La Voz de Asturias

Ignacio Villaverde, rector de la Universidad de Oviedo: «Las privadas tienen que competir con nosotros y no se lo pondremos fácil»

Asturias

Sergio M. Solís
Ignacio Villaverde, rector de la Universidad de Oviedo

El rector subraya que «lo que tienen que garantizar las universidades públicas es que cualquiera tenga la oportunidad de acceder a los estudios superiores, con independencia de su capacidad económica»

10 Jun 2025. Actualizado a las 13:57 h.

La Universidad de Oviedo se encuentra en un momento clave de su transformación. Tras revalidar recientemente su mandato como rector, Ignacio Villaverde aborda los actuales retos de la universidad pública y las oportunidades que marcarán el futuro de la institución.

-Nos encontramos al final del curso 2024-2025. ¿Qué balance hace de estos años al frente del rectorado y cómo definiría la situación actual de la Universidad de Oviedo?

-La Universidad de Oviedo es una institución académica sólida, prestigiosa y con un papel institucional reforzado en los últimos años. Nos hemos posicionado como una universidad de referencia, tanto a nivel nacional como europeo, liderando una gran alianza universitaria. Estoy razonablemente satisfecho con los avances en gobernanza participativa, impacto territorial y sostenibilidad. Económicamente estamos saneados, y hemos ganado prestigio internacionalmente, lo cual se refleja en el aumento de estudiantes de fuera de Asturias. Pero aún queda trabajo por hacer y lo afrontamos con responsabilidad en este segundo mandato.

Estoy satisfecho con los avances en gobernanza participativa, impacto territorial y sostenibilidad. Económicamente estamos saneados, y hemos ganado prestigio internacionalmente

 

 

-¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrenta ahora la institución?

-Tenemos cuatro retos clave. Primero, transformar la gestión de la investigación, que ha colapsado ante el crecimiento de nuestra capacidad científica. Segundo, recuperar el liderazgo en transformación digital, donde fuimos pioneros. Tercero, repensar la docencia para adaptarla al perfil actual del alumnado. Y cuarto, culminar el proyecto del Campus del Cristo. Desde el punto de vista de nuestras infraestructuras, es probablemente el mayor desafío que ha tenido esta universidad en los últimos diez años. Es un proyecto que me gustaría culminar en mi mandato.

El proyecto del Campus del Cristo, desde el punto de vista de nuestras infraestructuras, es probablemente el mayor desafío que ha tenido esta universidad en los últimos diez años

 

 

-Se plantea la llegada a Asturias de las universidades privadas. ¿Cómo valora este fenómeno? ¿Lo ve como una amenaza para la equidad en el acceso a la educación superior?

-No nos preocupa. El sistema universitario español admite tanto universidades públicas como privadas. Nosotros tenemos una base sólida de 20.000 estudiantes y una reputación que nos avala. Lo que sí nos molesta es que la bienvenida a las privadas se haya hecho desacreditando injustamente a la Universidad de Oviedo. He escuchado cosas que me han molestado como rector y como profesor de esta universidad. Al final, son unas iniciativas empresariales muy legítimas que sencillamente hacen negocio de la formación universitaria y que cuestan un dinero. Por lo tanto están en la antípoda de lo que hace una universidad pública, donde el único criterio selectivo es tu rendimiento académico, el mérito y la excelencia, no tu economía personal o familiar. La matrícula media hasta ahora en la universidad pública asturiana eran 500 o 600 euros por curso y en una privada son 9000 euros.

-¿La llegada de las privadas podría alterar la hoja de ruta de la Universidad de Oviedo?

-No. Las universidades privadas son las que tienen que competir con nosotros y no se lo vamos a poner fácil. Son ellas las que tienen que convencer a los estudiantes y sus familias de que son una alternativa formativa de mayor calidad que la Universidad de Oviedo. Su llegada puede acelerar nuestros procesos de innovación, pero no condiciona nuestra estrategia. En investigación y transferencia, el espacio es exclusivamente de las universidades públicas. Nosotros competimos con instituciones globales, no con proyectos recién llegados. Nuestra obligación es seguir siendo ágiles y eficientes.

