La agonía del pequeño comercio en Asturias: un cierre cada día en los últimos cinco años
Asturias
Desde 2020 han desaparecido 1.743 negocios vinculados al comercio autónomo en la región debido principalmente al envejecimiento del colectivo, la caída de la actividad y al alza de los costes de alquiler
14 May 2026. Actualizado a las 05:00 h.
Asturias pierde tejido comercial a un ritmo constante. Desde 2020 han desaparecido 1.743 negocios vinculados al comercio autónomo en la región, una cifra que equivale prácticamente a un cierre al día durante el último lustro y que refleja las dificultades crecientes de un sector tradicionalmente clave en la economía asturiana. El dato forma parte de un informe elaborado por la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), que dibuja un escenario marcado por el envejecimiento del colectivo, la caída de actividades históricas y el peso cada vez mayor de los costes de alquiler sobre la viabilidad de los pequeños negocios.
El comercio continúa siendo, pese al retroceso, el principal sector de actividad entre los trabajadores por cuenta propia del Principado, con 12.416 afiliados en abril de 2026, lo que representa el 17,7% del total de autónomos asturianos. Sin embargo, la evolución desde 2020 evidencia una pérdida sostenida. Hace cinco años el sector contaba con 15.611 afiliados. La caída supera el 11%, una tendencia que también afecta a otras actividades tradicionales como la agricultura, la hostelería o la industria manufacturera.
El informe constata que el número total de autónomos en Asturias se mantiene prácticamente estancado. En abril de este año había 70.047 afiliados al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), apenas 219 más que hace un año y 1.724 menos que en 2020.
Uno de los elementos que más preocupa al colectivo es el relevo generacional. UPTA estima que 12.468 autónomos asturianos se jubilarán en los próximos cinco años, casi el 18% del total regional. El grupo de edad más numeroso es el comprendido entre los 46 y los 55 años, seguido muy de cerca por los profesionales de entre 56 y 65 años. Los menores de 35 años apenas representan algo más del 12% de los afiliados.
La organización alerta de que esta jubilación masiva puede provocar «un vacío de talento y experiencia» especialmente en sectores tradicionales que todavía no han logrado adaptarse completamente a la digitalización y a los nuevos hábitos de consumo. El pequeño comercio aparece como uno de los ámbitos más expuestos a este problema estructural.
El perfil medio del autónomo asturiano sigue siendo mayoritariamente masculino. Casi seis de cada diez afiliados son hombres, aunque el crecimiento interanual más importante corresponde a las mujeres, con 290 nuevas afiliadas frente a apenas 21 hombres más. También destaca el aumento entre los jóvenes de 26 a 35 años y entre los mayores de 66, un fenómeno que refleja tanto nuevas incorporaciones como el retraso de la edad efectiva de jubilación.
El estudio también pone el foco en el peso creciente de la afiliación extranjera. Aunque Asturias sigue estando por debajo de otras comunidades en presencia de autónomos extranjeros, el crecimiento registrado en el último año es muy superior a la media estatal. En marzo de 2026 había 5.220 trabajadores autónomos extranjeros en el Principado, un 18,4% más que un año antes. Representan ya el 7,45% del total de afiliados. El comercio, la construcción y la hostelería concentran buena parte de esta afiliación extranjera, aunque el mayor crecimiento se produce en actividades ligadas a la información y las comunicaciones, donde el aumento supera el 92%, así como en actividades profesionales y técnicas.
Otro de los factores que explica las dificultades del pequeño negocio es el encarecimiento de los alquileres. Según el informe de UPTA, el alquiler de un local comercial supone entre el 30% y el 40% de los costes directos de un negocio en Asturias. En las principales calles comerciales de Oviedo y Gijón, un local de unos 80 metros cuadrados alcanza alquileres de entre 900 y 1.500 euros mensuales. En Avilés, Siero o Langreo los precios son algo más moderados, aunque también han registrado incrementos sostenidos en los últimos años.
La situación se agrava porque muchos autónomos deben afrontar además el alquiler de su vivienda. UPTA habla de una «doble carga estructural» que compromete seriamente la continuidad de numerosos negocios. El mercado residencial asturiano acumula subidas de entre el 15% y el 25% desde 2020, especialmente en las grandes áreas urbanas.
La organización atribuye parte de esta escalada a fenómenos de especulación urbanística, como la retención de inmuebles o la concentración de la propiedad, y advierte de que el aumento paralelo de los alquileres comerciales y residenciales está generando un «efecto pinza» sobre los trabajadores autónomos.