La Voz de Asturias

PP y Foro se suman a la izquierda para que continúe la tramitación de la ley LGTBI

Asturias

La Voz Oviedo
Debate Parlamanto Asturiano enmienda de Vox al proyecto de lay LGTBI

La Junta General tumba la enmienda de totalidad de Vox a la ley LGTBI y permite que el proyecto continúe su tramitación parlamentaria,  pese a las discrepancias sobre su contenido

24 Jun 2026. Actualizado a las 17:18 h.

El pleno de la Junta General del Principado ha rechazado este miércoles con el voto en contra del resto de grupos la enmienda de totalidad de Vox al proyecto de ley LGTBI del Gobierno, que continuará así su tramitación en la Cámara después de que su aprobación decayese la pasada legislatura y que Asturias siga siendo la única comunidad sin normativa autonómica en esa materia junto a Castilla y León.

En defensa de su iniciativa, el diputado de Vox Javier Jové, que ha reprochado al PP que no hubiese presentado su propia enmienda de totalidad, ha calificado el proyecto de ley de «ideológico, innecesario y profundamente lesivo para la libertad de los asturianos» y ha advertido de que no se arregla con enmiendas parciales y de que, por tanto, deberá ser derogado «cuando haya un cambio político en Asturias».

Según Jové, «cuando los derechos dejan de ser para todos y pasan a beneficiar únicamente a una minoría concreta, dejan de ser derechos para convertirse en privilegios», a la vez que ha advertido de que los poderes públicos están «para respetar la libertad de cada persona, no para promocionar determinadas opciones sexuales ni para impulsar procesos de adoctrinamiento desde la administración».

Se trata, según el parlamentario de Vox, de un texto elaborado «desde el activismo» y sin tener en cuenta la opinión de los especialistas que puede tener consecuencias para los menores de edad sobre todo en cuestiones como las relacionadas con la autodeterminación de género

Por el contrario, para el consejero de Ordenación del Territorio, Vivienda y Derechos Ciudadanos, Ovidio Zapico, Asturias «llega tarde» a este debate para impulsar un sociedad «más libre, igualitaria y decente» con una ley que no obliga a nadie a vivir de una manera determinada ni restringe la libertad de nadie sino que reconoce los derechos de ciudadanos y ciudadanas «que durante demasiado tiempo han tenido que escuchar que su realidad no existía o que su forma de vivir era algo que debían esconder».

«Cuesta entender que reconocer su derechos sea entendido como una amenaza», ha señalado el representante de IU mientras la portavoz de su grupo parlamentario, Delia Campomanes, ha lamentado que cuando se extienden los derechos de colectivos tradicionalmente marginados, «el facherío grita que se están concediendo privilegios».

En la misma línea, la socialista Lidia Fernández ha reprochado a Vox que intente convertir el parlamento «en un circo» y se sirva de la democracia para ir socavando sus cimientos mientras trata de evitar el avance de los derechos civiles para intentar volver a crear una sociedad «cerrada a cal y canto donde no quepan quienes no se ajusten a un norma, la suya».

De «ridículo y grotesco» ha calificado la diputada del Grupo Mixto Covadonga Tomé que formaciones como Vox intenten decidir desde la intolerancia sobre los sentimientos ajenos y decir a los demás «cómo vivir sus vidas» mientras el forista Adrián Pumares, tras recordar que la ley LGTBI iba a ser según el Gobierno «la primera de la pasada legislatura», ha considerado necesaria una normativa que debería concitar el consenso en su tramitación parlamentaria corrigiendo algunos aspectos y atendiendo recomendaciones de los expertos.

«No hay enmienda de totalidad del PP porque no nos queríamos privar del placer de votar que no a la suya (Vox)», ha arrancado su intervención el parlamentario popular Manuel Cifuentes que ha condicionado el voto final de su grupo a la incorporación de enmiendas a un texto que presenta «ciertas debilidades» después de que el PSOE haya dejado esta cuestión en manos de su socio minoritario, IU, y éste a su vez haya delegado la redacción de la ley en determinados colectivos, informa Efe.

A su juicio, legislar desde el activismo «conlleva riesgos» y el PP tiene «líneas rojas» para apoyar una ley que debería ser «una garantía real de derechos y no el manifiesto de unos pocos» sin enredarse en debates superados por la sociedad hace muchos años aunque siga siendo necesaria aprobar una norma «que dure en el tiempo» para afrontar situaciones de discriminación, acoso y señalamiento «que siguen existiendo». 


Comentar