La Voz de Asturias

Tres de cada cuatro agresiones a empleados públicos en Asturias se dan a trabajadores del Sespa o los centros de discapacidad

Asturias

Manuel Noval Moro Redacción
Personal sanitario caminado por el pasillo de un hospital

El sindicato CSIF organiza un curso de autodefensa para hacer frente al creciente número de episodios violentos, que un mes antes del cierre de inscripciones ya tiene más de 200 personas inscritas: «llevamos años pidiendo que se hagan pero nunca nos los conceden»

05 Sep 2026. Actualizado a las 05:00 h.

El Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa) y los centros de discapacidad de la Administración autonómica concentran la gran mayoría de las 724 agresiones registradas contra empleados públicos a lo largo de 2025, según se refleja en dos documentos oficiales: el Informe sobre las Agresiones a Profesionales del Sespa y la memoria del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de la Administración del Principado, ambas correspondientes al pasado ejercicio. El Sespa acumula por sí solo casi dos de cada tres casos, y dentro del resto de la Administración, los centros de discapacidad son los más afectados, por delante de los educativos y los residenciales para personas mayores.

 Ante esta situación, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha decidido organizar una formación en autodefensa que está teniendo muy buena acogida: un mes antes del fin del plazo de inscripción ya cuenta con más de 200 inscripciones, según ha asegurado la presidenta del Sector Autonómico de CSIF Asturias, Belén Ordiz. La formación se impartirá en dos módulos: uno de combate cuerpo a cuerpo, dirigido específicamente a colectivos de seguridad como funcionarios de prisiones, policía local, vigilancia aduanera o guardas del medio natural, y otro generalista de autodefensa, diseñado especialmente para el personal del ámbito sanitario, docente y asistencial. En este caso, el objetivo ya no es el enfrentamiento sino dotar a estos trabajadores de herramientas y técnicas de autoprotección para evitar altercados, ponerse a salvo y pedir ayuda en situaciones críticas en sus puestos de trabajo.

 Este segundo módulo es, quizá, el más urgente, si nos atenemos a los informes. El del Sespa recoge 465 agresiones a profesionales del servicio en 2025, el 64,2% del total combinado de los dos documentos. De ellas, 114 fueron agresiones físicas y 351 no físicas. Además, a raíz de estos episodios se formalizaron 51 denuncias, en torno al 11% del total de casos.

 Por categorías profesionales, Enfermería fue la más afectada, con 168 agresiones, el 36,1% del total sanitario. Le sigue el personal facultativo, con 123 agresiones, el 26,5%, y el técnico en cuidados auxiliares de enfermería (TCAE), con 86 agresiones, el 18,5%. Las agresiones también alcanzaron de forma directa al personal no sanitario: 48 casos entre el personal administrativo y 14 entre los celadores, además de 26 profesionales incluidos en la categoría «otros». También cabe destacar que las mujeres concentran la gran mayoría de los casos: 391 de las 465 personas agredidas fueron mujeres, el 84,1%, frente a 74 hombres, que representan solo el 15,9 %. En cuanto a los agresores, predominaron los hombres, con 297 agresiones, frente a las 160 de mujeres.

Fuera del ámbito sanitario, se registraron en 2025 259 casos de violencia, entre agresiones físicas, verbales y mixtas contra el personal de la Administración del Principado. Dentro de este bloque, los centros de discapacidad son, con diferencia, el entorno más conflictivo: 105 agresiones, el 40,5% del total de la Administración general. Les siguen los centros educativos, con 70 agresiones, y los centros de establecimientos residenciales para personas mayores (ERA), con 68. Estos tres ámbitos suponen el 93,8% de todos los casos registrados en la memoria del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales. En cuanto a puestos de trabajo, los más expuestos son el de auxiliar educador, con 100 casos, TCAE, con 63, y docente, con 62. Entre todos, acumulan casi el el 87% de las agresiones. 

Belén Ordiz aseguró que el asunto de las agresiones se lleva arrastrando muchos años, de ahí que su organización haya decidido formar a los empleados en estas herramientas de autodefensa. «Llevamos años pidiendo que se hagan estos cursos de autodefensa, porque nos los demandan mucho, pero nunca nos los conceden; entonces, hemos dado un paso al frente». El propio éxito de la convocatoria parece darles la razón. Y es también significativo que la gran mayoría de los inscritos sean mujeres. Porque, sobre todo en ámbitos en los que su trabajo no está acompañado de personal de seguridad, se convierten en objetivos muy vulnerables.

El sindicato, en vista del éxito, se plantea ampliar el programa de formación. «Si sigue teniendo aceptación y cumple con el objetivo no descartamos seguir haciéndolo», adelanta Belén Ordiz. La idea es cumplir de algún modo con algo que debería darse por hecho y que, en realidad, no se hace. «Si hay algo en lo que insiste la propia Administración es en que hay que formar a los empleados públicos para prevenir esas agresiones, y sin embargo nunca organizan cursos de este tipo».

Su fin último es, como explica la representante sindical, la autodefensa, esto es, «dotar a empleados de herramientas para intentar prevenir las agresiones, eso es lo más importante; y cuando sea inevitable, porque en algunas ocasiones no se podrán evitar, que tengan las menores consecuencias posibles, que las personas se puedan proteger y pedir ayuda».

 

 


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