La Voz de Asturias

Casa Pepe el Molín, el bar-tienda de Pola de Somiedo reabre sus puertas: «Este lugar histórico merece una nueva vida»

Asturias

Daniel Coro Redacción
Bar-Tienda Casa Pepe El Molín

El establecimiento aspira a recuperar su papel como punto de encuentro del concejo con una oferta que combina restauración, ultramarinos y actividades culturales

18 Jul 2026. Actualizado a las 05:00 h.

Con el paso de los años, se van perdiendo muchas tiendas y negocios locales, lo cual supone cambios importantes en la forma de vida de los habitantes, que tienen que ver cómo lugares que habían frecuentado durante años o tiendas en las que podían encontrar rápidamente cualquier producto que necesiten empiezan a desaparecer del mapa, dejando grandes incógnitas con respecto al futuro. En Pola de Somiedo, el local Casa Pepe el Molín, un conocido bar-tienda que llevaba varios años cerrado, ha vuelto a abrir sus puertas y ha sido precisamente la iniciativa de un grupo de emprendedores la que ha cambiado el destino de un establecimiento que muchos daban por perdido.

El número de bares en el pueblo era bastante reducido, y este local no sólo tenía labores de restauración, sino de ultramarinos, con todo tipo de productos. Para Pepe, el dueño original, el establecimiento debía contar con todos los productos indispensables. Este negocio histórico de más de un siglo de antigüedad era muy importante en la vida cotidiana, al ser un punto de encuentro y reunión. Sin embargo, dejó de abrirse después de la pandemia. Muchos habitantes recuerdan aún, por ejemplo, los bailes que organizaban en el jardín.

Tras varios años con la persiana bajada, Casa Pepe el Molín ha vuelto a abrir sus puertas y sus actuales propietarios preteden continuar en la línea original del negocio. «Buscamos dar una nueva vida a un lugar que es histórico de Pola de Somiedo. Muchos lo seguían recordando», explica Aless, uno de los encargados de la apertura que ha estado participado activamente en el proceso hasta poder hacerlo realidad. Intentan seguir la idea de bar-tienda, ambas integradas en el mismo espacio, de momento retomando el servicio de barra y algunas ventas como el pan, aunque también han añadido varias propuestas innovadoras, como es la venta de pizzas, la cual esperan comenzar dentro de poco. Aless es de origen italiano, por lo que, según relata: «Me gustaría también aportar las influencias de mi país de origen». Esperan también poder introducir otras ofertas como ensaladas o pasta, sumadas a la propuesta gastronómica típica.

Para reabrir el local, ha sido necesario limpiar y reformar el establecimiento por dentro. En concreto, han tenido que arreglar la zona de los almacenes y los baños, la instalación eléctrica y también expandir una parte del bar, lo cual supuso un reto. Según comenta Aless: «Me he dedicado a hacer cosas que nunca había hecho, como albañil o carpintero, para poder sacar adelante este proyecto». Eso sí, han intentado, en la medida de lo posible, mantener el diseño original del establecimiento, ya que muchos de los habitantes recuerdan las mesas en las que jugaban a las cartas o se sentaban a charlar.

Casa Pepe, por fueraCasaPepe | Instagram

Otra nueva iniciativa que ha tenido el equipo ha sido rediseñar algunas de las estanterías como librerías, donde los clientes podrán coger y dejar libros mientras consumen, conteniendo temas variados como recetas, geografía, etcétera. Tienen también previsto reformar una parte de la construcción destinada para ferretería, donde siguen habiendo incluso varias herramientas. Aless y su equipo también quieren arreglarla para retomar este servicio.

Respecto a la acogida por parte de la gente, comentan que está siendo muy positiva, influenciada también por la reputación previa del establecimiento entre los habitantes: «Mucha gente ha venido a verlo. Tienen curiosidad por ver cómo está quedando», explica. En cuanto a los próximos meses, Aless espera poner en marcha la oferta de pizzas «cuando la instalación eléctrica lo permita». También quieren darle cierta influencia cultural, no sólo con los libros, sino también organizando futuras exhibiciones temporales, con el objetivo de entretener a los habitantes y ofrecer más que restauración y ultramarinos.

Con esta reapertura, Casa Pepe el Molín recupera su papel como punto de encuentro para vecinos y visitantes y demuestra que los pequeños comercios todavía pueden encontrar una segunda oportunidad en el medio rural. Más allá de devolver la actividad a un negocio histórico, la iniciativa pretende contribuir a mantener vivo el tejido social de Pola de Somiedo y preservar un espacio que forma parte de la memoria colectiva del concejo.

 


Comentar