La Voz de Asturias

El nuevo modelo residencial de Siero que da libertad a las personas mayores: «Yo sé que estando aquí voy a vivir más»

Asturias

Manuel Noval
Carmen Martínez y José Manuel Rodriguez en su apartamento

Los apartamentos para personas mayores de Pola de Siero se llenan y dejan lista de espera gracias a un modelo que combina asistencia, bienestar y libertad

25 Aug 2025. Actualizado a las 05:00 h.

José Manuel Rodríguez y Carmen Martínez ocupan uno de los apartamentos para personas mayores de la plaza Cabo Noval de Pola de Siero, y son un buen ejemplo de que nunca es tarde para empezar una nueva vida.

La suya es una historia muy bonita que ha tenido un final feliz (o podría decirse un principio) gracias al nuevo modelo residencial que se ha instaurado en este edificio: apartamentos de alquiler que tienen todos los servicios —recepción, limpieza, lavandería, sala de estar comunitaria, baño público, trasteros, asistencia 24 horas y catering si quieren hacer uso de él — y al mismo tiempo les dan una independencia que no tendrían en una residencia convencional.

Carmen Martínez, vecina de Noreña de 70 años, vivía en Gijón, en un tercero sin ascensor y, tras una lesión de rodilla, decidió trasladarse a una residencia donde ya estaban alojados José Manuel Rodríguez, vecino de Feleches (Siero) de 71 años, y su madre. Los hombres y las mujeres están en alas distintas en la residencia. Un día, la madre de José Manuel estaba contrariada porque su hijo no la iba a visitar. Entonces, Carmen se ofreció a ir a buscarlo. En ese momento, se conocieron y surgió algo que no dejó de crecer. Finalmente, acabaron casándose. De esto hace tres años.

Entonces, un buen día, José Manuel supo, por un vecino de Feleches, que se estrenaban los nuevos apartamentos, y fue con su mujer a visitarlos. Nada más entrar por la puerta, supieron que darían el paso. Fueron los primeros inquilinos del edificio. Tras ellos, no tardaron en inscribirse el resto hasta ocupar los 12 apartamentos.

Carmen confiesa que al principio estaba algo reticente, pero en cuanto se instalaron, supo que habían acertado. «No pensé que me iba a encontrar tan a gusto; al principio teníamos alguna duda pero estamos muy contentos», asegura. Un día le llegó a confesar a uno de los promotores de los apartamentos, Ismael García Peón, lo radical que había sido el cambio con una frase muy rotunda: «Yo sé que estando aquí voy a vivir más».

Tanto ella como su marido valoran, sobre todo, la libertad. En las residencias, normalmente, hay unos horarios muy estrictos para todo, mientras que los apartamentos aportan mucha más flexibilidad, y el personal se adapta a los ritmos y las necesidades de cada persona. Los dos son madrugadores y tienen sus rutinas, pero son las suyas, y saben que pueden saltárselas si quieren. Un ejemplo es la cocina. Normalmente, es cosa de Carmen, que tiene mucha mano porque trabajo muchos años en las cocinas, pero algún día que no tiene ganas salen a comer por los alrededores. No les faltan restaurantes en el entorno.

Y, con todo, no se trata solo de que el edificio esté en buenas condiciones y bien situado. También tiene que haber un buen ambiente. Existe un equilibrio muy bueno entre convivencia y libertad. «La gente se lleva bien pero todo el mundo va a su aire, lo que les gusta precisamente es esa libertad», asegura Ismael Peón.

Ismael García Peón en la recepción

Y valoran también el trato que reciben. Todos ponderan mucho a Katia Palacios, la mujer que los asiste en todo, y que además de ayudarlos hace las veces de animadora. Por lo pronto, en el poco tiempo que llevan abiertos los apartamentos, ya ha celebrado un cumpleaños sorpresa para una vecina. «Tenemos pensado celebrarlos todos, pero ahora supongo que ya no será una sorpresa», bromea.

Actualmente todos los apartamentos están reservados, si bien hay algunos residentes que todavía no se han instalado. La mayoría son de Asturias pero también han recalado en la Pola gente de León o de Córdoba. Hay tres parejas y, el resto, son personas solas. Todos los vecinos del edificio valoran que esté tan céntrico. Una puerta de entrada da a la plaza Cabo Noval y la otra, a la calle San Antonio, con lo cual en dos pasos tienen bares y comercios para hacer la vida que haría cualquiera que tenga un piso en las inmediaciones.

La iniciativa ha tenido muy buena acogida. Los apartamentos se llenaron muy rápido, y actualmente hay lista de espera. La promotora tiene en marcha otros cinco apartamentos en una calle muy cercana, que esperan tener listos el año que viene.

Todo indica que una vez que esté abierta esta nueva promoción se llenará en seguida. Es un modelo que ha tenido una aceptación extraordinaria porque les permite a las personas mayores tener las ventajas de atención de una residencia y la libertad que tiene vivir en un piso propio. Una forma de vivir que está llamada a extenderse en nuestro entorno en un futuro próximo.


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