La energía eólica en Asturias: 27 parques, 1.100 empleos y 87,7 millones de contribución al PIB regional
Asturias
El 22% de los municipios asturianos tienen presencia de parques eólicos, pero en ellos reside únicamente el 6% de la población, lo que evidencia que estas instalaciones se concentran en zonas de baja densidad demográfica
23 Jan 2026. Actualizado a las 05:00 h.
La energía eólica se ha posicionado como uno de los pilares de la transición energética en Asturias y como un sector con un impacto económico y social cada vez más visible, especialmente en las zonas rurales. Así lo confirma el último Estudio Macroeconómico del Impacto del Sector Eólico en España, publicado en diciembre de 2025, que radiografía con detalle la aportación de esta actividad tanto a escala nacional como autonómica.
Asturias cuenta actualmente con 695 megavatios (MW) de potencia eólica instalada, repartidos en 27 parques eólicos distribuidos principalmente por el centro-occidente y el suroccidente de la comunidad. Esta capacidad permite una generación anual de 1.274 gigavatios hora (GWh) de electricidad de origen eólico, una producción relevante dentro del conjunto nacional y una contribución directa a la reducción de emisiones y a la menor dependencia de combustibles fósiles importados.
Más allá de los megavatios y los aerogeneradores, la eólica tiene un impacto directo sobre el empleo. El sector genera en Asturias 1.107 puestos de trabajo, entre empleo directo e indirecto, vinculados a la promoción y explotación de los parques, al mantenimiento, a la ingeniería, al transporte especializado y a los servicios auxiliares. Se trata, en muchos casos, de empleo cualificado y relativamente estable, asociado a una actividad que opera durante décadas y no solo en la fase de construcción de las instalaciones.
Desde el punto de vista económico, la contribución del sector eólico al Principado alcanza los 87,7 millones de euros de aportación al Producto Interior Bruto regional, una cifra que refleja tanto la actividad productiva como el valor añadido generado por las empresas del sector y su cadena de suministro. Aunque se trata de un porcentaje modesto dentro del conjunto de la economía asturiana, su importancia crece cuando se analiza en relación con el medio rural y con los concejos que acogen los parques.
El estudio subraya precisamente ese carácter territorial de la eólica. En Asturias, el 22% de los municipios tiene presencia de parques eólicos, pero en ellos reside únicamente el 6% de la población, lo que evidencia que estas instalaciones se concentran en zonas poco pobladas y con baja densidad demográfica.
El informe subraya, además, que la implantación de parques eólicos tiene un impacto positivo en el medio rural. Los municipios que acogen estas instalaciones reciben ingresos por arrendamientos de terrenos, licencias e impuestos, lo que se traduce en recursos adicionales para los ayuntamientos y, en muchos casos, en una renta complementaria para propietarios particulares.
En el conjunto de España, la energía eólica cerró 2024 con 31.679 MW de potencia instalada, tras incorporar más de 1.180 MW nuevos en un solo año. Fue, una vez más, la primera tecnología del sistema eléctrico español, con una producción de 59.378 gigavatios hora, equivalente a casi el 24% de toda la demanda eléctrica del país.
Desde el punto de vista económico, el sector eólico aportó 3.274 millones de euros al PIB español, lo que representa aproximadamente el 0,25% de la economía nacional. Una cifra comparable, y en algunos casos superior, a la de sectores tradicionales como la pesca o determinadas ramas extractivas.
El empleo es otro de los grandes indicadores del peso del sector: más de 37.000 personas trabajan hoy en la eólica en España, entre empleo directo e indirecto. Destaca especialmente el crecimiento del empleo industrial y el vinculado a la eólica marina, un ámbito que genera expectativas también en el Cantábrico, aunque su desarrollo dependerá de la regulación y de futuras subastas.