La empresa asturiana de construcción modular que cautiva a Europa por su calidad y velocidad de resolución
Asturias
Room 2030, nacida en 2021, está construyendo actualmente el edificio más alto de la historia creado por módulos, con planta baja más cinco pisos en altura
18 Apr 2026. Actualizado a las 05:00 h.
Room 2030 nació como «startup» en Asturias en 2021, en el marco de un proyecto de innovación participado por grandes empresas, y desde entonces no ha dejado de crecer y ampliar territorios. Porque se dedica a una actividad que está llamada a ser el futuro de la vivienda: la construcción industrializada y modular. Desde un principio, su fundador y actual CEO, Sergio Baragaño, tuvo claro que quería una actividad que tuviera cabida en el mercado y que, de paso, contribuyera a paliar en cierto modo las carencias que hoy tiene el sector.
La empresa comenzó a construir desde el primer día por toda la península. En Asturias, por supuesto; en Madrid, que es su segundo territorio con más demanda, y también en Cantabria, Castilla o Andalucía. Se enfocaron en el mercado residencial, que está muy necesitado de obra, y también en el sector hotelero, que tiene una importante demanda. Construyen por módulos, en palabras de su fundador, «cualquier edificio que tenga habitaciones».
Su propuesta, además, está alcanzando hitos importantes. Por lo pronto, están construyendo en altura en unas dimensiones poco habituales. Actualmente trabajan en un edificio que tiene planta baja más otras cinco plantas, el más alto que se ha hecho hasta ahora con este sistema modular. La empresa dedica desde su constitución una parte muy importante de su tiempo y esfuerzo a la investigación y el desarrollo, y la calidad que ha conseguido gracias a ello se ha visto reflejada en numerosos reconocimientos. El último, el sello de excelencia europeo del programa «EIC Accelerator», que les otorgaron el año pasado para seguir desarrollando su trabajo en todo el ámbito de la Unión Europea.
La empresa fabrica sus módulos actualmente en Asturias, pero próximamente empezará a hacerlo también en otros países europeos. Ese es uno de sus grandes valores, que ha estado ahí desde siempre. «Nuestro modelo, y es lo que ha premiado Europa, se basa siempre en que se puede construir en cualquier lugar, aquí, en Madrid o en Polonia», explica Baragaño. Esto está en el ADN de Room 2030. «La idea es tener diferentes fábricas, como puede tener Wolkswagen; siempre hemos buscado aprender de las industrias más avanzadas, no solo del automóvil sino también de la aeronáutica, el ferrocarril o la naval; nos gusta mirar y aprender, porque en la construcción hay poca innovación».
Gracias a esta insistencia en la innovación, han conseguido atesorar valores importantes que le dan ventaja respecto a la construcción tradicional. El primero de ellos, la rapidez en la construcción. Actualmente, están entregando viviendas en 12 semanas. Son la empresa que más rápido entrega vivienda en España. A lo que hay que añadir la certeza de ofrecer un precio cerrado. «Hoy en día es fundamental que el cliente sepa lo que le va a costar», señala el fundador de la empresa. Es algo que en la construcción tradicional es más difícil de conseguir, y que está relacionado también con la tardanza de las obras, que hace que sea más sensible a cambios en las circunstancias, entre ellas los precios de los materiales.
A estas dos ventajas se suma otra: que el edificio que se hace en la fábrica, según aseguran, siempre tiene mucha más calidad que una obra tradicional. Además, hay un contexto en el que hay escasez de mano de obra para la construcción tradicional, y su sistema no tiene ese problema. Room 2030 no solucionará sola los problemas de vivienda que hay en toda España, pero está claro que con sus edificaciones está contribuyendo a mejorar la situación. Asturias es, actualmente, un territorio con mucha demanda de vivienda, sobre todo de gente llegada de fuera que quiere tener una casa en la región.
La empresa ha ido creciendo de forma exponencial desde su fundación, tanto en proyectos como en plantilla, que se ha ido duplicando año a año. Primero, eran tres personas, después pasaron a ser seis, y ahora son 12, con perspectivas de seguir creciendo. Su modelo les permite una gran capacidad para hacer frente a mucha demanda, ya que pueden contar con diferentes fábricas y fabricantes.
Este año ya lo tienen cerrado en cuanto a fabricación y pedidos. Tienen fechas para enero de 2027 y prevén que el año que viene el volumen de trabajo sea considerable. La empresa se encarga de todos los aspectos de la vivienda, tanto del diseño como de la ejecución de los proyectos. Aunque son viviendas modulares, tienen mucha flexibilidad a la hora de ajustar los modelos. «La persona elige lo que quiere y nosotros personalizamos con extras opcionales, damos muchas opciones y mucha libertad para elegir; y después lo adaptamos al sitio y a la normativa; ofrecemos toda la solución completa desde el proyecto hasta la colocación y fabricación de vivienda; el cliente se olvida de todo y en 12 semanas lo tiene listo», explica Baragaño.
«Hay una necesidad de vivienda tremenda», señala, y aunque es consciente de que Room 2030 no va a solucionar el problema, sí puede «ayudar a sacar viviendas muy rápido, porque la construcción tradicional no va a dar abasto, en parte porque hay una falta de mano de obra tremenda», concluye.