-¿Cómo valora la propuesta del Principado de Asturias de ofrecer matrícula gratuita a todos los estudiantes de nuevo ingreso?

-Es una medida positiva y coherente con la política del Gobierno asturiano desde 2019, que ha mantenido las tasas universitarias a precios muy bajos. Por lo tanto, el Gobierno de la región, y ahí está la hemeroteca, siempre ha tenido en la cabeza esa gratuidad. Lo único que estaba en duda era el modelo. Yo creo que es una buena medida, porque lo que tienen que garantizar las universidades públicas es que cualquiera tenga la oportunidad de acceder a los estudios universitarios, con independencia de si tiene o no la capacidad económica para afrontarlo. Eso sí, esta gratuidad debe ir acompañada de una exigencia académica. Quien recibe ese apoyo, debe rendir y demostrar compromiso con la inversión que hace la sociedad asturiana.

-¿Se ha calculado el impacto que puede tener esta medida en el número de matriculaciones o en la retención del estudiantado?

-Sí, esperamos un efecto llamada importante. Esa gratuidad va a ayudar a atraer estudiantes y también a retenerlos. Yo creo que es un incentivo importante para venir a estudiar a la Universidad de Oviedo. Pero también exigiremos resultados, porque se lo debemos a una sociedad que ha decidido que va a apostar por una universidad pública, que va a invertir en ella. Y lo mínimo que podemos darles nosotros y nuestros estudiantes, como respuesta, es un buen rendimiento.

-¿Está previsto ampliar la oferta académica durante los próximos años, especialmente en estudios de grado?

-Yo creo que la Universidad tiene una oferta de grado muy atractiva, muy potente y muy completa con nuevas titulaciones como Criminología o Ciencias del Deporte. Ahora mismo la apuesta no es tener más estudios de grado, sino fomentar los dobles grados, los programas de recorrido sucesivo que cabalgan grado con máster y la formación dual. También la formación en otros idiomas, los recorridos bilingües. En estudios de máster es cierto que tenemos mucho margen de mejora y estamos en un proceso de revisión de nuestra oferta. Es posible que haya másters que ya no tienen sentido, que ya no tienen demanda, y que en cambio nos falten otros estudios de máster que sí nos está reclamando el entorno. Además, las titulaciones propias ganarán peso para ofrecer formación continua y competencias complementarias como liderazgo, comunicación o emprendimiento.

Ahora mismo la apuesta no es tener más estudios de grado, sino fomentar los dobles grados, los programas de recorrido sucesivo que cabalgan grado con máster y la formación dual

 

 

-Todo esto parece responder a las nuevas demandas del mercado laboral. ¿Comparte esa visión?

-Yo siempre he dicho que la universidad no forma para el empleo, pero es nuestra responsabilidad que nuestros estudiantes salgan lo mejor formados posibles para que sean atractivos para el mercado laboral. Nosotros formamos a estudiantes con el objetivo de crear ciudadanos responsables, críticos y con una profunda conciencia democrática. Pero es nuestra responsabilidad que esos ciudadanos sean también profesionales atractivos para el mercado laboral. Debemos ofrecerles una formación de calidad y herramientas que faciliten su transición al mundo profesional.

-¿Qué visión tiene para la Universidad de Oviedo en el medio y largo plazo y cómo le gustaría que fuera la institución al final de su mandato?

-En el medio y largo plazo, me gustaría ver una universidad con estructuras más ágiles, capaz de atraer y retener talento, con una investigación competitiva y con una docencia de calidad adaptada a los retos del siglo XXI. ¿Qué universidad me gustaría dejar? Una universidad mejor de la que yo me encontré cuando llegué, así como también me llenará de mucho orgullo que el siguiente equipo rectoral deje una universidad mejor de la que yo les legué. Ese es el sentido que tiene dedicarse a esto, la mejora permanente.

 

 


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