¿Por qué Asturias se libra de la tercera ola de calor del verano?
Asturias
El episodio tórrido alcanzará su punto álgido en la mayor parte de España entre el miércoles y el jueves, con temperaturas que pueden llegar a los 45 grados
22 Jul 2026. Actualizado a las 09:33 h.
La tercera ola de calor del verano, que se ha activado este martes y que se prolongará hasta el jueves, pasará muy de refilón por Asturias. Habrá un repunte de las temperaturas, pero la comunidad, al igual que las demás del norte peninsular, ha quedado libre de los avisos por calor que tiñen de naranja y amarillo prácticamente a todo el país. Hasta 12 comunidades estarán este miércoles en alerta por valores extremos que podrían alcanzar registros de hasta 44 y 45 grados en el sur y el sureste peninsular. En nivel naranja, lo que significa un «peligro importante» por altas temperaturas, se sitúan hasta 30 provincias, especialmente del centro y el sur. Asturias queda al margen de esta situación, según la previsión de la Aemet.
Pero que no se haya activado una ola de calor en Asturias no significa que las temperaturas vayan a ser bajas, sino que serán más bien las propias del verano. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé para este miércoles cielo poco nuboso o despejado, con bancos de nubes bajas en zonas de montaña, donde podrían formarse brumas y nieblas ocasionales. Temperaturas mínimas con pocos cambios; máximas sin cambios en el litoral y en ligero ascenso en el resto, más acusado en la vertiente sur de la cordillera.
Pero, ¿por qué no hay una ola de calor en Asturias si en los anteriores dos episodios extremos del verano sí se vio afectada? La diferencia entre lo que ocurre con el resto de España responde a una combinación de factores meteorológicos. Mientras una masa de aire muy cálido y seco procedente del norte de África se extiende sobre la Península impulsada por una situación de bloqueo atmosférico, la comunidad asturiana sigue beneficiándose de la influencia del Cantábrico. La llegada de aire más fresco desde el océano, las brisas marinas del nordeste y el afloramiento de aguas frías en la costa mantienen las temperaturas mucho más contenidas. Además, la presencia de una dana al oeste de la Península ayuda a frenar la entrada directa del aire más cálido sobre el noroeste.
Como consecuencia, Asturias registrará un ascenso moderado de las temperaturas máximas, pero muy alejado de los registros que se esperan en otras comunidades.
Mientras tanto, el resto de España afronta el episodio más intenso del verano hasta la fecha, que tendrá su punto álgido entre el miércoles y el jueves. Las temperaturas superarán de forma generalizada los 40 grados en amplias zonas del sur y del este peninsular, con máximas previstas de 42 a 44 grados en el valle del Guadalquivir, la cuenca del Genil, el interior del Guadalhorce y el extremo sureste, sin descartarse puntualmente los 45 grados en Murcia.
El calor también será muy intenso en el valle del Ebro, las depresiones del nordeste, el interior de Mallorca y los valles pirenaicos, mientras que el ascenso térmico alcanzará incluso al norte peninsular, donde el interior del País Vasco podría superar los 35 grados.
Lluvias de barro y noches tórridas
La ola de calor no llegará sola. La entrada de polvo en suspensión favorecerá episodios de calima y un empeoramiento de la calidad del aire, con posibilidad de lluvias de barro. Además, las noches serán especialmente cálidas, dificultando el descanso, y el riesgo de incendios forestales alcanzará niveles extremos. La Aemet también advierte de la posibilidad de tormentas secas en áreas montañosas del este peninsular, acompañadas de fuertes rachas de viento y, de forma puntual, granizo.
La previsión apunta a que el episodio comience a remitir a partir del viernes con la entrada de una masa de aire más fresca por el noroeste de la Península, lo que provocará un descenso progresivo de las temperaturas. Hasta entonces, Asturias seguirá siendo una excepción dentro del mapa térmico nacional.
En el resto de Europa también se mantendrá el calor extremo, aunque en este caso afectará especialmente a los países mediterráneos, como Italia, los Balcanes y Grecia. El sur de Italia es el epicentro del episodio tórrido, con temperaturas que han alcanzado los 47 grados en Cerdeña.