Fallece el periodista asturiano Gregorio Morán
Asturias
Sus crónicas intempestivas y sus posiciones heterodoxas le hicieron un referente de la actualidad crítica
23 Feb 2026. Actualizado a las 10:55 h.
El periodista y escritor asturiano Gregorio Morán (Oviedo, 1947) ha fallecido este lunes a los 79 años, según han confirmado fuentes familiares a distintos medios. Con él desaparece una de las voces más incómodas, mordaces y reconocibles del periodismo español de las últimas décadas, un articulista y ensayista que dedicó buena parte de su obra a revisar críticamente la Transición y los mitos fundacionales de la democracia.
Forjado políticamente en el tardofranquismo, Morán militó en el Partido Comunista y se exilió en París en 1968 ante la persecución del régimen. Abandonó la formación en 1977, poco antes de su legalización, y desde entonces cultivó una posición heterodoxa, siempre vinculada a la izquierda pero crítica con sus dirigentes y con los consensos dominantes. Esa mirada desmitificadora marcó tanto su trabajo periodístico como sus libros.
En 1979 publicó Adolfo Suárez. Historia de una ambición, un retrato incisivo del entonces presidente del Gobierno que se convirtió en un notable éxito editorial. Décadas más tarde ampliaría aquel análisis con Adolfo Suárez. Ambición y destino (2009). Entre sus obras más influyentes figura también El precio de la Transición (1991), una revisión severa del proceso político abierto tras la muerte de Franco, en la que cuestionaba el relato oficial y denunciaba lo que consideraba zonas de sombra del periodo. A ello se suman títulos como El maestro en el erial. Ortega y Gasset y la cultura del franquismo (1988) y Miseria, grandeza y agonía del Partido Comunista de España, 1939-1985, referencia para el estudio de la historia del PCE.
Su trayectoria periodística fue extensa y estuvo jalonada de colaboraciones en medios como Mundo Obrero, Cambio 16, Diario 16, La Gaceta del Norte (del que llegó a ser director) y otros diarios y revistas. Sin embargo, su etapa más recordada se desarrolló en La Vanguardia, donde publicó entre 1988 y 2017 sus célebres «Sabatinas intempestivas», una columna semanal que se convirtió en una de las páginas de opinión más leídas e influyentes de la prensa española. Su salida del rotativo barcelonés estuvo rodeada de polémica tras denunciar la censura de un artículo.
Tras esa etapa, continuó escribiendo en medios digitales como Crónica Global, Vozpópuli y The Objective, manteniendo hasta el final una prosa afilada, irónica y poco complaciente. Además de su labor como articulista y ensayista, Morán trabajó como guionista cinematográfico y colaboró en 1978 con Juan Antonio Bardem en el guion de Siete días de enero, película basada en la matanza de Atocha de 1977.
Gregorio Morán fue, ante todo, un intelectual incómodo, reacio a la disciplina partidaria y a las ortodoxias ideológicas. Su escritura combinó el rigor documental con un estilo combativo y literario, dispuesto a ajustar cuentas con las élites políticas y culturales. Con su muerte desaparece uno de los cronistas más críticos de la democracia española, una firma que durante más de cuatro décadas intervino sin concesiones en el debate público.