La Voz de Asturias

Santi Cazorla se abre en canal con el oviedismo tras su retirada: «Todavía me veía para jugar»

Azul Carbayón

Pablo Fernández Oviedo
El exfutbolista del Real Oviedo, Santi Cazorla, lee los mensajes qe le dejó la afición

El símbolo del Real Oviedo analiza las razones de su adiós, repasa su trayectoria en el club carbayón y se despide de los aficionados azules y de los aficionados al fútbol en general

07 Jul 2026. Actualizado a las 12:55 h.

El césped del Carlos Tartiere. Aunque estuviese demasiado alto y todavía en la primera fase de su puesta a punto, no había mejor escenario para que Santi Cazorla se despidiese del mundo del fútbol en general y del oviedismo en particular. El mago de Fonciello, cuatro días después de anunciar su retirada, se sentó en una butaca y contestó a todo. Las razones de su adiós, lo que supone este adiós, el futuro más cercano y una mirada a una carrera gloriosa que ha durado más de dos décadas. LA VOZ DE ASTURIAS, junto a otros compañeros de los medios de comunicación, tuvo el privilegio de estar presente en una charla organizada por el propio futbolista de más de 30 minutos sobre el terreno de juego que vio volver y vio triunfar a la leyenda. Y una idea por encima de cualquiera: «Me veía todavía para jugar».

Las primeras reacciones tras el anuncio

«Han sido días… no sé si difíciles, pero bueno. Asimilando un poco lo que me toca vivir ahora. Sabía que algún día tenía que llegar y hay que afrontarlo».

«Difícil quedarse con un mensaje. El día que anunciamos la retirada el jueves a las 12 empecé a recibir muchísimos mensajes y sí es verdad que se me cayó alguna lagrimilla, porque era imposible no hacerlo. Me quedo con uno, que es el de mi hijo. Escribió una publicación que me emocionó y que me dejó claro que había valido la pena todo el esfuerzo que he hecho durante toda mi carrera».

El exfutbolista del Real Oviedo, Santi CazorlaReal Oviedo

¿Por qué se retira?

«Estoy veraneando en Llanes con la familia y mucha gente se ha quedado un poco sorprendida de la decisión. Lo he dicho muchas veces, seguía teniendo el amor y las ganas por seguir jugando. Creo que todavía podía haber sido importante, sobre todo tras el descenso. Si hubiésemos seguido en Primera sí creo que me hubiese quedado un poco grande continuar en el club. Las circunstancias son las que son y hay que respetar a todas las partes. Sabía que algún día tenía que llegar el final y ha sido de esta manera».

«Es una sensación un poco… Me veía todavía para jugar, es así. Si la sensación fuese otra, con lesiones o sufriendo a nivel físico pues vale, pero fue al contrario. Acabé jugando partidos, con buenas sensaciones y con ganas de volver a intentarlo. Me veía otro año más. Se dijo mucho lo de él decide, pero eso no es así. Esto no es jugar con amigos en el colegio, se trata de representar a un club y de estar todos convencidos de que hay que ir todos a una. En ese sentido pues bueno, he sentido algunas cosas ya durante la temporada pasada que me han hecho ver que no tengo el rol y la importancia que yo quiero tener. Nada que reprochar, es respetable lo que piensen las otras partes y no es un problema para mí».

«Durante la temporada pasada hubo un momento que tenía claro que me retiraba. No participaba, veía que no era importante en el día a día y no quería ser una carga para el club, siempre lo dije. En aquella rueda de prensa en El Requexón tenía la decisión bastante tomada, aunque sí es cierto que luego la plantilla habló conmigo, me dijeron que esperase al verano y a ver cómo iba todo. Les hice caso, paré un poco todo y por eso en el Bernabéu digo que todavía no sé qué hacer. Hubo momentos que variaron, lo tuve claro y luego esperé para ver qué opinaba el club y qué decidía yo».

«Por supuesto, la opinión del nuevo míster era decisiva porque es el que llevará el timón del equipo. Con Julián he tenido una relación corta, pero muy intensa y muy sana. Tuvimos una conversación hace pocos días y me dijo lo que creía y pensaba, eso también me ha ayudado a tomar esta decisión. Que haya sido sincero conmigo ha sido una de las claves de todo esto, se lo pedí nada más conocerlo y lo fue. Tenía dudas, me apetecía seguir y no sabía cuál era el rol, Julián fue sincero conmigo y me ayudó a tomar la decisión. Estoy agradecido por el trato, me parece que va de frente y espero pasar más ratos con él».

