Alberto Suárez, de estudiar en Tapia de Casariego a la élite aeroespacial europea: «La educación pública española no limita»
Asturias
El joven de 17 años logra una plaza entre más de 2.400 aspirantes de 60 países para formarse en la Universidad de Delft, una de las mejores consideradas en Europa en el grado de Ingeniería Aeroespacial
29 Jun 2025. Actualizado a las 05:00 h.
Con 17 años, el joven ribadense Alberto Suárez García ha tomado una decisión que probablemente marcará el futuro de su vida: coger su maleta e ir a estudiar al extranjero, a la Universidad de Delft, en Holanda, una de las mejores consideradas de Europa en el grado de Ingeniería Aeroespacial. Residente en Vilaselán (Ribadeo) y alumno del IES Marqués de Casariego (Tapia), posee un muy brillante expediente académico (sus notas en la PAU fueron de 9,864 sobre 10 en la fase de acceso y 13,864 sobre 14 para Ingeniería Aeroespacial en España). Alberto Suárez se ganó una de las 440 plazas disponibles en Delft en unas pruebas (una de carácter aptitudinal y otra sobre contenidos de Matemáticas, Física e Ingeniería de primer año) a las que concurrieron más de 2.400 estudiantes de 60 países.
Cuenta que la atracción por el mundo de los vehículos le surgió de niño. Con el paso de los años, conforme superaba cursos, se dio cuenta de que se inclinaba a formarse en una carrera técnica, optando por la Ingeniería Aeroespacial, «porque encajaba en el perfil de lo que quería dedicarme en el futuro». «Estudiar en el extranjero era algo que ya venía considerando desde tiempo atrás. Lo había hablado con mis padres y lo veían bien. Yo buscaba una universidad que impartiese el grado en inglés. La Universidad Carlos III de Madrid, que es también una de las más prestigiosas de Europa del grado de Ingeniería Aeroespacial, lo ofrece. Pero en diciembre me surgió la posibilidad de ir a Delft a una jornada de puertas abiertas. Nos enseñaron las clases, las instalaciones, asistimos a una clase y la impresión que me quedó fue muy buena. Decidí hacer las pruebas de acceso y cuando me dijeron que estaba admitido, acepté», apunta.
«El ambiente que hay allí es multicultural, con más de un 40 % de estudiantes de otros países. Y se imparte el grado en inglés. Es el idioma más usado en la industria y te abre muchísimas puertas en ingeniería, tanto en España como el extranjero. Quizás pueda ser una dificultad añadida al principio, pero al final todo es una carrera superando retos y me parece una ventaja muy importante», añade. Alberto Suárez tiene clara su vocación y sobre las salidas laborales apunta sus preferencias: «Me encantaría poder dedicarme al área de los coches, la Fórmula1, porque las competiciones automovilísticas me encantan desde pequeño, o trabajar contribuyendo a desarrollar una aviación que sea más sostenible en futuro, cuidando el medio ambiente y accesible a todo el mundo».
«Estoy muy contento con la educación pública y la formación que he recibido»
El curso en Delft arrancará para Alberto Suárez el 1 de septiembre. Por delante tendrá tres o cuatro años de estudio, dependiendo de si se apunta a algún proyecto de carrera: «No lo tengo claro, pero si surge alguno vinculado con el automovilismo o con el uso del hidrógeno como combustible en la aviación, me gustaría». Reconoce que vive estas semanas previas a su nueva etapa educativa entre las ganas de empezar y cierto nerviosismo: «Seguro que echaré de menos la familia, la cultura, la comida de aquí, porque voy solo, pero me ilusiona ir. Es una universidad pública y en los Países Bajos el coste es similar al que tiene en España. Lo más complicado es el alquiler de vivienda, pero este primer curso voy a vivir en una residencia y después ya veré lo que hago».
Su caso es la demostración de las posibilidades de la educación pública: «Estoy muy contento con la formación que he recibido. Siempre me he encontrado con profesores excelentes. Los contenidos del currículo español no suponen limitación alguna para estudiar en el extranjero. Y he tenido la suerte de encontrarme también con compañeros muy buenos, en un ambiente de clase motivador».