Cuatro playas fluviales de Asturias para escapar del calor este verano
Asturias
Del río Sella en Cangas de Onís a las cascadas de Oneta, estas zonas de baño en agua dulce ofrecen una alternativa refrescante a la costa en plena naturaleza
14 Jun 2026. Actualizado a las 05:00 h.
A la llegada del verano, son muchos los que optan por la playa o la piscina como primeras opciones para refrescarse del calor sofocante de los meses más calurosos del año. Asturias es una de las comunidades autónomas con más diversidad en la naturaleza y, por ello, las opciones van mucho más allá de simplemente elegir entre arenales. En concreto, el Principado tiene una cantidad enorme de ríos, repartidos a lo largo de todo su territorio.
Es por este motivo que las posibilidades de darse un chapuzón son relativamente asequibles, incluso para aquellos que vivan en el interior, alejados de la costa, donde pueden encontrar también un sinfín de puntos en los que refrescarse en agua dulce. A continuación, presentamos un listado de varias playas fluviales de Asturias, donde los bañistas podrán disfrutar de un baño que nada tiene que envidiar a las playas de costa.
Puente Romano de Cangas de Onís
Se trata de una zona apta para el baño en el pueblo de Cangas de Onís. En esta localidad, el río Sella pasa bajo un puente popularmente llamado romano, aunque la estructura es en realidad medieval, construida entre los siglos XIII y XIV. Se cree, sin embargo, que fue levantado sobre un puente anterior que sí habría sido construido por los romanos.
Es un punto ampliamente fotografiado al tener la cruz de Asturias colgando sobre él. Sin embargo, es bastante discreto para el baño al estar rodeado de árboles y naturaleza en pleno centro del pueblo de Cangas de Onís. Además, la temperatura del agua es menos fría que en otros puntos del recorrido, lo cual lo convierte en una opción verdaderamente buena en verano.
Al encontrarse en el corazón de Cangas, hay una gran cantidad de bares y restaurantes alrededor, a los que ir para disfrutar del ambiente acogedor del pueblo una vez finalizado el baño.
Las Cascadas de Oneta
Se trata de un conjunto de cascadas localizadas en la ruta que lleva el mismo nombre y que parte del pueblo de Oneta, en el concejo de Villayón. La ruta para acceder a las cascadas es muy sencilla y de unos tres kilómetros de distancia, por lo que es ideal para realizar en familia.
La primera cascada y la más conocida es la cascada de La Firbia, una enorme pared repleta de musgo y con una espectacular caída de agua donde es posible disfrutar del baño. Avanzando en la ruta, encontramos también la cascada de Ulloa, la cual es de menor altura que la anterior. Esto hace que la poza a la que va a parar el agua sea más tranquila.
Esta ruta combina paisajes espectaculares de cataratas en medio de una arboleda con una gran variedad de vegetación, lo cual la hace especialmente atractiva para quienes busquen una escapada en medio de la naturaleza y con posibilidad de bañarse. Además, hay varios molinos tradicionales a lo largo del trayecto.
Playas fluviales de Trubia y las Caldas
La localidad de Trubia, cercana a Oviedo a través de coche o transporte público, alberga una gran cantidad de playas fluviales donde es posible bañarse en verano a lo largo de los ríos Trubia y Nalón. Sin duda, una de las más famosas y accesibles es la playa fluvial de las Caldas, cercana al pueblo ovetense que lleva el mismo nombre. Se trata de una zona llena de naturaleza, con vistas a los bosques y montañas de alrededor.
Es especialmente frecuentada por jóvenes que buscan disfrutar del buen tiempo en pleno centro del Principado. Sin embargo, se trata de una zona donde conviene tomar todas las precauciones, ya que pueden llegar a haber bastantes corrientes, por lo que es mejor tener cuidado con el agua. Además, al no ser una playa de mar, no tiene vigilancia como estas.
Playa fluvial del Cares
Esta playa está localizada en pleno centro del pueblo de Arenas de Cabrales, al oriente de Asturias. Se trata de una poza rodeada de piedras en el paso del río Cares por la localidad. Su fácil acceso desde el pueblo la hace especialmente atractiva, ya que está bien conectada y al mismo tiempo muy resguardada por la arboleda.
Se considera una playa generalmente segura, que además se encuentra relativamente cerca de varios puntos de interés cultural, como el museo del Queso Cabrales. Es un punto bien conocido por la gente de la zona para disfrutar de un baño sin tener que ir hasta la costa, la cual se encontraría a casi una hora de coche desde este punto, por lo que es una buena opción para quienes estén por la zona del Cares y alrededores.