El invierno se recrudece en Asturias: la cota de nieve podría bajar hasta los 300 metros
Asturias
La AEMET prevé la llegada de una masa de aire muy frío a nuestro país
31 Dec 2025. Actualizado a las 10:40 h.
Asturias se enfrenta en las próximas horas a un cambio meteorológico que dejará atrás la suavidad de los últimos días para dar paso a un ambiente puramente invernal. La entrada de una masa de aire polar transformará el paisaje asturiano, haciendo descender los termómetros de forma drástica y trayendo consigo las primeras nevadas de importancia en cotas bajas. La región se prepara para un episodio de frío intenso al final de la semana que obligará a extremar las precauciones ante la posibilidad de ver el manto blanco a las puertas de las ciudades.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha confirmado este giro en las condiciones atmosféricas, aunque matiza que «la incertidumbre es muy alta todavía». La llegada de este flujo de aire frío de origen septentrional provocará un desplome generalizado de las temperaturas y, lo más significativo, una bajada de la cota de nieve que podría llegar hasta los 300 metros de altitud el domingo. Este fenómeno pondrá en alerta a gran parte de la comunidad autónoma, ya que se si se confirma, podría complicar la circulación en la red secundaria y en los accesos a los núcleos de población de media montaña.
Nieve en cotas bajas
La entrada de vientos del componente norte a finales de semana arrastrará humedad y frío intenso, situando la cota de nieve inicialmente en los 1.000 metros para desplomarse rápidamente según avance la masa polar. El suroccidente asturiano y la zona central serán las más expuestas, con una cota de nieve que podría estabilizarse en el entorno de los 300-400 metros, lo que significa que localidades que habitualmente solo ven la nieve de lejos podrían amanecer con una fina capa blanca.
El frío será el gran protagonista, con heladas generalizadas en el interior y temperaturas máximas que difícilmente superarán los dos dígitos incluso en la costa. En Oviedo, el riesgo de ver copos mezclados con la lluvia es elevado, especialmente durante las madrugadas, cuando el termómetro rozará el punto de congelación.
Por su parte, en las villas costeras como Gijón o Avilés, aunque no se prevé nieve, la sensación térmica será muy baja debido a la humedad y las rachas de viento del noroeste.
En el extremo occidental, en Tapia de Casariego, el principal problema serán los fenómenos costeros y el fuerte viento, mientras que en el oriente, por ejemplo en Llanes, se esperan chubascos que podrían ser de granizo, manteniendo el ambiente gélido durante toda la jornada.