La iniciativa sostenible que convierte la lana de oveja Xalda en apósitos naturales para los pies de los caminantes
Asturias
Una holandesa afincada en el oriente de Asturias impulsaba hace unos meses Walkers? Wool, una alternativa que previene las rozaduras al caminar y con la que busca revalorizar la raza autóctona asturiana
27 Oct 2025. Actualizado a las 05:00 h.
Si te gusta caminar, haces senderismo, rutas de montaña o, mismamente, el Camino de Santiago sabes bien lo incómodas y dolorosas que puede ser las rozaduras que ocasiona el calzado como consecuencia de las largas caminatas. Pues bien, en el oriente de Asturias, en un pueblo cercano a Arriondas, la holandesa Cecilia Van Berkum ha puesto en marcha Walkers’ Wool, un proyecto que transforma la lana de la oveja Xalda en un producto natural para prevenir la fricción y las heridas que pueden salir en los pies. En definitiva, se trata de una iniciativa sostenible que convierte la lana de oveja Xalda en apósitos naturales para los pies de los caminantes.
Cecilia Van Berkum se lanzaba a innovar y a buscar el aprovechamiento de la lana de oveja xalda hace medio año partiendo de algo que ya conocía en su país: «Yo soy holandesa de origen y en Holanda ya conocía este producto, así que varios amigos me preguntaron por qué no aprovechaba la lana para caminantes, y así surgió la idea», explica la emprendedora, que tras investigar las posibilidades del producto descubrió «que tenía mucho éxito, que funcionaba muy bien», añade.
La lana que utiliza para elaborar Walkers’Wool proviene de las ovejas Xalda que Cecilia cría cerca de Arriondas, donde vive desde hace seis años, aunque también ha llegado a acuerdos con otros criadores para usar la lana de sus ovejas. A su entender, el aprovechamiento que hacen de la lana ya pone en valor el producto, pero, a la vez, «revaloriza a esta raza autóctona asturiana», señala Cecilia. Y es que Walkers’ Wool se presenta como una alternativa ecológica y económica a los productos convencionales contra rozaduras. Esto es, según traslada la impulsora, porque se trata de lana 100% natural, sin tratamientos químicos, transpirable y reutilizable. Respecto a su uso, explica que «se coloca directamente sobre el pie, entre los dedos o en zonas de fricción» y, a continuación, el calcetín. «Mucha gente piensa que es un calcetín y no, no lo es. Es lana natural que se adapta al pie y lo protege», aclara su creadora, que añade que su uso es sencillo: se toma un pequeño mechón de lana cardada y se coloca en el punto sensible. «Especialmente en los dedos funciona muy bien porque se adapta a la forma del pie y se mantiene así. Se puede usar varios días hasta que notas que ya no te funciona. Entonces tomas un nuevo mechón», señala.
El precio de cada paquete es de 12 euros, así que supone una opción asequible frente a los productos farmacéuticos. «Es más barato que los productos de farmacia para rozaduras, que son muy caros y no son naturales, como es esta lana», afirma Cecilia Van Berkum, quien arrancó el proyecto con sólo un par de puntos de venta en la comarca oriental, establecimientos vinculados al deporte y al Camino de Santiago.
Una decena de puntos de venta
«Empecé con un par de puntos de venta aquí, sobre todo por la vinculación con el Camino de Santiago». Una de las primeras tiendas fue una de Llanes, detalla la misma, que añade que Walkers’ Wool ha cruzado fronteras porque una pareja de Dinamarca que estaba haciendo el Camino compró un paquete «y les gustó tanto que dos días después me contactaron para venderlo en su tienda en Dinamarca», cuenta.
Actualmente, el producto se comercializa en una decena de tiendas especializadas en deporte y actividades al aire libre en varios puntos de Asturias, entre ellos, algunos establecimientos de Oviedo donde empezó facilitando muestras para que las entregaran a los clientes y que comprobaran si les funcionaba: «Y parece que les gusta, porque así lo indican en las reseñas, así que sí, sí funciona,” dice con orgullo, añadiendo que un paquete tarda en gastarse. «Si estás haciendo el Camino de Santiago, yo creo que no lo gastas en una semana o dos semanas», estima.
Ovejas buenas, nobles y manejables
Además de este proyecto de aprovechamiento de la lana de la oveja xalda, Cecilia tiene tarea como ganadera atendiendo un rebaño de 40 ovejas Xalda, una cabaña que forma parte del grupo de criadores inscritos en el libro genealógico de la raza. «En Asturias somos en torno a 120 criadores que tenemos unas 6.000 cabezas», aporta la misma, que confiesa que se decidió a optar por esta raza porque se trata de unas ovejas que son muy buenas, nobles, manejables. «Y también me encanta porque es una raza asturiana que aquí la gente conoce», apostilla.
El haber encontrado una casa con terreno cuando Cecilia se trasladó desde Andalucía a Asturias marcó el rumbo, definitivamente, para dedicarse a la ganadería: «La propiedad venía con pastos, entonces teníamos que tener ganado. Y me encanta la Xalda porque ayuda también a integrarte aquí», comenta la emprendedora, que no sólo tiene rebaño para el aprovechamiento de la lana. «También vendemos los corderitos a la hostelería, porque el cordero es un producto estrella y muy especial», amplía. No obstante, a pesar del entusiasmo con el que habla Van Berkum, reconoce que la ganadería enfrenta desafíos. «Un reto ahora es el lobo», destaca.
El objetivo de Cecilia Van Berkum con su proyecto Walkers’ Wool es seguir haciéndolo crecer y sumar más puntos de venta dentro y fuera de Asturias, ya que asegura que «la producción de lana es suficiente, aunque no se esquila todo el año». Así, aunque este primer año ha sido para lanzar el producto e ir viendo la acogida que tiene, lo que espera de cara al año que viene es «que sea un año de crecer, de crecer mucho. Incluso que pueda utilizar más lana de más criadores y así ayudar y apoyar también a la raza», asevera la misma, que concluye que «hacemos de un residuo, un tesoro que funciona». Y esto lo dice convencida de que la innovación también puede nacer del respeto por lo natural.