La Voz de Asturias

Granja Santa Ana, un modelo de explotación autoabastecida que triunfa en el concejo de Pravia

Asturias

Manuel Noval Moro Redacción
Ana Abadie y Mathieu Rochat, de la Granja Santa Ana

Ana Abadie y Mathieu Rochat abren a diario al público su finca, que funciona con placas solares y agua de lluvia, con un modelo basado en el respeto a la naturaleza y el bienestar animal

18 Jul 2026. Actualizado a las 05:00 h.

Ana Abadie y Mathieu Rochat llevan 9 años en Asturias. Llegaron a esta tierra para buscar un sitio donde asentarse y realizar un proyecto de agroganadería autosostenida que han logrado hacer realidad. «La lluvia nos trajo a Asturias; buscábamos un lugar con animales y que tuviera agua, para el proyecto era ideal», explica Ana. Tras una temporada en Cudillero, encontraron su lugar en el mundo en el concejo de Pravia, entre los pueblos de Villafría y La Barraca: una granja suficientemente grande, con una amplia extensión de pastos y terreno para cultivar la tierra.

Ese lugar se llama hoy Granja Santa Ana, y se puede visitar. Desde el año pasado han pasado por la granja visitantes de toda Asturias, que tienen una interacción con el medio que se da en pocos sitios. «Mucha gente vino y quedó encantada, porque los animales está en libertad con ellos, interactúan con ovejas, patos y gallinas; es un contacto muy directo, los ven muy de cerca, les explicamos todo el proceso de cría para los huevos o la elaboración de quesos. Les enseñamos un poco de todo y están muy cerca de cómo se hace», asegura Ana. Además, funciona también como ejemplo para otras personas que quieran adoptar este estilo de vida. Porque hay una huerta con todo ecológico y una zona de frutales, casi todo para el autoconsumo, y también su gran logro en términos de autoabastecimiento: la energía y el agua.

Granja Santa AnaCedida

En primer lugar, todo el espacio funciona con energía solar. Tienen unas placas solares adaptadas al clima del norte con las que se abastecen de energía durante todo el año. Por el momento, producen unos 18.000 vatios en directo. El invierno es algo más complicado pero pueden autoabastecerse durante cinco días con las baterías que acumulan la energía. «Hay que adaptarse, en invierno no puedes poner la lavadora a las siete de la mañana», sostiene Ana, que no obstante señala que cuando llegaron a Asturias era más difícil, que ahora se está notando el cambio climático y, con que instalen alguna placa más, tendrán de sobra para abastecerse.

Granja Santa AnaCedida

Otra de sus enseñanzas importantes es el abastecimiento de agua. Recogen el agua de lluvia a través de los canalones de los inmuebles, que va a dar a un estanque donde se filtra. De ahí lo mandan a unos depósitos que les sirven para tener agua corriente todo el año. Una vez filtrada, el agua es potable, si bien necesitan complementos porque el agua de lluvia no tiene las sales minerales que sí tiene la de los acuíferos que normalmente abastecen a las poblaciones. Con todo, siempre hacen pruebas para comprobar la calidad del agua y siempre les sale muy alta.

En este caso, el agua sí les dura el tiempo suficiente para el caso de que se diera una sequía. Cuentan con unos siete u ocho meses de reserva si no lloviera. No obstante, tienen previsto tener más depósitos para hacer que la reserva sea más grande todavía. El almacenamiento del agua, esa es quizá su única pega, suele ser muy voluminoso y ocupar mucho espacio. «Cuando llueve mucho podemos rellenar hasta 16.000 litros, es una cantidad que está bien para funcionar con todas las ovejas y animales que tenemos», asegura.

Asimismo, todos los residuos orgánicos de la granja se transforman en compost, un fertilizante natural que devuelve los nutrientes a la tierra. Desde el año pasado, la granja recibe visitas de toda Asturias, y con el paso del tiempo quieren hacer cada vez más actividades, no solo relacionadas directamente con su producción agraria sino también espectáculos, talleres y eventos distintos. Por ejemplo, tienen previsto hacer uno en torno al eclipse solar del próximo 12 de agosto.

Granja Santa AnaCedida

La granja está abierta todo el año. Lo ideal es llamar para reservar una hora de visita cualquier día de la semana, que sería entre las nueve de la mañana y las cinco de la tarde. Se puede ir sin avisar, pero recomiendan llamar para asegurar que haya hueco. Los visitantes podrán ver el huerto ecológico, los frutales, los muchos animales que crían —ovejas lecheras, corderos, pollos, gallinas, patos y ocas —siempre teniendo en cuenta el bienestar animal, y sobre todo su forma de ver la relación con el entorno que parece estar en desuso y que ven muy necesaria. Porque, para esta pareja, la autosuficiencia «no consiste en vivir aislados, sino en aprender a utilizar los recursos con responsabilidad, respetar la naturaleza y transmitir estos conocimientos a las futuras generaciones». Es lo que han empezado a hacer en su granja, para disfrute de todos aquellos que busquen un contacto genuino con la naturaleza.


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