La Voz de Asturias

Tres gigantes industriales asturianos en apuros: los problemas de ArcelorMittal, Duro Felguera y Windar

Asturias

Sergio M. Solís Redacción
Duro Felguera

La incertidumbre y la inestabilidad sobrevuelan a algunas de las grandes empresas del sector industrial en la región

13 Dec 2024. Actualizado a las 05:00 h.

Nadie dijo que sería fácil, pero incluso los pronósticos más agoreros parecen haberse quedado cortos ante la situación que vive la reconversión industrial en Asturias. Al acelerado y traumático proceso de descarbonización al que se ha enfrentado la región en las últimas décadas, se suma ahora una situación de incertidumbre e inestabilidad en algunos de los gigantes del sector industrial asturiano. ArcelorMittal, Duro Felguera y Windar atraviesan una serie de dificultades económicas y de mercado que mantienen en alerta a trabajadores e instituciones.

ArcelorMittal

Comenzando por la multinacional siderúrgica, aún está por definir qué sucederá con el proyecto de construcción de una planta de reducción directa de mineral de hierro (DRI, por sus siglas en inglés) en Gijón. El Gobierno de España concedió a ArcelorMittal una subvención de 450 millones para acometer este proyecto estratégico para la recuperación y transformación económica (PERTE) de descarbonización, valorando su capacidad de arrastre para generar empleo y crecimiento económico en el Principado.

Sin embargo, los planes de Arcelor no pasan, por el momento, por las plantas DRI. La compañía alega que estas instalaciones no son rentables y que aún no se dan las condiciones adecuadas para poner en marcha el proyecto, apuntando directamente a los altos precios de la energía y a la dificultad para competir en el mercado con China, que cuenta con tecnologías más baratas y gran capacidad de producción. «Los entornos político, energético y de mercado en Europa no han avanzado en una dirección favorable», argumenta la empresa, que había anunciado planes de inversión en plantas DRI combinadas con hornos de arco eléctrico en varios países del continente.

Por su parte, el Principado considera «irrenunciable» esta inversión y abre la puerta a que el futuro siderúrgico de la región se mantenga «con o sin Arcelor», tal y como subrayaba hace escasas semanas la consejera de Transición Ecológica, Industria y Desarrollo Económico, Nieves Roqueñí. Mientras tanto, los sindicatos advierten que el abandono del proyecto en Gijón por parte de la multinacional pondría en cuestión 8.500 puestos de trabajo y tildan de «chantaje» el comportamiento de ArcelorMittal para conseguir una mayor ayuda económica de las instituciones.

J.L.Cereijido | EFE

Al margen de lo que ocurra con las plantas DRI, la siderúrgica ha paralizado en los últimos días la actividad en su tren de carril y el tren de alambrón por la situación de mercado de baja demanda. El tren de alambrón, que ya interrumpió su funcionamiento durante diez días en el mes de octubre, volvió a parar el pasado viernes y se mantendrá en esta situación hasta el martes 7 de enero, mientras que el tren de carril se detendrá desde el día 23 de diciembre hasta el 2 de enero.

Duro Felguera

Otra situación complicada es la que atraviesa Duro Felguera. Durante la tarde del miércoles la empresa anunciaba la presentación judicial de un preconcurso de acreedores con el fin de aprobar un plan de reestructuración que permita su «viabilidad futura y la conservación del mayor número de puestos de trabajo posible». Una decisión que afecta tanto a la empresa matriz como a todas sus filiales y ante la que ha reaccionado la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), quien espera que Duro Felguera lleve a cabo las «actuaciones oportunas para la búsqueda de una solución a los litigios que le afectan».

La CNMV decidió suspender cautelarmente la cotización en bolsa de Duro Felguera el pasado 25 de noviembre -suspensión que se levantará este viernes-, después de que la compañía energética argelina Sonelgaz Production d'Electricité (SPE) hubiera solicitado un arbitraje para reclamar a la empresa asturiana una indemnización de 413 millones de euros. La solicitud se produjo como consecuencia al anuncio de Duro Felguera en el mes de junio de suspender de los trabajos del proyecto de la central térmica de ciclo combinado de Djelfa, en Argelia, un contrato firmado en 2014 por 544 millones de euros, «ante la necesidad de ajustarlo a la realidad concurrente».

El fabricante de bienes de equipo avanzó que presentaría antes del 10 de diciembre su escrito de oposición a la solicitud de arbitraje, «rechazando la reclamación» de Sonelgaz al entender que la «suspensión del contrato por parte de Duro Felguera es conforme a derecho por los incumplimientos en que ha incurrido». En este contexto, la compañía asturiana decidió aplicar un tratamiento contable «más conservador» al contrato actualmente en litigio, lo que, según adelantó, implicará la dotación de una provisión de unos 100 millones euros.

Esta dotación obligará a reformular las cuentas anuales de los ejercicios 2022 y 2023, así como los estados financieros del primer semestre de 2024, si bien el patrimonio neto de la sociedad se mantendrá «positivo a efectos mercantiles», tal y como informó la compañía el 29 de noviembre. 

La dirección de la empresa ha trasladado a los trabajadores que su decisión busca «construir un nuevo futuro para Duro Felguera», después de que «algunos proyectos deficitarios, como el de Argelia», hayan «arrastrado a la compañía a una situación difícil». Además, han informado de que este movimiento «no implica el cierre» y que el propósito es «negociar para proteger sus activos y contratos». Por su parte, el Principado y los sindicatos han pedido que la situación se afronte «con la mayor transparencia» con las Administraciones Públicas y los representantes legales de los trabajadores.

Windar

La situación no es comparable y es menos grave que las dos anteriores. Hace apenas un mes, Windar Wind Services anunciaba el cese de su actividad en la nave de Gijón y puso sobre la mesa la posibilidad de ejecutar un ERE para los trabajadores de la instalación. La empresa, parte del grupo de Windar Renovables, explicaba entonces que la planta asturiana no era adecuada para fabricar piezas para eólica terrestre y justificaba la decisión como consecuencia de «una bajada de la carga de trabajo para los próximos meses».

Finalmente, Windar renunció a la opción de los despidos y ahora se trabaja en el traslado de la plantilla a Ferrol. Las negociaciones están actualmente en marcha, con el factor económico como principal escollo. Según informa TPA, la empresa ofrece a los trabajadores 1.000 euros para gastos además de un piso, si bien la plantilla reclama una dieta completa para aquellos que no acepten la oferta de la compañía. 42 son los trabajadores afectados por la medida, que durará 9 meses, mientras que otros 12 más han aceptado ser trasladados a México.

El tejido industrial de Asturias se encuentra ahora en una encrucijada, con decisiones empresariales inminentes que marcarán el devenir de miles de trabajadores y el desarrollo económico de la región. En juego está, por tanto, el presente de estas industrias y la viabilidad de un modelo productivo que defina el futuro del Principado.


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