Inesperado giro en la campaña del salmón: el Narcea roza ya el cupo anual de capturas
Asturias
La cuenca suma 57 ejemplares echados a tierra y concentra la mayor parte de los salmones pescados en Asturias, un total de 75, a un mes del cierre de la temporada
16 Jun 2026. Actualizado a las 09:37 h.
La campaña salmonera de 2026 está dejando en Asturias un escenario muy diferente al que muchos anticipaban durante sus primeras semanas. El retraso en la captura del campanu, que no se produjo hasta el 20 de mayo en el río Narcea, más de un mes después de la apertura oficial de la temporada, había alimentado las dudas sobre la evolución de una especie que atraviesa un momento delicado y cuyo futuro sigue siendo objeto de debate entre administraciones, pescadores y colectivos conservacionistas. Sin embargo, la situación ha cambiado de forma notable desde entonces.
El Nalón-Narcea se ha consolidado como la cuenca más productiva de la presente campaña y concentra la inmensa mayoría de las capturas registradas hasta la fecha en la región. Según el último parte salmonero, el río suma ya 57 ejemplares precintados, tres menos del límite establecido para esta temporada. Solo durante la jornada del domingo se contabilizaron tres nuevas capturas. Un salmón de 5,750 kilos y 79 centímetros en Barzanielles, otro de 5,600 kilos y 77 centímetros en La Bouza y un tercero de 5,675 kilos y 76 centímetros en el Texu.
Con estas cifras, Asturias alcanza un total de 75 salmones capturados cuando resta aproximadamente un mes para el cierre de la campaña, previsto para el próximo 15 de julio. La cifra adquiere relevancia si se tiene en cuenta que la normativa vigente redujo drásticamente los cupos autorizados respecto a ejercicios anteriores. Este año el Principado fijó un máximo de 154 capturas en todos los ríos salmoneros, frente a las 620 permitidas en 2025.
La distribución de esos cupos establece un máximo de 60 salmones para la cuenca Nalón-Narcea, 52 para el sistema Sella-Piloña, 30 para el Cares-Deva, siete para el Eo y cinco para el Esva. A día de hoy, el contraste entre cuencas es evidente. Mientras el Narcea se aproxima al límite autorizado, el Sella-Piloña acumula diez capturas, el Cares-Deva siete, el Esva una y el Eo continúa sin registrar ninguna.
La evolución de las últimas semanas ha permitido aliviar parcialmente la preocupación existente tras un arranque de temporada especialmente discreto. El retraso en la entrada de salmones al río había reavivado el debate sobre la situación de la especie y sobre la conveniencia de endurecer aún más las restricciones. No obstante, la llegada de ejemplares durante junio ha mejorado sensiblemente los registros y ha demostrado que la campaña todavía tenía margen de recorrido pese al comienzo tardío.
La regulación aprobada para 2026 es la más restrictiva de los últimos años. Entre otras medidas, limita a un único salmón con muerte por pescador durante toda la temporada y reduce considerablemente los cupos globales por cuenca. Además, una vez alcanzado el máximo autorizado en cada río, únicamente se permite la práctica de la pesca sin muerte.
Este marco normativo responde a la preocupación existente por la conservación del salmón atlántico, cuyas poblaciones muestran una tendencia descendente en buena parte de Europa. El Gobierno asturiano sostiene que las medidas adoptadas buscan compatibilizar la actividad tradicional de la pesca deportiva con la protección de la especie, apoyándose en estudios científicos, censos poblacionales y programas de reproducción.
Precisamente, la situación del salmón volverá a situarse en el centro del debate una vez concluya la temporada. La posibilidad de implantar una veda total continúa sobre la mesa y será analizada por la administración autonómica a partir de criterios técnicos y de sostenibilidad. El asunto ha generado posiciones encontradas entre quienes consideran necesario suspender temporalmente la pesca para favorecer la recuperación de la especie y quienes defienden que las restricciones ya aplicadas han supuesto un importante esfuerzo para los aficionados sin que exista evidencia de que la pesca recreativa sea la principal causa del declive.
El desarrollo de la campaña también está estrechamente ligado a los programas de conservación impulsados en las cuencas asturianas. El campanu del Narcea fue destinado al proyecto Arca, una iniciativa orientada a reforzar la reproducción y repoblación del salmón atlántico mediante la cría de ejemplares procedentes de los propios ríos asturianos.