La Voz de Asturias

El bonito reina en la rula avilesina

Avilés

Noelia Rodríguez Avilés

La costera ha traído este verano ejemplares de gran tamaño mientras que el bocarte y la sardina escasea

14 Aug 2016. Actualizado a las 05:00 h.

El verano es temporada de bonito en la rula de Avilés y este año no iba a ser menos. El atúnido está siendo el rey de la temporada, con satisfacción para los pescadores, que lo están vendiendo a un precio mejor que el año pasado e igualmente está llegando a las pescaderías a precios más que asequibles. Este verano está siendo buena temporada para el bonito, pero también por la merluza, las capturas más constantes que desembarcan en la lonja local en estas semanas. La sardina, por el contrario, está prácticamente desaparecida, algo que ya ocurriera el verano pasado. La costera del bonito arrancó en Asturias, concretamente en Avilés, como viene siendo habitual, el pasado 30 de mayo y no fue hasta casi un mes después que los barcos volvieron a traer atúnido a la lonja avilesina. Julio fue el mes más fuerte de capturas y agosto está siendo algo más tranquilo, pero de momento aún es pronto para saber hasta cuándo durará la costera del bonito. Suele fluctuar y en ocasiones- como ocurrió el año pasado- se da por finalizada en septiembre, otras veces se extiende hasta octubre. Hasta entonces en la lonja se sigue disfrutando de las ventas de atúnidos, que se repiten varios días a la semana.

Los precios del bonito esta temporada están siendo más satisfactorios para los pescadores. De media se sitúan cercanos a los cinco euros por kilo, más de un euro más del precio al que lo hicieran en el verano de 2015. Los ejemplares de este año entran mejor por los ojos, puesto que presentan un mayor tamaño. Lo habitual son piezas de entre cinco y 12 kilogramos, pocas hay de tamaño pequeño. Incluso días atrás se llegó a subastar un ejemplar que alcanzaba los 18 kilogramos de peso. Lo que se paga ahora por el bonito poco tiene que ver con la primera subasta, cuando la caja que la inauguró -que contenía unos 100 kilos de pescado- se vendió a algo más de 200 euros el kilo. En esa misma subasta el resto de piezas grandes se vendieron a 47 euros el kilo, un precio muchísimo más alto del que apenas unas semanas más tarde se empezó a pagar. Para entonces los bancos de atúnidos estaban más próximos y eran más los barcos que estaban participando en la campaña. Y de momento parece que aún le quedan varias semanas a la costera de este año.

También goza de buena salud en la lonja avilesina la merluza, que aunque es menos numerosa en cuanto a kilos de captura es más constantes. Todos los días entran barcos con cajas de esta especie, incluso hay días, como el lunes pasado, en que lo hicieron cuatro. Todo lo contrario está ocurriendo con las campañas del bocarte y la sardina. Ésta última está siendo especialmente mala, puesto que apenas se ha llegado a rular en el puerto avilesino. En torno a San Juan, época en la que solía animarse la venta, entró algo, pero desde entonces apenas se ha podido ver por la lonja local. En los últimos años son pocas las capturas que se consiguen en el Cantábrico, que está marcando sus peores cifras. Al bocarte le va algo mejor, especialmente esta semana, cuando entraron varios días barcos con este tipo de capturas y podía empezar a entrar con intensidad durante las próximas semanas. En 2015 la del bocarte fue la mejor de las campañas -con más de 800.000 kilos vendidos y una facturación que superaba los dos millones de euros. Sin embargo aspectos como el viento pueden estar influyendo en que sea también una campaña bastante escasa.

Un 30% menos de pesca descargada este año

A nivel general la temporada de verano en la rula avilesina está teniendo menos capturas que la del año pasado. Durante el pasado julio se descargaron 939 toneladas de pesca fresca, lo que supone cerca de un 7% menos que el año pasado en ese mismo mes, cuando se superó el millar. Las cifras son, sin embargo, mucho mejores que las del total acumulado en lo que va de año año. Hasta el momento han pasado por las instalaciones avilesinas 8.2.80 toneladas, lo que supone casi un 30% menos de lo que lo había hecho en el mismo periodo de 2015. Las razones para explicar este descenso son varias, desde circunstancias climatológicas o las limitaciones establecidas para determinadas campañas y hasta la posible marcha de barcos a otras lonjas, especialmente las gallegas, como denuncian los armadores.


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