La Voz de Asturias

Sin brújula no hay camino

Azul Carbayón

CALI GONZÁLEZ Oviedo

La firma invitada: Cali González, periodista

30 Oct 2017. Actualizado a las 19:01 h.

Juan Antonio Anquela tiene claro el rol que deben desempeñar sus futbolistas dentro del campo. Como sucede en cualquier equipo no todos tienen las mismas capacidades o características y evidentemente cada uno es distinto al otro. Partiendo de esa base, algo que para el técnico andaluz es innegociable, que todos deben hacer, es que se dejen el alma y compitan cada jugada como si fuese la última. Es difícil dudar del compromiso o la implicación de los protagonistas -y no creo que sea esa la cuestión-, pero en el fútbol no todo se basa en la intensidad o el esfuerzo, el trato del balón es fundamental.

Y aquí es donde entran en escena aquellos que están preparados para dar sentido a todo esto, los llamados «creadores de juego», que son los encargados de buscar el camino del gol. Este, en la mayoría de los equipos, pasa por los futbolistas que juegan habitualmente en el último tercio del campo. Y cuando me refiero a este tramo final, tengo en cuenta aquellos que se puedan incorporar desde la segunda línea.

Por lo que estamos viendo desde el inicio de la temporada, el técnico andaluz, en este aspecto, exige más a dos jugadores en concreto: Saúl Berjón y Aarón Ñíguez. El Oviedo depende mucho de las acciones que puedan realizar y en el momento que alguno no entra en contacto con el balón el resto del equipo lo nota y mucho. Por supuesto, dentro de esta asociación no puede faltar la gran colaboración de Toché. De los quince tantos que lleva el conjunto azul, treces de ellos, ya sea en forma de gol o asistencia, han salido de las botas de estos tres futbolistas. Cuando intervienen y están acertados se demuestra el potencial que hay en ataque, se entienden a las mil maravillas, siempre tienen la portería rival en la cabeza, su juego es vertical…Pero pedir que esta regularidad se mantenga en una liga de 42 jornadas es mucho decir. Cuando dependes tanto de dos o tres jugadores, si no aparecen estás perdido y eso el rival lo sabe.

Ahora bien, ¿están el resto preparados para aportar de una forma similar? Ahí está la duda de momento. A priori, otros que podrían estar llamados a crear ocasiones no están dando el rendimiento esperado. Algunos de ellos llegaron faltos de forma y otros son apuestas muy arriesgadas, que no se les ven las condiciones suficientemente óptimas para llevar el peso de los encuentros y se antoja complicado que puedan echarse el equipo a las espaldas en caso de ser necesario. También hay que decir que las lesiones no han ayudado nada. Hidi y Fabbrini, a pesar de no tener la seguridad de que vayan a resultar, sí habían dejado más detalles que invitan al optimismo. Al húngaro le dio más tiempo que al italiano.

Para todos los clubes esa zona de tres cuartos de campo está muy cotizada, es el lugar en el que se fabrican las mejores ideas y ahí es donde sólo algunos elegidos tienen la brújula para descubrir la ruta acertada. Por todo ello, parece más un tema de aptitud que de actitud. El fútbol de ataque, entre otras cosas, por muy sencillo que parezca, se basa en jugar hacia adelante y en distinguir los colores de tu equipo… Cuántos son capaces de hacerlo? Muchas dudas en torno a la plantilla que se deben despejar en uno o dos meses como mucho y si no es así, para localizar el norte, habrá que recurrir obligatoriamente a un siempre difícil mercado invernal.


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