Todos los asturianos respiraron aire perjudicial para la salud en lo que va de 2026
Asturias
Las altas temperaturas y la radiación solar del verano elevaron la contaminación por ozono, especialmente en el área de Oviedo, donde los días por encima del objetivo legal aumentaron un 213%
26 Oct 2026. Actualizado a las 05:00 h.
Toda la población de Asturias respiró durante lo que va de 2026 aire con concentraciones de ozono perjudiciales para la salud de acuerdo a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La presencia de este contaminante aumentó en el Principado respecto a la media de los años anteriores a la pandemia, en un contexto marcado por las altas temperaturas y la elevada radiación solar del verano. Así lo recoge el informe «La contaminación por ozono en el Estado español durante 2026», publicado por Ecologistas en Acción, que contiene datos del año en curso hasta el 30 de septiembre.
Según el documento, las superaciones de los valores recomendados por la OMS aumentaron un 25% en Asturias respecto a la media del periodo 2012-2019. El incremento se concentró especialmente en el área de Oviedo, mientras que la contaminación por ozono descendió en las zonas de Avilés y Gijón, entre las pocas de España en las que no se superó en 2026 el objetivo legal de protección de la salud. En este punto, cabe explicar que el ozono troposférico, al que se refiere el informe, es un contaminante que se forma en la atmósfera por la reacción de otras sustancias con la luz solar. Las temperaturas elevadas y la radiación favorecen su formación, por lo que los episodios de calor del verano contribuyeron al aumento registrado este año.
El área de Oviedo concentra el repunte
El informe destaca el empeoramiento de la situación en el área de Oviedo, donde los días con concentraciones superiores al objetivo legal aumentaron un 213% respecto a la media de 2012-2019. El documento atribuye este resultado a cerca de una veintena de superaciones registradas en las estaciones de Olloniego y Santa Marina, pertenecientes a la red de vigilancia de la central térmica de Soto de Ribera. Estas coincidieron con un mayor funcionamiento del grupo de carbón durante el verano, especialmente en julio y agosto. En cambio, el ozono disminuyó en las áreas de Avilés y Gijón. El descenso fue menor en las cuencas mineras y en la zona rural asturiana.
Las estaciones de Olloniego y Santa Marina contabilizaron, respectivamente, 87 y 85 días por encima de la recomendación de la OMS hasta el 30 de septiembre. En Niembro fueron 35 días y en Somiedo, 26. La organización recuerda que la guía sanitaria de la OMS recomienda no superar en más de tres días al año el valor establecido para este contaminante. Pese al aumento de las concentraciones, ninguna estación asturiana superó el objetivo legal de protección de la salud durante más de 25 días al año de media en el trienio 2024-2026. Tampoco se rebasó el límite de 18 días fijado por la normativa europea para 2030. Por tanto, el informe distingue entre la exposición a concentraciones superiores a las recomendadas por la OMS y el cumplimiento de los umbrales legales.
Nueve superaciones del umbral de información
El documento recoge además nueve superaciones del umbral de información a la población en las estaciones de Olloniego y Santa Marina, en el área de Oviedo, y Sama, en las cuencas mineras. Se produjeron durante episodios de contaminación registrados el 23 de junio, el 6 de julio y el 14 de septiembre. Según Ecologistas en Acción, el Principado no informó a la población de estos episodios como establece la normativa. El informe también señala otras cuatro superaciones en Niembro, el 6 de julio, y Cangas, el 27 de septiembre, que posteriormente fueron invalidadas por la Agencia Estatal de Meteorología y el Principado, respectivamente.
La organización explica que las emisiones de industrias, puertos y tráfico rodado contribuyen a la presencia de los contaminantes que originan el ozono. Entre los focos señalados en Asturias figuran los polígonos industriales, la actividad de los puertos de Avilés y Gijón, el tráfico en los entornos de Oviedo y Gijón y la central térmica de Soto de Ribera. Estos contaminantes pueden desplazarse desde las áreas centrales hacia otras zonas, donde se forma y acumula el ozono. El análisis se basa en datos de 26 estaciones de medición. Cabe apuntar que las cifras analizadas en el informe son provisionales y corresponden al periodo comprendido hasta el 30 de septiembre de este 2026.