La Asturias que se vacía: el sur y suroccidente presenta un grado alto de despoblación
Asturias
Ibias, Degaña y Yernes y Tameza encabezan el declive demográfico de la región tras perder cerca de la mitad de sus vecinos en el último cuarto de siglo
10 May 2026. Actualizado a las 05:00 h.
El mapa demográfico de Asturias no es un mapa equilibrado. Si bien en cifras generales la comunidad autónoma ha ido ganando población en los últimos tres años, la otra realidad es que hay una parte de la región que se vacía, y es que no es sólo que la despoblación siga avanzando en más de la mitad del territorio, si no que esa despoblación avanza a pasos agigantados en la franja sur y suroccidental del Principado. Los últimos datos recopilados por la plataforma interactiva Geocomarcas reflejan que tres zonas, que abarcan a un total de 20 municipios, presentan un grado alto de despoblación, una situación que se ha agravado en el último cuarto de siglo. Además, de las diez zonas en las que Geocomarcas divide el mapa de Asturias, establece otras tres zonas del noroccidente con grado medio de despoblación, una en la costa central con grado bajo de despoblación y tres zonas más del centro y oriente en transición.
La despoblación más preocupante sería, por tanto, la que presentan las zonas que la plataforma ha denominado Cangas del Narcea (concejos de Allende, Cangas del Narcea, Degaña, Ibias y Tineo), Belmonte de Miranda (concejos de Belmonte de Miranda, Proaza, Quirós, Santo Adriano, Somiedo, Teverga y Yernes y Tameza) y Mieres (concejos de Aller, Caso, Laviana, Lena, Mieres, Morcín, Riosa y Sobrescobio). Pero fijándose en la evolución de cada municipio de los que integran estas zonas, el caso más extremo es el de Ibias. El concejo suroccidental perdió un 47,9% de su población entre 2001 y 2025, prácticamente la mitad de sus vecinos en apenas un cuarto de siglo, cifrándose su población actual en 1.084 habitantes, una cifra que ilustra con claridad el retroceso demográfico de un territorio históricamente marcado por la emigración y por la dificultad para fijar población joven. Además, solo entre 2020 y 2025 el municipio registró una caída del 10,2%, uno de los mayores descensos recientes de Asturias.
La segunda mayor pérdida de población en el periodo de 2001 a 2025, según los datos de la plataforma Geocomarcas, corresponde a Degaña, que vio reducirse su población un 44,6% desde comienzos de siglo. El concejo, con 767 habitantes actualmente, sufrió también un importante retroceso en los últimos cinco años, con una caída cercana al 13%. Si bien la plataforma interactiva sitúa este municipio dentro de la zona de Cangas del Narcea, al tercer concejo con mayor pérdida de vecinos, Yernes y Tameza, lo engloba en la zona de Belmonte de Miranda. Señalar que se trata de uno de los municipios menos poblados del Principado, con una pérdida de población en los últimos 25 años del 38,5% de sus habitantes, así que apenas mantiene 134 vecinos censados. Esta cifra resulta especialmente significativa porque evidencia la fragilidad demográfica de algunos municipios rurales asturianos, donde cada fallecimiento pesa más que cualquier llegada y donde el relevo generacional prácticamente ha desaparecido.
Pero ahondando en los datos recopilados por Geocomarcas se ve claramente que la despoblación no se limita a unos pocos concejos aislados. La situación afecta a amplias zonas del interior asturiano, ya que, en la comarca de Cangas del Narcea, además de Ibias y Degaña, aparecen Allande, Tineo y el propio Cangas del Narcea, todos ellos con pérdidas superiores al 30% de población desde 2001. Así, este territorio suma poco más de 23.000 habitantes, por lo que la densidad demográfica es de tan solo 11 habitantes por kilómetros cuadrado y la edad media de la población de 53 años.
En la zona de Belmonte de Miranda también se observa una tendencia similar, con una densidad de población todavía inferior que en el caso de la zona de Cangas del Narcea. Los poco más de 6.100 habitantes que suma el territorio aglutinado por Geocomarcas dejan 6,1 habitantes por kilómetro cuadrado, con una edad media de casi 56 años. Concejos como Somiedo (-33,2%), Teverga (-28,8%), Proaza (-19,1%), Quirós (-23,3%) o Santo Adriano (-11,3%) presentan descensos continuados de población, aunque con intensidades distintas hasta llegar al citado 38,5% de Yernes y Tameza. El caso es que, aunque se pueda pensar que algunos de esos municipios, como Somiedo, han podido amortiguar parcialmente la caída gracias al turismo rural y a la actividad vinculada al parque natural, los datos reflejan que ni siquiera esos factores han conseguido revertir la dinámica general de envejecimiento y pérdida de habitantes.
Las comarcas mineras tampoco escapan a esta realidad por mucho que se haya intentado impulsar una transformación económica para retener población joven tras el declive de la minería. Aunque municipios como Mieres o Laviana mantienen cifras de población más elevadas, la tendencia en ellos sigue siendo negativa. Mieres perdió un 23,8% de sus habitantes desde 2001 y Aller supera ya el 31% de descenso. El único concejo que tuvo una evolución positiva en los últimos 25 años fue Sobrescobio, que aumentó su población en este tiempo un 1,3%, aunque sus escasos 842 vecinos todavía lo sitúan en zona con grado alto de despoblación.
Zonas con despoblación media, baja y en transición
La plataforma interactiva Geocomarcas, cuyo desarrollador ha sido el sociólogo y politólogo Alberto Zamorano, establece para Asturias otras tres zonas con grado medio de despoblación. Estas zonas son las de Vegadeo, Luarca y Grado, territorios en los que también hay concejos que han sufrido importantes pérdidas de población entre 2001 y 2005. Pérdidas tan grandes que dejan como paradoja que, aunque Illano esté englobado en una zona con despoblación media, en realidad su población disminuyó un 55% hasta quedarse en los 278 habitantes actuales. Otros ejemplos son Pesoz y Villayón, que perdieron más de un 44% en los últimos 25 años.
Por otro lado, el mapa establece la zona de Gijón, que va desde Corvera hasta Caravia, como territorio con grado bajo de despoblación y otras tres zonas, las de Oviedo, Llanes y Cangas de Onís, como zonas en transición, aunque en estos territorios también aparecen municipios, como Amieva o Peñamellera Alta, con descensos de población en el último cuarto de siglo del entorno del 30%.