La Voz de Asturias

Estas son las playas a las que podrán entrar los perros en Asturias este verano

Asturias

Raquel Mayordomo Redacción
Un perro en una playa

Con la llegada de la temporada alta, la presencia de animales queda prohibida en muchos puntos

02 May 2026. Actualizado a las 05:00 h.

La temporada de baño ya ha dado comienzo en Asturias. Por este motivo, a partir de estas fechas se restringe la presencia de perros en muchas de las playas asturianas. A lo largo de las más de 200 playas que hay en el Principado, existen unas pocas para poder ir acompañado de tu mascota durante los meses de verano.

En total, son seis las playas a las que se puede ir con perros durante todo el año. Estos lugares están distribuidos por los 401 kilómetros de costa con los que cuenta Asturias. De cara a poder ampliar este número en un futuro, el Principado aboga por el respeto de la normativa y el buen uso de las playas por parte de los dueños de estos animales.

La primera de las playas es la de Cambaredo, ubicada en el concejo de El Franco, en el occidente asturiano. Se trata de una playa estrecha, alargada y pedregosa, con escasa afluencia de público y de gran valor ecológico, compuesta por grava y con 220 metros de extensión. Además, se encuentra rodeada por elevados acantilados repoblados de pinos al igual que la gran mayoría de las playas occidentales, y experimenta un oleaje moderado.

Otro arenal en el que permiten la entrada de perros es la cala Salencia, en Cudillero. Esta pequeña cala, de apenas 150 metros de longitud, está situada junto a la Playa de Lairín y no dispone de aparcamiento, aunque se puede acceder en coche, por lo que se recomienda aparcar en el pueblo de Novellana. La zona no dispone de servicios de salvamento marítimo ni vigilancia, y además para caminar por la cala se recomienda llevar calzado resistente a las rocas y piedras de playa.

La playa de Quintana, en Valdés, es otra de las ubicaciones. Se caracteriza por estar en una zona de acantilados y ser alargada y estrecha. Está formada por cantos rordados y cuenta con fácil acceso desde el pueblo cercano de Quintana. No tiene aparcamiento a pie de playa y se desaconseja el baño dado que carece de servicios.

También en Valdés está la playa de Campiechos, rodeada de rocas y con fuerte oleaje. Un estrecho camino permite el acceso en coche hasta una cetárea, junto a la que existe un pequeño aparcamiento, y algunas construcciones relacionadas con la pesca. En total, 400 de una playa poco concurrida por la falta de transporte público para llegar a ella.

Gijón dispone de una única playa para que accedan los perros durante todo el año: la playa del Rinconín. Es una pequeña cala formada principalmente por rocas y cantos, con gran afluencia. Mucha gente practica deportes como la pesca submarina o el snorkel, aunque se recomienda el baño con precaución.

La última de las playas es la más larga del Principado, el playón de Bayas o el Sablón. Se caracteriza por ser de arenas doradas y oscuras y contar con un fuerte oleaje. Alberga un Monumento Natural formado por su espectacular conjunto dunar y la Isla de la Deva.

Para acceder a estas playas, se deben seguir una serie de requisitos en función del arenal. Generalmente, los perros deben de permanecer atados —los catalogados como peligrosos con bozal— o sueltos, siempre bajo la supervisión de la persona propietaria o responsable. También deben circular exclusivamente por la zona señalizada para ellos, con una persona mayor de edad que porte la documentación del animal. Además, sus dueños deben ir preparados con bolsas para recoger los excrementos y depositarlos en las papeleras o contenedores habilitados.


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