación de que llegue a morir estrangulada». Normalmente estos collares son instalados con sistemas de suelta  por mando a distancia, por lo que pueden ser liberados en caso de crecimiento del animal. En este caso, Fapas «ha podido conocer que el sistema de suelta se ha estropeado y que resulta imposible la liberación del collar, por lo que el animal corre un alto riesgo de morir estrangulado».

La asociación informa de que el Gobierno asturiano ha sido avisado de la situación y su única respuesta «ha sido valorar que el collar está a punto de romperse por causas naturales y que la osa está adelgazando», por lo que «parece desatenderse del problema». Ambas cuestiones pueden ser rebatidas técnica y científicamente, según Fapas.

La osa va a entrar este otoño en su periodo biológico de hiperfagia, proceso de engorde para prepararse para la hibernación lo que conlleva a un incremento notable de peso respecto del que tiene actualmente y el collar que lleva enganchado al cuello no posee ningún sistema de autodestrucción condicionado por cuestiones técnicas de fabricación.

Fapas señala que el Gobierno asturiano, está desarrollando un «programa opaco» de captura de osos para colocarles collares de seguimiento, del que se desconoce el número de ejemplares capturados y marcados. «Ni tan siquiera se conoce quién es el director científico del proyecto ni de dónde provienen los fondos económicos para financiarlo», denuncia la asociación, que apunta además que «se están utilizando trampas modelo Culvert», prohibidas en muchos países para capturar osos por su alta peligrosidad, ya que la trampa «se cierra con una pesada guillotina que, en caso de mal funcionamiento, puede causar graves lesiones a los osos que entran en ella atraídos por los cebos». 


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