La Feria de Begoña, en el punto de mira de la prensa británica por el veto a los menores en las plazas de toros
Asturias
El diario «The Times» recoge el pulso entre defensores y detractores de la tauromaquia en Asturias a raíz de la propuesta del Principado de limitar el acceso a la fiesta en la región
28 Jul 2026. Actualizado a las 05:00 h.
Los toros son el centro de una encendida controversia en Gijón desde hace ya varios años. Se han sucedido manifestaciones en contra y a favor, supresión y recuperación de la fiesta y choques entre bandos políticos en el Ayuntamiento. Ahora, publicados ya los carteles que anuncian la Feria de Begoña del próximo mes, protagonizada por Morante de la Puebla y Andrés Roca Rey, la controversia vuelve con los trámites que se están llevando a cabo en la Junta General del Principado para reformar la ley de espectáculos públicos. La propuesta busca prohibir el acceso de los menores de 16 años a las plazas de toros y vetar el consumo de alcohol dentro de los recintos taurinos. Sus defensores sostienen que se trata de medidas para proteger a la infancia y salvaguardar la salud pública, mientras que los detractores lo interpretan como una forma de ir minando una de las tradiciones más antiguas de España, que sigue teniendo muchos adeptos. En cualquier caso, es una batalla cultural que está llamada a seguir viva durante mucho tiempo y que ha traspasado las fronteras de Asturias y de España, hasta aparecer en el prestigioso periódico británico «The Times».
El debate llega solo tres años después de que la propia feria fuera recuperada. La anterior alcaldesa socialista de Gijón canceló el festejo taurino de la ciudad en 2021, tras la polémica generada por dos toros bautizados como «Feminista» y «Nigeriano». La actual alcaldesa, Carmen Moriyón, de Foro Asturias, tras llegar al poder en coalición con el Partido Popular en 2023, restableció la feria como un símbolo de la defensa de la cultura tradicional española.
«El actual gobierno municipal no concibe un verano en Gijón sin la Feria de Begoña», ha declarado a The Times Jorge González-Palacios, concejal de Foro. «La gente debe tener libertad para elegir. Quienes quieran ir, que vayan. Quienes no, que simplemente se abstengan», sostiene el edil. Para el empresario que está al frente de la plaza de El Bibio, Carlos Zúñiga, la discusión trasciende con mucho los pocos días de festejos que se celebran cada mes de agosto. En sus declaraciones al Times, considera la feria gijonesa «el último gran estandarte taurino de Asturias y uno de los bastiones más importantes de la tauromaquia en el norte de España».
El hecho de que se prohíba la entrada a menores de 16 atenta, según los defensores de la fiesta, contra la libertad de las familias de educar a sus hijos. Zúñiga sostiene, asimismo, que la afición taurina no es solamente cosa de un público envejecido sino que hay muchos jóvenes que compran abonos, algunos ahorrando durante todo el año para poder pagarse un asiento de sombra. «Estas prohibiciones no desaniman a la gente. Al contrario, les hacen venir con más ganas», ha declarado. Además, cree que hay razones económicas poderosas para mantener la fiesta. Según sus cálculos, los cinco días de feria generan alrededor de 6 millones de euros para la economía local a través de la hostelería, la restauración y el turismo.
Por su parte, el Gobierno regional rechaza que se esté intentando prohibir la tauromaquia por la puerta de atrás. Simplemente se trata de proteger el interés de los menores, y ampliar las restricciones sobre el alcohol que ya se aplican en eventos deportivos. «Creemos que es importante proteger a los menores en una etapa crucial para la formación de su personalidad. Un espectáculo basado en el sufrimiento de un animal puede dañar su sensibilidad», ha declarado Fernández al periódico británico. El diputado ha precisado que la prohibición del alcohol responde, además, a razones de salud pública, y ha evitado pronunciarse sobre si la norma podrá entrar en vigor antes de la celebración de la feria de este año, ya que la tramitación parlamentaria sigue en marcha.
Esta discusión no es nueva en el Parlamento asturiano. La reforma de la ley, impulsada originalmente por Izquierda Unida, lleva más de un año encallada en fase de ponencia, un retraso que Convocatoria por Asturies atribuye a un bloqueo del PP. Por su parte, Vox ha presentado enmiendas para suprimir cualquier veto a los menores y eliminar la restricción sobre la venta de alcohol en los recintos.
Para los partidarios de la tauromaquia, la disputa se ha convertido en un frente dentro de un debate más amplio sobre la identidad de España. Zúñiga ha descrito la corrida de toros no como un entretenimiento, sino como «un rito ancestral», y ha defendido que la cultura española es indisociable de tradiciones como el flamenco, el fútbol y la fiesta de los toros. Las posturas enfrentadas han dado a Gijón un protagonismo inesperado dentro de la guerra cultural española. Asturias nunca ha rivalizado con Andalucía, Madrid o Castilla como feudo taurino. Sin embargo, con la plaza de El Bibio convertida en el único coso activo de la región y uno de los pocos grandes recintos que aún funcionan en el norte de España, defensores y detractores coinciden cada vez más en ver la ciudad como un símbolo del futuro del espectáculo. El propio Zúñi ga considera que El Bibio se ha convertido en un objetivo simbólico para el movimiento antitaurino. «El hecho de que Gijón sea la única plaza que queda en Asturias les da a ellos la confianza de que pueden acabar con ella», ha concluido el empresario en sus declaraciones al diario británico.