La Voz de Asturias

Las multas de más de 10.000 euros impuestas por Madrid a tiendas online ponen en alerta al sector asturiano: «Pedimos proporcionalidad»

Asturias

Nel Oliveira Redacción
Calle Uría de Oviedo

La Unión de Comerciantes asegura que no tiene constancia de expedientes similares a los gallegos en el Principado y enviará un listado de comprobaciones legales a sus asociados

01 Jul 2026. Actualizado a las 05:00 h.

Las sanciones impuestas a pequeños comercios gallegos por supuestos incumplimientos en sus páginas web han puesto sobre aviso al comercio asturiano, aunque sin generar alarma. Desde la Unión de Comerciantes del Principado de Asturias aseguran que no tienen constancia, por el momento, de ningún negocio del Principado que haya recibido expedientes similares relacionados con su actividad de comercio electrónico. El caso salió a la luz después de que varios pequeños establecimientos gallegos, muchos de ellos dedicados a la moda infantil, recibiesen sanciones de más de 10.000 euros impuestas por la Dirección General de Consumo de la Comunidad de Madrid dentro de un plan nacional de control de productos no alimentarios.

Las inspecciones detectaron distintos incumplimientos en las páginas web de los comercios, relacionados principalmente con aspectos informativos y legales, como las condiciones de compra, las garantías, el derecho de desistimiento o la información corporativa de las empresas. Ante esta situación, la organización que representa al comercio asturiano prepara el envío a sus asociados de una serie de recomendaciones básicas para que los negocios que cuentan con tienda online puedan revisar si cumplen con todos los requisitos exigidos por la normativa. El listado incluirá cuestiones como la existencia del aviso legal, las condiciones de compra, la política de devoluciones, el derecho de desistimiento, la correcta información sobre precios y gastos de envío, las fichas de producto o el cumplimiento de la normativa de protección de datos, entre otros aspectos.

Desde la Unión de Comerciantes consideran que el episodio debe servir como una llamada de atención para el sector, pero insisten en que no debe convertirse en un motivo para abandonar la venta por internet ni para frenar los procesos de digitalización iniciados en los últimos años. La organización defiende que el comercio electrónico sigue siendo una herramienta útil para que los pequeños negocios amplíen mercado, lleguen a nuevos clientes y complementen la actividad de sus establecimientos físicos, especialmente en determinados sectores y nichos de mercado donde la presencia online puede marcar diferencias competitivas.

El colectivo también pone el foco en la importancia de elegir adecuadamente a las empresas encargadas del desarrollo y mantenimiento de las tiendas virtuales. A su juicio, en muchas ocasiones se presta una gran atención al diseño de la página o al catálogo de productos, mientras que aspectos legales y normativos quedan relegados a un segundo plano pese a que pueden evitar problemas importantes en el futuro. La organización entiende que las administraciones deben vigilar el cumplimiento de la normativa de protección al consumidor y realizar los controles que consideren oportunos, aunque reclama que las sanciones sean proporcionales al tamaño y a la capacidad económica de los negocios afectados.

En este sentido, considera excesivas algunas de las cuantías que han trascendido en Galicia, donde pequeños comercios con facturaciones online reducidas se han enfrentado a multas que representan una parte muy significativa de sus ingresos anuales por internet. «No puede aplicarse el mismo criterio económico a un pequeño comercio familiar que a una gran empresa con una estructura y unos recursos muy superiores», sostienen desde la organización, que apuesta por una respuesta administrativa «proporcionada y pedagógica» que permita corregir errores sin poner en riesgo la viabilidad de negocios de reducido tamaño. El mensaje que trasladan al comercio asturiano es claro: revisar las páginas web, corregir posibles deficiencias y cumplir con la normativa vigente, pero sin renunciar a las oportunidades que ofrece la venta online para el pequeño comercio.


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