Una deuda por drogas, una traición y un sicario llegado de Francia: así fue el asesinato de «El Panameño» en Llanera en 2025
Asturias
La Guardia Civil desarticula una trama vinculada al narcotráfico tras una operación con detenciones en Asturias, Barcelona y Francia
20 Mar 2026. Actualizado a las 19:58 h.
La Guardia Civil detuvo en la madrugada de este miércoles a cinco personas implicadas en el asesinato de un hombre de 44 años ocurrido el 26 de enero del pasado año en Lugo de Llanera (Asturias), en el marco de la operación «Filbanks». En la actuación ha contado con el apoyo de la Policía Judicial francesa H.S.I. (Homeland Security Investigation-Investigaciones de Seguridad Nacional).
Las detenciones se llevaron a cabo de forma simultánea en registros realizados en Oviedo y Gijón (Asturias), Llinars del Vallès (Barcelona) y Orleans (Francia). Durante los registros, los agentes se incautaron de 34 kilos de hachís. El crimen, que desde el inicio presentó signos de planificación, fue ejecutado por un sicario contratado por una organización criminal asentada en Asturias y vinculada principalmente con el tráfico de drogas. El autor material se desplazó desde Francia para cometer el asesinato y abandonó inmediatamente España tras el crimen.
Los hechos ocurrieron pasada la medianoche, cuando la víctima se encontraba junto a otras dos personas en su vehículo en las inmediaciones de la estación de tren de Lugo de Llanera. Tras sufrir un aparente pinchazo en una rueda, se detuvo en el arcén para solicitar asistencia. En ese momento, otro vehículo se detuvo unos metros más adelante, se bajó una persona y disparó a la víctima hasta cinco veces, causándole la muerte en el acto. Las dos personas que acompañaban a la víctima huyeron del lugar. Fueron otros usuarios de la vía quienes, al ver al hombre tendido en el suelo, alertaron de lo ocurrido.
Las primeras investigaciones descartaron que se tratara de un hecho fortuito. Los agentes descubrieron que se había instalado un localizador en el coche de la víctima y que el neumático había sido manipulado. Asimismo, constataron que la víctima mantenía vínculos con grupos delictivos y que el móvil del crimen estaba relacionado con una deuda derivada de una compra de droga. Esta situación había provocado que intentara huir de Asturias tras haber sido amenazado de muerte en caso de no saldar la deuda.
La investigación se centró tanto en el dispositivo de localización como en el entorno cercano de la víctima, lo que permitió identificar a un grupo compuesto por amigos personales, miembros de la organización criminal y el sicario contratado para ejecutar el homicidio. Las personas más cercanas a la víctima facilitaron medios para conocer su ubicación en todo momento, mientras que los miembros del grupo delictivo se encargaron de contratar al sicario, proporcionarle la logística necesaria, trasladarlo al lugar de los hechos y organizar su huida a su país de origen.
El hecho de que el autor material procediera de otro país dificultó su seguimiento, ya que se desplazó por varias provincias evitando dejar huellas o indicios que pudieran identificarlo. Tras cometer el crimen, abandonó rápidamente España. En la fase final de la operación fue clave la cooperación internacional, especialmente con la Policía Judicial francesa, que permitió la detención del sicario en su país.
La operación fue desarrollada por efectivos de la Guardia Civil en Asturias, con el apoyo de la sección de Policía Judicial de la Zona de Cataluña, la Unidad Central Operativa, GAR, GRS y SECRIM. Estuvo dirigida por el Tribunal de Instancia nº 1 de Oviedo y la Fiscalía correspondiente.