La Voz de Asturias

El mercado laboral asturiano se transforma: más demanda de ingenieros y técnicos y mayor fuga de talento

Asturias

Sergio M. Solís Redacción

Las empresas contratan más que nunca, pero encuentran serias dificultades para cubrir vacantes por falta de talento especializado y las dificultades para retener profesionales por los bajos salarios y la escasa movilidad

26 Nov 2025. Actualizado a las 05:00 h.

Asturias busca talento, pero no siempre lo encuentra. El Barómetro del Talento 2025 de Compromiso Asturias XXI, elaborado a partir de encuestas y grupos de trabajo con 45 empresas con alto potencial empleador, radiografía un mercado laboral regional en plena transformación. Las conclusiones son claras: las compañías asturianas necesitan más perfiles cualificados, pero se enfrentan a dificultades para atraer y retener profesionales, en parte por los bajos salarios y la falta de movilidad geográfica.

El estudio sitúa a los ingenieros de distintas especialidades como los profesionales más demandados, seguidos de los comerciales y expertos en ventas y los desarrolladores de software y perfiles IT. Les siguen técnicos de mantenimiento y calidad, consultores de gestión o inteligencia artificial, analistas de datos y administrativos o responsables de recursos humanos. Los sectores que más empleo generan son los de industria manufacturera, ingeniería, transporte y logística, servicios, agroalimentario y TIC, con un 62% de las empresas operando ya en mercados internacionales.

En cuanto a la formación, el 62% de las compañías demanda titulados universitarios, principalmente en ingenierías; un 29% valora la Formación Profesional (FP) y solo un 9% menciona posgrados o doctorados. Sin embargo, el propio informe destaca la infrautilización de la FP, a pesar de su creciente especialización y de su ajuste a las necesidades del tejido productivo. Las empresas buscan mayoritariamente profesionales con entre dos y diez años de experiencia, especialmente en torno a los cuatro o cinco, lo que refleja la necesidad de perfiles con cierta madurez profesional pero todavía flexibles. Las competencias más valoradas no son tanto las técnicas como las denominadas «blandas»: trabajo en equipo, comunicación, orientación al cliente, pensamiento crítico, aprendizaje continuo y adaptabilidad. En cuanto a los atributos personales, destacan el compromiso, la resiliencia, la inteligencia emocional y la capacidad de análisis.

El informe señala sin rodeos uno de los principales obstáculos para atraer talento: los salarios más bajos que en otras comunidades. Aunque Asturias ofrece calidad de vida, entorno natural y costes de vivienda reducidos, la brecha retributiva sigue pesando. Además, muchas empresas reconocen su dificultad para atraer perfiles con más de diez años de experiencia debido al «elevado coste salarial y la resistencia al cambio». Esta situación se agrava por la escasa movilidad geográfica de los candidatos y la falta de cultura de rotación laboral en la región. Los jóvenes, por su parte, son más exigentes a la hora de aceptar un empleo: buscan proyectos de carrera, flexibilidad, teletrabajo y beneficios sociales antes que un aumento de sueldo. En cambio, los perfiles sénior valoran más la estabilidad y una remuneración acorde con su experiencia.

Otro dato revelador es que el 33% de las empresas no puede prever sus necesidades de talento a doce meses vista, lo que limita la planificación estratégica de recursos humanos. También se detectan problemas en los procesos de selección, a menudo lentos y con falta de herramientas digitales. Las posiciones más difíciles de cubrir coinciden con las más demandadas: ingenieros, comerciales, desarrolladores IT, técnicos de mantenimiento o consultores. Se añaden a la lista perfiles en prevención de riesgos, finanzas o ciberseguridad.

De cara a los próximos meses, las áreas técnicas y tecnológicas seguirán concentrando la demanda de talento. También crecen las necesidades en desarrollo de negocio y gestión de proyectos, con especial atención a los sectores industrial y tecnológico. Las empresas coinciden en la urgencia de retener a los jóvenes recién graduados y atraer talento sénior que aporte experiencia, especialmente en un contexto de alta competencia interregional.

El barómetro refleja que la imagen de Asturias mejora como destino profesional gracias a su reputación de región segura, acogedora y con calidad de vida, así como por el auge de nuevos polos tecnológicos. Sin embargo, persisten los problemas estructurales: pocas oportunidades laborales cualificadas, sueldos bajos y escasa visibilidad exterior. Los programas de retorno como Asturias Talent Paradise y las mejoras en conectividad y teletrabajo son pasos positivos, pero insuficientes si no se acompañan de políticas activas de innovación, formación y salarios competitivos.


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