La Voz de Asturias

Más años de vida y mayor presión asistencial: la radiografía del sistema sanitario asturiano

Asturias

Sergio M. Solís Redacción
Imagen de la entrada principal al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) de Oviedo

El último Informe Anual del Sistema Nacional de Salud establece que la esperanza de vida en la región alcanza los 83,1 años. Sin embargo, el estudio sitúa en 78,3 años el periodo de vida saludable, debido a las enfermedades crónicas y el envejecimiento

14 Dec 2025. Actualizado a las 05:00 h.

Asturias se mantiene entre las comunidades con una mayor longevidad del país, aunque la calidad de esos años sigue siendo uno de los principales desafíos del sistema sanitario. Así lo refleja el último Informe Anual del Sistema Nacional de Salud, que ofrece una radiografía precisa del estado de los servicios sanitarios en el Principado. Según el documento, la esperanza de vida al nacer en Asturias alcanza los 83,1 años. Las mujeres llegan, de media, a 85,7 años, mientras que los hombres alcanzan los 80,3, manteniendo una brecha similar a la del marco estatal. A los 65 años, un asturiano puede esperar vivir 21,4 años más, 23,3 en el caso de las mujeres y 19,2 en el de los hombres, lo que confirma que el territorio sigue estando entre los más longevos del país.

El panorama cambia cuando se analiza cuántos de esos años se viven en buena salud. El informe sitúa en 78,3 años el periodo de vida saludable al nacer (hombres 76,7, mujeres 79,9), y en 18,2 años los años de vida saludable a partir de los 65 (hombres 16,5, mujeres 19,7). Aunque la comunidad mantiene buenos niveles de esperanza de vida, la diferencia entre vivir más y vivir mejor se hace evidente: la carga de enfermedad crónica y la estructura demográfica condicionan de manera notable la calidad de vida de la población asturiana.

En la estructura asistencial, Asturias destaca por una red territorial bien distribuida. El informe contabiliza 69 centros de salud y 142 consultorios locales, hasta sumar 211 puntos de atención primaria en el Principado, con una tasa de 21 centros y consultorios por cada 100.000 habitantes. La relación entre consultorios y centros de salud, 2,1 por cada centro habla de un territorio que aún depende de dispositivos de proximidad para garantizar la asistencia en zonas dispersas y rurales. Esta red se complementa con 4 centros, servicios y unidades de referencia (CSUR) reconocidos en el Sistema Nacional de Salud, encargados de procedimientos y patologías de alta especialización.

El informe también ofrece una mirada detallada a los recursos humanos. En Asturias trabajan 4.507 médicos adscritos al Sistema Nacional de Salud, de los cuales 1.065 lo hacen en atención primaria, 2.652 en hospitales, 55 en urgencias y emergencias, y 735 se encuentran en formación especializada. Un reparto que confirma el peso del nivel hospitalario, aunque la cifra de profesionales en primaria pone de manifiesto la importancia estratégica de este ámbito en el equilibrio asistencial asturiano. La plantilla de enfermería asciende a 5.951 profesionales, de los cuales 1.059 trabajan en atención primaria, 4.722 en hospitales, 66 en urgencias y 104 en formación.

A todo ello se suma la infraestructura humana que no pertenece a los cuerpos médicos y de enfermería. El informe contabiliza 10.017 profesionales adicionales, desde técnicos hasta personal de gestión o servicios, distribuidos entre la red de primaria, los hospitales y los dispositivos de urgencias.

El perfil demográfico del Principado también se refleja en la Base de Datos de Población Protegida, que registra 1.001.563 personas con cobertura sanitaria en Asturias, prácticamente la totalidad de su población. La presión asistencial se evidencia en las cifras de espera quirúrgica: a cierre de 2024, 22.131 pacientes permanecían en lista de espera en el Principado, un volumen que da idea de la demanda acumulada durante los últimos años y de la necesidad de reforzar la respuesta asistencial.

En conjunto, la fotografía que ofrece el informe revela un sistema sanitario estable, con una red amplia de centros y una dotación profesional significativa. Asturias se mantiene fuerte en su estructura asistencial, pero la evolución de los indicadores invita a centrar los esfuerzos en la prevención, la atención a la cronicidad y el refuerzo de la atención primaria para asegurar más años de vida y de mejor calidad.


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