La Voz de Asturias

Indra perfila su plan de expansión en Asturias con 500 empleos para el «El Tallerón» y una pista de kilómetro y medio en las cuencas

Asturias

Nel Oliveira Redacción
F. Sotomonte

Ángel Escribano pide a Barbón que las operaciones de la compañía sean tramitadas como Proyecto de Interés Estratégico para agilizar los trámites

10 Sep 2025. Actualizado a las 05:00 h.

Indra ya perfila su plan de expansión en el Principado de Asturias. El presidente ejecutivo de Indra Group, Ángel Escribano, se reunió ayer con el presidente autonómico, Adrián Barbón, para poner encima de la mesa los planes de crecimiento que el grupo quiere desplegar en la región. Una hoja de ruta que pasará por la creación de entre 300 y 500 empleos durante el próximo año para «El Tallerón» y por la creación de una pista de pruebas de 1.600 metros en las cuencas mineras, en terrenos de Hunosa, para testar los vehículos construidos en la factoría de Gijón. Esta última operación con pretensiones de ser declarada como Proyecto de Interés Estratégico (PIER) para agilizar los trámites de su puesta en marcha.

El aterrizaje de Indra en «El Tallerón» de Duro Felguera, adquirido hace unos meses, se ha convertido en una de las operaciones industriales más relevantes de los últimos años en Asturias. En apenas doce meses, la compañía prevé elevar la plantilla desde los 155 empleados actuales hasta un rango de entre 300 y 500 trabajadores, en función del ritmo de producción previsto para los blindados. La formación de los nuevos operarios ya ha comenzado, al tiempo que se ejecutan las obras de adecuación de la antigua planta para albergar las líneas de montaje y ensamblaje. Un calendario que contempla iniciar la fabricación en un plazo de seis a ocho meses, con el objetivo de entregar las primeras unidades en un horizonte de entre 18 y 24 meses: «Estamos hablando de decenas de millones de euros en inversión».

Proyecto estratégico en Langreo o Mieres

Además del incremento de empleo, Indra quiere que su implantación en Asturias se tramite bajo la figura de Proyecto de Interés Estratégico Regional. El PIER, creado por el Gobierno autonómico, ofrece una tramitación administrativa más ágil y prioritaria a aquellas inversiones consideradas tractoras. La compañía entiende que su proyecto cumple los requisitos y ya ha trasladado formalmente la petición al Ejecutivo. El propio Barbón se mostró receptivo a la propuesta, destacando que la llegada de Indra «pone de manifiesto que Asturias es puntera en el sector de la defensa y se ha convertido en una tierra de oportunidades para la creación y generación de empleo». El presidente asturiano incidió en que la compra de «El Tallerón» no implica solo la propia adquisición de unas instalaciones, sino también «un incremento de puestos de trabajo y la consolidación de la región como centro del grupo para todo lo relacionado con la movilidad del Ejército de Tierra».

Entre los pilares de la operación se encuentra la creación de una pista de pruebas de unos 1.600 metros de longitud, acompañada de un centro de investigación y desarrollo. Indra ha firmado un acuerdo con Hunosa para la búsqueda del emplazamiento, que deberá reunir alrededor de 70.000 metros cuadrados. Aunque la negociación se encuentra en fase de definición, fuentes consultadas por este periódico apuntan que las alternativas con más opciones se sitúan en los polígonos de Reicastro (Mieres) y Modesta (Langreo). El polígono de Reicastro, una de las mayores bolsas de suelo industrial de la zona con 77.000 metros cuadrados de extensión, cuenta con buenos accesos a la Autovía de la Plata (A-66) y dispone de amplias parcelas que podrían acoger sin dificultad la infraestructura. El de Modesta, en Langreo, también es un espacio con una extensión de unos 65.000 metros cuadrados y una ubicación estratégica junto a la autovía minera, lo que facilitaría la conexión logística. No obstante, por extensión, el de Reicastro parece ser por ahora el mejor posicionado.

Polígono de Reicastro, en MieresHunosa

Para Hunosa, este acuerdo encaja con su estrategia de dar nuevos usos a los terrenos liberados por la minería. La empresa pública ha destacado que pondrá a disposición del proyecto «su conocimiento y experiencia en el territorio asturiano, su capacidad para la restauración y reutilización de terrenos e instalaciones industriales, así como los suelos industriales y no industriales ubicados en las zonas mineras de Asturias». La compañía remarca además que colaboraciones de este tipo están alineadas con su papel de «agente dinamizador» en las comarcas mineras.

El desembarco de Indra no se limita, por tanto, a un movimiento industrial puntual en Gijón. Con la suma de la planta de blindados, la pista de ensayos y la investigación asociada, Asturias se perfila como un polo clave en la estrategia de defensa española.  La creación de entre 300 y 500 empleos en la factoría gijonesa, junto a los puestos derivados del futuro centro de ensayos y el I+D+i, configuran un escenario de fuerte impacto laboral en la región. La apuesta, además, refuerza la diversificación del tejido productivo asturiano en un sector de alto valor añadido y con proyección internacional. El Principado, por su parte, ve en este proyecto una oportunidad para consolidar la imagen de Asturias como destino de inversión, con la industria de defensa como palanca. Por tanto, la tramitación de estas operaciones como PIER será la primera prueba de fuego para calibrar hasta qué punto la Administración está dispuesta a allanar el camino de una de las mayores operaciones industriales de la última década en la región.


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