Un médico asturiano lidera un proyecto para acelerar con IA el diagnóstico del cáncer de páncreas: «Ganar tiempo es ganar calidad de vida»
Asturias
Daniel Álvarez impulsa BIOPS-IA, una herramienta basada en inteligencia artificial para mejorar la precisión de las biopsias y evitar pruebas invasivas repetidas: «Mandar a un paciente a casa sin disgnóstico genera una enorme incertidumbre»
27 Apr 2026. Actualizado a las 05:00 h.
La inteligencia artificial también puede salvar vidas. O al menos ganar un tiempo decisivo cuando más falta hace. Ese es el objetivo con el que trabaja el médico asturiano Daniel Álvarez de Castro, que lidera junto a Miguel Ramírez Verdyguer el desarrollo de BIOPS-IA, una herramienta basada en inteligencia artificial diseñada para acelerar el diagnóstico del cáncer de páncreas y evitar que muchos pacientes tengan que someterse a biopsias repetidas. «Ganar tiempo es ganar calidad de vida, ganar posibilidades terapéuticas y conseguir que el paciente llegue lo más rápido posible al tratamiento y en las mejores condiciones», explica el especialista.
El proyecto, impulsado desde el Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria (IRYCIS), acaba de entrar en fase piloto y ha sido reconocido entre las iniciativas más innovadoras del programa Healthstart madri+d, que impulsa soluciones tecnológicas nacidas en el ámbito sanitario. La idea surgió de un problema real detectado en la práctica clínica diaria: en muchas biopsias pancreáticas no se consigue una muestra válida al primer intento, lo que obliga a repetir la prueba y retrasa el inicio del tratamiento. «Había muchos procedimientos que se tenían que repetir porque no había muestra suficiente en la biopsia», relata Álvarez.
Actualmente, en hospitales de referencia como el Ramón y Cajal, un especialista analiza la muestra en la propia sala para determinar si es válida. Sin embargo, esa posibilidad no existe en la mayoría de centros, donde la biopsia se realiza sin esa verificación inmediata. «En muchos centros sí se mira la muestra en ese momento, pero en la mayoría no se mira», explica el médico. Esa diferencia provoca retrasos especialmente delicados en un cáncer como el de páncreas, uno de los más agresivos y difíciles de detectar a tiempo. «Eso demora mucho el inicio del diagnóstico y, por lo tanto, demora el inicio del tratamiento», resume.
Evitar esperas en una enfermedad en la que cada día cuenta
La herramienta que desarrollan Daniel Álvarez y Miguel Ramírez permitirá analizar en tiempo real la muestra obtenida durante la ecoendoscopia y determinar de inmediato si es suficiente para realizar el diagnóstico. Eso evitaría que muchos pacientes tengan que volver días o semanas después para repetir un procedimiento invasivo, con la carga física y emocional que supone. «A un paciente al que se le está buscando un tumor, mandarle a casa sin diagnóstico y decirle que tiene que volver dentro de dos semanas para repetir un procedimiento invasivo genera una enorme incertidumbre», explica Álvarez. Esta tecnología, por tanto, no elimina la agresividad del cáncer, pero sí puede reducir la demora en iniciar un tratamiento y ofrecer mayor certidumbre en un momento especialmente crítico.
BIOPS-IA no nace en un laboratorio alejado de la realidad hospitalaria, sino al pie de la cama del paciente, en el trabajo diario de dos especialistas que convivían con ese problema de forma recurrente. «Poder desarrollar una herramienta que en el futuro pueda aplicarse a tus propios pacientes es algo muy satisfactorio», asegura Álvarez. Ese componente práctico ha sido clave en el impulso del proyecto, que ahora se desarrolla en colaboración con ingenieros informáticos y biomédicos del Instituto Ramón y Cajal en una primera fase de validación. La herramienta se encuentra todavía en fase piloto, pero el equipo ya tiene estimado el esfuerzo necesario para convertirla en una tecnología implantable en hospitales. «Para llevar a cabo un proyecto así se necesitaría en torno a un millón de euros», señala el especialista. Con esa financiación, calculan que BIOPS-IA podría estar lista para su implantación en un plazo de entre cinco y diez años.
El reconocimiento recibido en Healthstart madri+d supone un impulso para un proyecto que busca mejorar la capacidad diagnóstica de hospitales que hoy no cuentan con patólogo en sala durante este tipo de biopsias. Pero para Daniel Álvarez el valor del proyecto va más allá del avance tecnológico. También es una forma de mejorar directamente la atención a los pacientes desde la propia sanidad pública. «Produce mucha satisfacción estar trabajando desde la parte tecnológica al mismo tiempo que desde la parte asistencial, desarrollando una herramienta que potencialmente puede ayudar a tus propios pacientes», afirma. Ese es el horizonte de BIOPS-IA: utilizar la inteligencia artificial para reducir tiempos, evitar pruebas innecesarias y dar más opciones a pacientes que se enfrentan a uno de los diagnósticos más duros. Porque en el cáncer de páncreas, llegar antes puede marcar la diferencia.