La Voz de Asturias

Del Arco: «El PP usa la sustracción de una niña para cuestionar la protección de menores»

Asturias

La Voz Oviedo
La consejera de Derechos Sociales y Bienestar, Marta del Arco, durante el Pleno de este martes en la JGPA.

«¿Cómo puede suceder esto en un régimen de visitas supervisado en el que según su versión no ha fallado nada?», se ha preguntado Polledo tras considerar que «algún eslabón falló estrepitosamente»

21 May 2026. Actualizado a las 13:34 h.

La consejera de Derechos Sociales y Bienestar, Marta del Arco, ha reprochado este jueves al PP que utilice una «acción violenta» como la que llevaron a cabo los padres biológicos de una niña de 5 años a sustraerla el pasado 30 de abril durante una visita tras agredir a su educadora para convertirla en una «negligencia» de los profesionales o del sistema de protección de menores.

Del Arco ha respondido así ante la Comisión de Derechos Sociales de la Junta General del Principado a una pregunta de la parlamentaria popular Beatriz Polledo sobre la sustracción de la menor durante un régimen de visitas y sobre los fallos en los sistemas de control y evaluación de riesgos que asumía su departamento en la que ha reiterado su exigencia de dimisión de la consejera por el «caos» de su gestión.

«Intenta trasladar que una actuación violenta decidida por adultos de forma súbita y deliberada implica automáticamente una negligencia», ha advertido tras señalar que, si en cada caso de menores acogidos sin antecedentes que hagan temer una actuación de este tipo, las visitas familiares se gestionasen de forma «coercitiva o policial», se desnaturalizaría el modelo de protección y se vulneraría el derecho de los niños.

Del Arco ha reiterado que la visita de los padres biológicos a la menor, que vivía con una familia de acogida desde hacía dieciocho meses y mantenía contactos periódicos con sus progenitores, se produjo en las instalaciones de una entidad especializada en el seguimiento de estos procesos. Aunque el riesgo cero «no existe», ha indicado la consejera, la visita había sido supervisada de acuerdo a los protocolos que se aplican para minimizar riesgos y no existía «ningún antecedente ni ningún indicador» que hiciera prever una actuación «repentina e inesperada», que llevó a los padres biológicos a sustraer a la menor, a la que veintiún días después siguen intentando localizar las fuerzas de seguridad.

Para la parlamentaria popular, la desaparición de una niña de cinco años exige «la máxima claridad y responsabilidad» sin que, a su juicio, la necesaria confidencialidad pueda ser «una coartada para evitar rendir cuentas» y evitar que los diputados conozcan «qué falló, quién debía supervisar, qué controles existían y qué responsabilidades políticas se van a asumir». «¿Cómo puede suceder esto en un régimen de visitas supervisado en el que según su versión no ha fallado nada?», se ha preguntado Polledo tras considerar que «algún eslabón falló estrepitosamente» y cuestionar si debería revisarse el régimen de visitas en casos de un conflicto familiar intenso, de una especial vulnerabilidad del menor o del riesgo de ruptura del seguimiento institucional.

A su juicio, la consejera «no puede refugiarse en la complejidad de los casos porque todos lo son» para negarse a asumir su responsabilidad «como nos tiene acostumbrados». Tras la denuncia interpuesta por la Dirección General de Infancia y Familias del Principado de Asturias, el Centro Nacional del Personas Desaparecidas (CNDES), dependiente de Interior, difundió en su página web y en las redes sociales un aviso con una imagen y datos de la menor para recabar cualquier información que ayude a su localización, informa Efe.


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