Un proyecto que sustituye los pesticidas por pájaros en pumaradas de Illas
Asturias
El grupo naturalista MAVEA ha puesto en práctica sobre el terreno una iniciativa apoyada en un estudio del Serida y la Universidad de Oviedo. El objetivo es que, mediante la instalación de cajas-nido para aves, se pueda combatir a insectos y plagas sin emplear químicos onerosos para los productores y nocivos para la salud del consumidor
25 Jan 2026. Actualizado a las 05:00 h.
El grupo naturalista MAVEA acaba de llevar a cabo una actividad en la que ha instalado cajas-nido en una pomarada de Taborneda, en el concejo de Illas, para tratar de combatir los insectos y plagas de manera natural, con la ayuda de aves y evitando los pesticidas. El presidente de MAVEA, Juan Carlos Domínguez, destaca que se trata de una iniciativa que está firmemente asentada en la ciencia. En concreto, se apoya en las investigaciones realizadas durante siete años por un equipo de la Universidad de Oviedo y el Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (Serida).
Este estudio demostró que en las pomaradas es habitual la presencia de más de 60 especies de aves. En concreto, el carbonero común (Parus major) y el herrerillo común (Cyanistes caeruleus) son dos de los depredadores de insectos cuya presencia en las plantaciones se pretende incrementar mediante la instalación de estos nidos artificiales en los manzanos.
Esta medida busca, por un lado, favorecer el ahorro en la adquisición de sustancias químicas y, por otro, la más evidente de evitar que compuestos potencialmente nocivos acaben en productos pensados para el consumo humano, la sidra por ejemplo.
Un estudio con datos «muy concluyentes»
«El domingo 18 de enero fue cuando quedamos unos cuantos compañeros y la propietaria de la pomarada en Taborneda», apunta Juan Carlos Domínguez. Esta actividad «surge a raíz de que, hace unos años, un grupo del departamento de Biología de la Universidad de Oviedo y gente del Serida hicieron una investigación bastante interesante sobre cómo las aves influyen a la hora de controlar un poco las plagas que afectan a las pumaradas y a los manzanos».
Dicho análisis obtuvo datos «muy concluyentes». Pone como ejemplo «un experimento en el que, simplemente, cogieron una rama y le pusieron una red alrededor, de tal manera que podían acceder insectos, pero no las aves». En este sentido, la presencia de insectos en esa rama en concreto «no tenía nada que ver con lo que había en el resto del árbol» al que sí tenían acceso los pájaros. Evitando el uso de químicos en cultivos que no lo precisan, gracias a la encomiable ayuda de los pájaros, los productores de sidra elaboran «un producto más barato para ellos y encima más sano para los que lo consumimos».
El presidente de MAVEA apunta que «el Principado, en su día, con unas ayudas de la PAC y después de ver los resultados de este estudio puso ayudas a los productores de manzana para que colocaran cajas y comederos con el fin de potenciar la presencia de las aves en invierno, así como tres perchas». En este sentido, «el otro día también se colocaron tres perchas para que se posen rapaces y controlen, sobre todo, a los topillos, que también causan sus daños en los manzanos y en zonas agrícolas». Domínguez resalta que, actualmente, «por la comarca se está viendo que en las pomaradas se están colocando muchísimas cajas».
Comenta que, «en este caso concreto, fueron 11 cajas para aves insectívoras», una caja para búhos, tres posaderos y en torno a 20 comederos las que se pusieron en la pomarada. Indica que «son muchas las aves que se alimentan de insectos». No en vano, el estudio de la Universidad de Oviedo y el Serida detectó «más de 60 especies de aves en las pumaradas» y en torno a 30 de ellas eran «interesantes» en lo que respecta a su capacidad para hacer frente a insectos y plagas, tales como el carbonero o el herrerillo.
Y es que «hay ciertas especies a las que les gusta anidar en agujeros de árboles viejos que pueden tener agujeros o en árboles que han sido horadados por algún pájaro carpintero». Lo que ocurre es que «estas especies, que son de las mejores controladoras de las plagas, no encuentran dónde ubicar los nidos dentro de la pumarada y tienen que alejarse a cierta distancia».