Vivienda, alimentación y el coche absorben casi la mitad del presupuesto de las familias asturianas
Asturias
Frente al encarecimiento de la movilidad y la nutrición, el gasto en textil, electrodomésticos y cultura registra descensos superiores al 20% en la última década
03 Jun 2026. Actualizado a las 07:58 h.
El sueldo de los asturianos desaparece con rapidez en los primeros días de cada nuevo mes y es por tres factores fundamentales: la vivienda, la cesta de la compra y la movilidad. Los costes asociados al hogar, ya sea para quienes están en régimen de propiedad como de alquiler, se llevan la parte del león de los ingresos de los asturianos; algo no muy diferente del resto de españoles pero en el Principado se suman encarecimientos que tienen un cierto carácter estructural en al comunidad y que se reflejan en intensas subidas en los precios de los productos alimenticios y de los carburantes durante los últimos años; y todo ello ha mermado mucho el poder adquisitivo para el común de los habitantes en el Principado.
Así lo indican os datos de la Encuesta de Presupuestos Familiares publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y que para el balance de 2024 pintan un escenario en Asturias con el gasto medio por hogar situado en 31.391,44 euros, lo que representa un incremento del 2,3% en comparación con el año anterior, en una tendencia que no ha dejado de aumentar desde la pandemia. Si se analiza la distribución por habitante, el gasto medio por persona alcanzó los 14.220,53 euros anuales. Según las tablas del INE, en cada hogar asturiano la partida destinada exclusivamente a los productos alimenticios supuso un desembolso medio de 4.703,61 euros anuales por vivienda, lo que se traduce en que las familias asturianas deben destinar el 15% de todo su presupuesto a cubrir las necesidades básicas de alimentación, el grueso de la bolsa de la compra.
La percepción ciudadana es que todo ha subido de precios, que el coste de todos los productos ha experimentado incrementos notables, pero hay grandes diferencias e incluso hay productos que se han abaratado. En la comparativa con una década atrás, tomando 2016 como el año, destaca el fuerte encarecimiento de la partida vinculada al uso del coche en Asturias, impulsada principalmente por el precio de los combustibles y carburantes en los mercados internacionales, que acumula una subida del 47,6% en este período, pasando de un gasto medio de 1.590,71 euros a 2.348,47 euros por hogar. Los servicios de seguros también registran un alza notable del 34% en la década, mientras que el gasto en la alimentación sufrió un incremento del 28%. En el extremo opuesto, los sectores que han actuado como contención o que incluso se han abaratado con el tiempo están fuertemente vinculados a la digitalización y la tecnología: los libros, prensa y papelería han caído un 33%, los electrodomésticos se han reducido también un 33% y los artículos de vestir son hoy un 20% más baratos para los hogares asturianos que en 2016.
Con todo es la vivienda de forma indiscutible como la categoría que genera un mayor impacto en la contabilidad familiar en Asturias debido a su volumen financiero y a su carácter totalmente obligatorio. El subgrupo de alquileres imputados (que mide el valor equivalente de los inmuebles en régimen de propiedad) junto con el alquiler real sumaron un gasto conjunto de 7.413,65 euros por hogar en 2024, concentrando el 23,61% de la distribución porcentual de los presupuestos domésticos de la región. La trayectoria temporal de este sector muestra un crecimiento constante, con una subida acumulada del 17,4% en el valor de la vivienda en propiedad desde 2016. Por su parte, los costes relacionados con la energía, el gas y otros combustibles de uso doméstico, a pesar de haber registrado una tendencia a la baja en el último año tras el techo histórico alcanzado en 2022 con 1.464,27 euros por hogar, se situaron en 1.204,33 euros anuales en 2024, lo que supone un encarecimiento a largo plazo del 17,9% respecto a la situación de hace una década, agravando la vulnerabilidad económica de las familias en los meses de invierno.
La solvencia de los hogares
A pesar del incremento de los costes en las partidas básicas, los hogares del Principado mantienen una sólida capacidad de respuesta financiera, aunque los últimos indicadores de la Oficina Europea de Estadística (Eurostat) apuntan a un leve repunte en las dificultades de pago. Los registros oficiales revelan que el 10,3% de la población asturiana reconoció haber acumulado retrasos en el abono de hipotecas, alquileres, recibos de suministros o compras a plazos; un porcentaje que, si bien representa el nivel más alto detectado desde la crisis sanitaria, certifica que casi nueve de cada diez ciudadanos continúan afrontando sus obligaciones económicas con regularidad. Esta evolución sitúa a la comunidad autónoma en una posición de solvencia intermedia dentro del contexto nacional y europeo, con tasas de impago notablemente inferiores a las de regiones como Canarias, Cataluña o Andalucía, y en parámetros equivalentes a territorios como Castilla y León o la región italiana de la Toscana.
En paralelo, la estadística europea analiza la resiliencia de las economías domésticas ante contingencias mediante el indicador de capacidad para asumir gastos imprevistos. En Asturias, el 29,8% de los residentes declaró no disponer de margen de liquidez para responder ante un desembolso extraordinario e inesperado, lo que confirma una tendencia al alza gradual desde el 25,9% registrado en el año 2021. Sin embargo, los datos reflejan que el 70,2% de los asturianos sí cuenta con el ahorro o la financiación necesaria para cubrir este tipo de imprevistos. Este balance de Eurostat corrobora un escenario de progresiva presión sobre las rentas familiares derivado del contexto inflacionista, pero constata al mismo tiempo que la estructura económica del Principado preserva unos niveles de estabilidad superiores a la media del sur de España y en consonancia con diversas áreas del continente europeo.