La Voz de Asturias

El fin de la dependencia fósil y el papel de la eólica asturiana para proteger el suministro

Asturias

L.O.

Un informe internacional sitúa al Principado en el mapa de producción limpia de la UE para garantizar su soberanía

16 Jun 2026. Actualizado a las 05:00 h.

El actual contexto geopolítico ha vuelto a evidenciar la extrema vulnerabilidad de Europa debido a su elevada dependencia de las importaciones de combustibles fósiles, una debilidad que condiciona de forma directa su economía y el coste de la vida. Ante esta situación, las soluciones planteadas a nivel continental pasan por un despliegue masivo de energías renovables y la aceleración de la electrificación, medidas que no solo responden a criterios de sostenibilidad ambiental por ser más limpias, sino que operan como un pilar estratégico para garantizar la soberanía del suministro energético. En este escenario, un estudio publicado por la consultora Ember propone una transición estructural hacia un sistema basado en infraestructuras domésticas capaces de retener el valor y generar electricidad de manera permanente. Dentro de esta estrategia de reindustrialización y despliegue limpio, el informe identifica a Asturias como un punto estratégico de localización de la industria de producción eólica.

Las conclusiones y propuestas del informe de Ember, titulado A clean break: leaving fossil volatility for clean tech security, señalan que el 85% del suministro de combustibles fósiles de la Unión Europea se importa del exterior, lo que equivale a que el 57% de toda la energía consumida en el bloque dependa de terceros países. Esta dependencia genera costes masivos; de hecho, entre 2021 y 2024 la factura de importación fósil ascendió a 1,8 billones de euros y, en los primeros 60 días del conflicto en Oriente Medio en la primavera de 2026, los picos de precios supusieron un coste adicional de 18.500 millones de euros. Por el contrario, el informe señala que las tecnologías limpias cambian las reglas del juego: en lugar de comprar continuamente combustibles que se queman y desaparecen, se invierte en infraestructuras. Los equipos renovables se fabrican o importan una sola vez, pero siguen generando energía de forma gratuita durante décadas y, además, sus componentes se pueden reciclar.

En este sentido, la consultora subraya la fortaleza industrial de la Unión Europea, afirmando que la manufactura doméstica ya supera la demanda interna en sectores clave: la UE tiene capacidad para ensamblar 4,6 millones de vehículos eléctricos anuales frente a una demanda de 2,5 millones, puede producir 7,5 millones de bombas de calor al año (casi el triple de la demanda actual) y cuenta con una capacidad de fabricación de celdas de batería de 232 GWh, que cubre el 93% de la demanda regional. En el sector eólico, los fabricantes europeos pueden producir anualmente el equivalente a 30 GW en palas, 36 GW en góndolas y 42 GW en torres, duplicando los 14 GW instalados en 2025.

Asturias aparece explícitamente en el mapa del informe que clasifica a la comunidad autónoma dentro de la categoría de fabricante de turbinas eólicas, dentro de la cadena de suministro industrial europea.

La eólica asturiana

La situación de la industria eólica en Asturias y sus perspectivas de futuro se dividen entre la actividad de generación en el territorio y su potencial manufacturero orientado a la exportación. En la vertiente terrestre, Asturias cuenta con 27 parques eólicos en funcionamiento que suman 695 megavatios (MW) de potencia instalada, logrando una generación anual de 1.274 gigavatios hora (GWh). Esta actividad genera 1.107 puestos de trabajo entre empleo directo e indirecto y realiza una aportación de 87,7 millones de euros al Producto Interior Bruto (PIB) regional. El sector presenta una fuerte implantación rural: el 22% de los municipios asturianos alberga estas instalaciones, aunque en ellos solo reside el 6% de la población. En el ámbito industrial y de la eólica marina, la comunidad cuenta con un tejido siderúrgico que sostiene 5.000 empleos en Asturias. Las perspectivas se concentran en proyectos como el de Avilés, donde la firma Windar Renovables ejecuta una inversión de 130 millones de euros en las antiguas naves de Alcoa para crear 600 empleos. Esta planta estará adaptada para fabricar entre 100 y 120 monopilotes al año de hasta 12,5 metros de diámetro y 3.500 toneladas, destinados a torres eólicas de nueva generación de más de 15 MW, cuyos mercados principales serán los mares del Norte y Báltico, y la costa Este de Estados Unidos. 

Para consolidar esta transición en Europa, el estudio de Ember incluye una serie de propuestas generales dirigidas a los responsables políticos del continente. Recomienda aplicar criterios de contenido local en la contratación pública y subastas, así como exigir requisitos de fabricación propia para sistemas críticos de seguridad con software, como los inversores solares. También plantea utilizar parte del presupuesto de la UE y un porcentaje del objetivo de gasto de la OTAN para protección de infraestructura civil para financiar la cadena de suministro de materias primas críticas. Asimismo, sugiere exigir la transferencia tecnológica mediante alianzas estratégicas en inversiones extranjeras dentro del mercado único, potenciar el reciclaje doméstico de imanes permanentes y baterías, aumentar las capacidades industriales intermedias en refinado de litio o semiconductores, establecer alianzas con socios como el G7 para asegurar el suministro, impulsar la inversión en I+D mediante fondos de escala y crear reservas estratégicas de componentes limpios y de red como protección ante posibles interrupciones de suministro.


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