La Voz de Asturias

Galicia gana peso para captar la planta de vehículos militares de Indra a la que aspira Asturias

Asturias

A. Vellón

El proyecto en el Principado está bloqueado por la falta de acuerdo entre la empresa armamentística y Duro Felguera por las instalaciones de Langreo

09 Jun 2026. Actualizado a las 11:18 h.

La multinacional española Indra, firma de referencia en los sectores de defensa, aeroespacial y tecnologías digitales avanzadas, tiene a día de hoy decantado hacia As Pontes (Galicia) su proyecto para levantar una nueva fábrica de vehículos militares. Fuentes conocedoras de las conversaciones que están manteniendo las partes indican que el plan para que este ambicioso complejo —respaldado con una inversión elevada— se asiente en la villa minera está muy bien encaminado. Aunque, eso sí, todavía no está cerrado.

Inicialmente la planta estaba prevista para Asturias, donde las negociaciones que mantiene la compañía con Duro Felguera para adquirir el antiguo taller de Felguera Construcciones Mecánicas, en Barros (Langreo), e instalar allí su segunda fábrica de blindados han encallado por motivos económicos.

Indra ya le compró a Duro Felguera el verano pasado el Tallerón de Gijón. Desembolsó 3,65 millones de euros, con la idea de transformar la planta en una de las más modernas fábricas de vehículos militares y carros de combate de Europa, para lo que tiene previsto invertir más de 40 millones de euros.

Ahora la compañía de defensa ha puesto sobre la mesa seis millones de euros para hacerse con la planta de Langreo. A los responsables de Duro Felguera no le parecen suficientes. Así que, ante la posibilidad de que la operación acabe descarrilando, Indra ha buscado con celeridad otras zonas para asentarse. Y ahí es donde As Pontes —las conversaciones comenzaron hace meses— está bien posicionada para albergar esa factoría.

Siempre según las mismas fuentes, el hecho de que la villa minera gane cada vez más peso para acoger el nuevo complejo de vehículos militares de Indra estaría sustentado en las negociaciones que, de manera coordinada, mantienen con la multinacional Gobierno, Xunta y el propio Concello de As Pontes. Las decisiones se tomarán con rapidez, dado que la necesidad de contar con una nueva planta está ligada al fuerte impulso del gasto público en defensa. El Gobierno ha acelerado adjudicaciones y programas de modernización del Ejército a través de los denominados PEM, en los que Indra figura entre las principales beneficiarias. El tiempo apremia.

También juega a favor de As Pontes el hecho de contar con disponibilidad tanto de naves industriales como de terreno adecuado, ya que se pretende que en una primera fase de esta iniciativa se pueda contar con ambos elementos: suelo y plantas industriales ya construidas, lo que ahorra tanto el hecho de levantarlas como los numerosos trámites que exige una instalación nueva. A ello hay que añadir que el concello es zona prioritaria de reindustrialización en Galicia, con el apoyo institucional que esto conlleva. Además, tiene buenas comunicaciones por carretera, una potente infraestructura energética y cultura industrial forjada alrededor de Endesa.

Al margen de la tormenta política desatada por la crisis de gobernanza en la que se vio inmersa la multinacional hace algunas semanas y que se cerró con la llegada de Ángel Simón, el cuarto presidente de la firma en apenas un lustro, el bum de la defensa está impulsando las cuentas de la compañía, que acabó el 2025 con un beneficio neto de 436 millones de euros, un 57 % más, batiendo todas las previsiones.

 


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