El tejido empresarial asturiano sería el más afectado por una fusión BBVA-Sabadell
Asturias
El informe de la CNMC minimiza la restricción del crédito a pymes pero no en el Principado donde además no hay compromiso de mantener oficinas abiertas
07 Jun 2025. Actualizado a las 05:00 h.
La OPA lanzada por el BBVA al Sabadell ha despertado una intensa polémica y un rechazo por parte del Ejecutivo Central que considera que podría afectar a la competencia con su fusión. Pero esa valoración es discutida y no tendría el mismo impacto en todos los territorios. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha sacado a la luz un informe que minimiza el efecto que esa OPA tendría entre pequeñas y medianas empresas a nivel nacional pero también recoge que en el caso de Asturias tendría un peso en el crédito concedido a las pymes mayor que en otras comunidades. Además, el Principado es uno de los territorios en los que el BBVA no garantiza el compromiso de mantener oficinas abiertas en buena parte de sus concejos.
Así, y según recogió la agencia Efe, la CNMC llegó a la conclusión en su informe sobre la opa del BBVA de que el Banco Sabadell «no es un operador fundamental e insustituible» en el mundo de las pymes, además de que está perdiendo cuota de mercado en este negocio, aunque en el caso de Asturias sí se trata de la segunda entidad por volumen de créditos.
Por otras parte, Asturias sería, tras Cataluña y la Comunidad Valenciana, la tercera comunidad en la que más se dejaría notar esta operación, ya que entre las dos entidades suman el 25% de las oficinas bancarias de la comunidad y el 30% del empleo. El Sabadell cuenta con 400 empleados y el BBVA con una plantilla de 290 trabajadores en el Principado.
En 37 concejos asturianos hay presencia de oficinas de la entidad vasca, catalana o de ambas, si bien en 28 de ellos no hay compromiso de mantener abiertas todas las sucursales.
Entre estos concejos en los que no hay garantía de no cerrar ninguna oficina, el BBVA cuenta con una en Navia, una en Cangas del Narcea, una en Grado, dos en Castrillón, tres en Avilés, una en Gozón, una en Carreño, 11 en Gijón, 12 en Oviedo, tres en Siero, una en Mieres, dos en Langreo, una en Laviana, una en San Martín del Rey Aurelio, una en Villaviciosa y una en Llanes. 43 oficinas en total.
El balance de la CNMC
Durante más de once meses, la CNMC analizó el impacto que tendría sobre la competencia la adquisición del Banco Sabadell por parte del BBVA si prospera la opa lanzada por este último y a finales de abril aprobó la operación con los compromisos adquiridos por la entidad compradora.
Según el informe de la resolución publicado este viernes, dos de las principales conclusiones a la hora de medir el impacto que tendría la operación en el crédito a las pymes es que el Sabadell no es imprescindible y hay varios operadores, incluidos medianos y pequeños, que garantizan que haya competencia en el mercado.
Además de lo anterior, las cuotas de mercado de 2023 en el crédito a pymes muestran que el Sabadell no es líder en dicho segmento en ninguna comunidad autónoma, siendo la segunda entidad por volumen de créditos únicamente en Asturias.
Destaca también su presencia en Cataluña, donde es la tercera entidad por detrás de CaixaBank y Santander, y en Galicia, donde ocupa la misma posición, debajo de Abanca y Santander. En el resto de autonomías, Sabadell es la quinta o sexta entidad por volumen de crédito concedido a pymes.
La CNMC llama la atención de que el Sabadell es superado tanto por las grandes entidades tradicionales (CaixaBank y Santander) como por bancos regionales/medianos en distintas comunidades, como Kutxabank en el País Vasco, la Caja Rural de Navarra en Navarra y La Rioja, Cajamar en la Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía, Abanca en Galicia, Bankinter en Madrid, Ibercaja en Aragón o Banca March en Baleares.
Y buena parte de las operaciones que pierde Sabadell lo hace frente a entidades que no son el BBVA, el Santander o CaixaBank, lo que a ojos de Competencia prueba que las entidades medianas y pequeñas son ya actualmente una competencia efectiva en este momento para el banco que lidera César González-Bueno.
Por estas razones, entre tantas otras, y a la vista de los compromisos adquiridos por el BBVA para garantizar el crédito a pymes y las condiciones de clientes, la CNMC dio su visto bueno a la operación a finales de abril, aunque ahora queda por ver si el Gobierno impone más exigencias.
Las alegaciones del Sabadell
Durante el largo proceso de análisis de la operación, la CNMC desvela que el BBVA remitió hasta en siete ocasiones un listado de compromisos para obtener el visto bueno de la autoridad, al tiempo que el Sabadell planteó desde un primer momento que debían considerarse pymes aquellas empresas con una facturación de hasta 250 millones y acabó pidiendo medidas estructurales y condiciones que la CNMC rechazó.
Sobre la definición de pymes, Competencia zanjó la polémica al incluir como pymes aquellas empresas que facturen hasta 50 millones, como hace el Banco de España, el Gobierno o la Comisión Europea.
En cuanto a la pretensión del Sabadell de que el BBVA se vea obligado a desinvertir parte de su negocio si toma el control del banco catalán, la CNMC considera que no es una propuesta adecuada y genera dudas muy relevantes de viabilidad.
Las alegaciones del Sabadell trataron de justificar que es una entidad «fundamental» por su especialización para la competencia en el mundo de las pymes, además de su idea de que estos clientes necesitan cuatro o cinco bancos.
El Sabadell afirma que Abanca, Kutxabank, Unicaja o Bankinter solo representarían una alternativa en sus respectivas regiones. En el caso concreto de Cataluña, donde estos bancos no tendrían tanta presencia, sostiene que no serían en ningún caso una alternativa con suficiente escala para sustituirle.
Frente a estos argumentos, el BBVA aseguró que las pymes españolas trabajan habitualmente como mucho con dos bancos y las que mantienen tres o más relaciones bancarias son menos del 20 %.
Sobre el número de entidades con las que se relacionan las pymes, la CNMC dice que no es solo que cada banco use fuentes distintas, sino que el Sabadell «incluye sistemáticamente empresas con facturación de más de 50 millones de euros en sus cálculos, lo que no es correcto».
El riesgo que implica esta operación por el lado de la demanda es limitado, en contra de lo que alega el Sabadell, sentencia la CNMC, que añade que no se puede ignorar el papel que juegan en el segmento de pymes otras entidades.
Para reforzar esta tesis, Competencia recoge que entre 2021 y 2023 la cuota del Sabadell a nivel nacional es la que más se reduce, lo que muestra que su relevancia en el mercado está disminuyendo. En 2023, su cuota de mercado era ligeramente mayor que la de Bankinter y el resto de operadores menores han incrementado en conjunto su cuota.
Estos datos permiten descartar que el mercado nacional vaya a pasar de cuatro a tres operadores, como ha señalado el Sabadell en sus alegaciones e informes, y «hace necesario relativizar sus alegaciones sobre el alto nivel de concentración del mercado».