Asturias busca encajar su polo de defensa en el nuevo «Schengen militar» de la UE
Asturias
El plan europeo invertirá 17.000 millones en adaptar carreteras, puertos y vías férreas para tráfico militar pesado
30 Nov 2025. Actualizado a las 05:00 h.
Hay un polo industrial alrededor de la industria de defensa que se está consolidando en Asturias, especialmente tras el fuerte empujón de Indra para la fabricación de blindados en Gijón, pero que se apoya en un variado número de empresas y consorcios. Hay también no sólo un plan de rearme en Europa sino la voluntad de establecer toda una serie de corredores militares capaces de hacer llevar los efectivos necesarios a las fronteras del este en el eventual episodio de un confrontación. Y la cuestión es cómo enlazar ambos asuntos.
Un «Schengen militar», es lo que busca la Unión Europea con una nueva iniciativa cuyo objetivo es facilitar y acelerar el movimiento de tropas, armas y equipos por todo el territorio comunitario en situaciones de emergencia, guerra o crisis. El plan busca crear un espacio militar sin fronteras similar al Schengen civil, de modo que la movilidad sea más ágil y segura en los 27 países miembros. Según la propuesta, los permisos para el movimiento de tropas y armamento pasarán de los actuales 45 días a un máximo de 3 días en tiempos de paz y a cuestión de horas en caso de emergencia o conflicto armado.
La iniciativa no contempla levantar nuevas infraestructuras, sino adaptar y reforzar las existentes. Carreteras, puertos, túneles y redes ferroviarias clave serán mejorados para soportar tráfico militar pesado. Se han identificado 500 proyectos prioritarios, cuya información permanece reservada, y se prevé una inversión de unos 17.000 millones de euros destinada a optimizar infraestructuras críticas de uso dual. Además, cada país contará con un coordinador nacional para la movilidad militar y habrá un mecanismo europeo de coordinación permanente. En caso de crisis grave, podrá activarse un procedimiento exprés que permitirá mover grandes contingentes militares con solo una notificación seis horas antes, un mecanismo aplicable también a fuerzas de la OTAN. El plan incorpora medidas específicas para proteger las infraestructuras frente a drones, sabotajes y ciberataques, así como reservas logísticas y de transporte de carácter militar.
¿Cómo podría enlazar Asturias y su polo de defensa con esta nueva iniciativa? Es una cuestión son las vías convencionales, los trazados 'civiles' considerados estratégicos por la UE y en ese caso serían los enlaces del Principado con el Corredor Atlántico, a través de la Variante de Pajares. Pero Asturias está dentro de dos corredores específicamente militares en los trazados del Ejército español.
El más reciente es la Vía Carisa, que va de Asturias a Andalucía y que se creó el año pasado para poner en relación no sólo puntos militares en las comunidades que recorre sino también a las empresas ligadas al sector. Ya existía el corredor norte, que recorre las comunidades de la Cornisa Cantábrica pero el nuevo trazado (con el nombre inspirado en el primer conquistador romano de Asturias) une el polo asturiano con la producción de Trubia (en la que además de los blindados de Santa Bárbara está la munición de Rheinmetall) con las zonas de Jaén, Córdoba y Linares donde se están desarrollando proyectos transformadores como, por ejemplo, la base logística del ejército de tierra (BLET), el centro de innovación para la industria de la defensa (CEDETEX) y los centros de innovación de tecnologías de fabricación avanzada liderados por empresas tecnológicas.
Asturias ha reforzado en los últimos años su posición como uno de los territorios clave de la industria de defensa en España, impulsada por proyectos que combinan fabricación y tecnologías avanzadas. Indra se ha convertido en el actor más dinámico con la compra del Tallerón en Gijón para su futura planta de blindados y el anuncio de un centro de pruebas en Mieres. A este movimiento se suma el crecimiento acelerado de Rheinmetall en Trubia, donde la empresa ha duplicado su plantilla hasta los 300 empleados y prevé alcanzar los 400 a corto plazo gracias al aumento de la actividad productiva.
El desarrollo del sector se enmarca en un contexto internacional marcado por la invasión rusa de Ucrania y el giro estratégico de Estados Unidos bajo Donald Trump, factores que han llevado a Europa a incrementar su gasto militar. En ese escenario, Asturias logró posicionarse con ventaja gracias al impulso del consejero de Ciencia, Borja Sánchez, que en 2021 promovió el Asturias Hub de Defensa. Este clúster reúne hoy a más de 50 empresas y ha permitido a la región entrar en los grandes proyectos nacionales y europeos del sector, reforzando su visibilidad y capacidad de atracción de nuevas inversiones.
Los grandes actores industriales —Indra, Grupo Escribano, SAPA y GDELS-Santa Bárbara Sistemas— trabajan de forma conjunta bajo el consorcio TESS Defence, llamado a convertirse en el «campeón nacional» del sector. Esta alianza prevé instalar en Asturias una fábrica y un centro de ingeniería avanzada, pendientes aún de ubicación entre Langreo, Siero y Oviedo. A estos proyectos se suman iniciativas independientes, como el centro de I+D+i que el Grupo Escribano planea en Avilés y el de Indra en la antigua fábrica de armas de Oviedo.