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Los pescadores piden prohibir la pesca de salmón en Asturias ante la caída de las capturas

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Un exemplar de salmón do Atlántico remontando un río.

La temporada cerró con solo 106 capturas, la cifra más baja desde que existen registros

16 Jul 2026. Actualizado a las 12:18 h.

La Real Asociación Asturiana de Pesca Fluvial se ha mostrado a favor de prohibir la pesca de salmón en los ríos para favorecer la recuperación de poblaciones y evitar que la especie desaparezca en España, después de que la temporada haya cerrado en Asturias con sólo 106 capturas, la cifra más baja desde que hay registros.

Según el histórico que maneja la organización, con datos desde 1949, el máximo de capturas en Asturias, la región más salmonera de España, se produjo en 1969, cuando se llegaron a pescar 6.893 ejemplares, con el río Sella a la cabeza (2.078 piezas).

Aunque las cifras fluctúan mucho de año a año, el declive de poblaciones ha hecho evidente en las últimas décadas, hasta apenas superar las cien unidades en 2025 y 2026. En el Sella, el año pasado se pesaron 24 salmones y este año 21.

Caída generalizada

En Cantabria, los datos reflejan la misma suerte: la temporada de pesca cerró con sólo 3 capturas, la cifra más baja desde que hay datos. En el resto de autonomías salmoneras -Galicia, País Vasco y Navarra- la pesca está vedada con el objetivo de intentar de frenar el pronunciado declive de poblaciones, una situación que Cantabria y Asturias revisarán al final de la temporada.

Según los datos recabados por la Sociedad Ibérica de Ictiología (SIBIC), las poblaciones de salmón atlántico de España han caído más del 80% en diez años (2015-2024) y la situación de la especie en el país es mucho más grave que a nivel mundial.

Para SIBIC, máximo organismo científico en materia de peces en España, urge su inclusión en el Catálogo Español de Especies Amenazadas en la categoría de especie en peligro de extinción y la inmediata prohibición de su pesca deportiva.

Pescadores: llevamos años advirtiendo a las autoridades

«Nuestra asociación ha sido pionera en advertir a las autoridades competentes de la imperiosa necesidad de adoptar medidas restrictivas de acceso al recurso ante la evidente disminución de poblaciones en la fase fluvial de su vida (...) Quienes llevamos varios decenios observando el problema, hace más de 30 años que lo venimos advirtiendo con el escaso éxito», ha lamentado el representante de la Real Asociación Asturiana de Pesca Fluvial Delfín Puente.

Según los datos que manejan, desde la década de los 90 se viene notando, año a año. «la falta de reproductores en los ríos», un proceso que, a su juicio, se debe a dos factores fundamentales: la presión de las pesquerías industriales en el mar (hoy muy limtiada) y las capturas de salmón en los ríos. Los salmones nacen en los ríos, migran al mar, donde experimentan la mayor parte de su crecimiento y alcanzan su madurez sexual, y retornan al mismo río en el que nacieron para reproducirse.

«Hay una nación que ha sobrepescado muchos salmones en sus rutas migratorias hacia las costas del norte de España, tendiendo redes kilométricas que, durante muchos años, impidieron el cierre del ciclo biológico del pez. Sin duda alguna, este hecho está aún hoy influyendo de manera decisiva en que cada año en los ríos haya cada vez menos parejas de salmones adultos para desovar. Los números de retorno de estos peces son muy exiguos: prácticamente testimoniales», ha explicado Puente. Las rutas migratorias del salmón atlántico hacia las costas más meridionales de Europa, se hacen por el canal de San Jorge, entre Gran Bretaña e Irlanda, ha añadido.

La prioridad debe ser proteger y conservar

A los efectos de la pesquería industrial en el mar, hay que añadir el impacto de los pescadores aficionados, «que hemos tardado más tiempo del debido en dejar de sacrificar las capturas que hemos logrado extraer durante muchos años seguidos sin ser conscientes del daño que le estábamos provocando a la especie».

Otro factor que también está influyendo es la excesiva protección a la que se han sometido y se someten las poblaciones de sus depredadores (osos, nutrias, cormoranes etc), que, ha asegurado, han aumentado de forma alarmante, también porque no existen otras especies que depreden sobre ellos.

Llegados a este punto, las medidas de protección «deberán ser todo lo drásticas que sea necesario», ha aseverado Puente, que ha añadido que para los amantes de la pesca deportiva, lo prioritario debe ser proteger y conservar el pez hasta lograr su recuperación.

Cuando las poblaciones piscícolas vuelvan a la normalidad, los pescadores podrán participar nuevamente en el aprovechamiento del recurso, «pero adoptando estrategias y técnicas de pesca inocuas para el pez», según Puente, que ha advertido de que equilibrar las poblaciones será un proceso natural «extraordinariamente lento».

«Si no se actúa en estas direcciones: restringiendo la pesca industrial en el océano,con periodos de veda quinquenales, y estableciendo también ciclos de veda en el río, la especie salmón atlántico dejará de estar presente, más pronto que tarde, en los ríos del norte de España», ha advertido.

Pendiente de evaluación científica

En marzo, la organización conservacionista Saxífraga solicitó formalmente la inclusión del salmón del Atlántico (Salmo salar) en el Catálogo Español de Especies Amenazadas y aportó informes que indican que en lo últimos 30 años, la especie ha desaparecido del 50 % de los ríos en los que estaba presente y que las poblaciones de salmón han caído un 70 % en España en tres generaciones.

Tras la solicitud, el Gobierno central encargó al Comité Científico que asesora al Comité de Fauna y Flora, organismo que reúne a Ejecutivo central y autonomías en materia de conservación de especies silvestres, un informe sobre el estado de conservación del salmón del Atlántico.

El objetivo, saber si procede catalogarlo en peligro de extinción en España, lo que, entre otras medidas, conllevaría la prohibición de pescarlo en los ríos españoles. No obstante, la decisión dependerá de lo que voten las autonomías que, recientemente, rechazaron catalogar la anguila (y angula en España) a pesar de que el Comité Científico concluyó que se encuentra en peligro crítico, informa Efe. 

 

 


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