El exfutbolista, Santi CazorlaReal Oviedo

Relación con Jesús Martínez y la directiva del Real Oviedo

«¿Decisión de la directiva o del nuevo cuerpo técnico? La decisión es mía, personal, tomada por lo que yo siento. Todos han tenido un respeto hacia mí y me han dicho las cosas claras, eso es lo que quería. Luego tomo la decisión porque siento que si no voy a ser importante o a tener un rol que no es el idóneo, o incluso si al final voy a ser un problema, siempre dije que me iba a apartar. Es una decisión totalmente personal porque siento que no voy a tener el rol que creo que debo tener para ser importante a nivel futbolístico».

«El día de la despedida sí hablé con Jesús Martínez. Me llamó, pero había desconectado del teléfono un poco y por llamada no hablamos. Luego sí hablamos por mensaje y hubo agradecimiento mutuo. Ha sido una relación de respeto e incluso amistad, estoy agradecido a cómo me han tratado Jesús, Martín y Agustín y quiero agradecerles que hayan estado pendientes de mí en estos momentos».

¿Y ahora, qué? Cuál será el futuro de Santi Cazorla

«Siento cosas difíciles de asimilar. No estoy en el día a día, pero sigo al Real Oviedo en redes sociales y veo los entrenamientos, veo a mis compañeros… Todavía tuve una comida con ellos el domingo, que vinieron a verme a Llanes. Sigo teniendo ese gusanillo, me gustaría estar ahí con ellos. Lo llevo de la mejor manera posible e intentaré estar un poco más alejado estos días, menos al corriente de lo que pasa. El gusanillo está ahí y me gustaría seguir viviendo ese sueño de estar jugando al fútbol, algo que voy a tener siempre, tenga 41, 51 o 61 años. Siempre me voy a sentir futbolista».

«Lo primero agradecer al Real Oviedo que me abran las puertas de mi club, de mi ciudad, de mi gente. Pero es verdad que mi cabeza todavía está en modo futbolista y creo que no es momento para pensar en lo que voy a hacer. Quiero sentarme con mi familia, disfrutar, desconectar y a corto plazo no tengo ninguna decisión tomada en ningún sentido. No voy a empezar a trabajar en el club, quiero tomarme un tiempo, me apetece, ver qué me sale y luego decidiré. Ahora no pienso en ello».

«Me veo en el verde, mi vida es estar aquí abajo. Quiero formarme y ver qué me gusta de verdad, pero ahora mismo te diría que en el futuro me gustaría estar en un staff, convivir con los futbolistas, estar cerca de ellos y sentir lo que sigo sintiendo ahora. Esa adrenalina de estar cerca de un terreno de juego. Quiero formarme primero, ver qué quiero y qué no quiero, pero si tengo que decidir un proyecto es estar dentro de un cuerpo técnico».

El exfutbolista del Real Oviedo, Santi CazorlaReal Oviedo

¿Se planteó seguir jugando en otro equipo?

«Nunca pensé en seguir jugando en otro sitio, para nada. Mi sueño era acabar en mi casa, da igual que me hubiesen llegado ofertas. Nunca tuve dudas y no me he planteado seguir jugando al fútbol en otro lado. No he tenido ninguna oferta tampoco, porque al final con 41 años pocas ofertas vas a recibir, pero si hubiese sido así tampoco. He cumplido mi sueño de niño, que era retirarme en casa y viviendo algo muy bonito a nivel personal. Tenía claro que esto se acababa aquí».

¿Qué te han dicho los amigos y compañeros del vestuario del Real Oviedo? La salida de Lucas Ahijado

«No he tenido mucho tiempo para hablar con ellos. El club empezaba el sábado con las pruebas físicas y la reunión con el míster es el jueves, entonces fue todo muy rápido. Tenía que tomar una decisión antes del fin de semana y tampoco sabía que iba a pasar, todo estaba en el aire. Con los compañeros ya hablé una vez anunciada la retirada y me dicen de venir a verme el domingo, pero no pude avisarles antes porque todo fue muy rápido y no tuve el margen que me hubiese gustado tener».

«Lo de Lucas me duele, me duele mucho. Me duele por la relación que tengo con él y porque lo consideraba un referente. Son casi 20 años en el club, desde niño. Veías a Lucas entrenar en El Requexón y era el mejor ejemplo para los jóvenes, un chico que lleva toda su vida en el club y que nunca ha dado un problema, que siempre ha estado al pie del cañón y siempre ha dado el nivel futbolístico cuando le ha tocado. Tengo una gran amistad con él y me hubiese gustado que se retirase en el Oviedo, pero son circunstancias que pasan. Desearle lo mejor y ojalá haya muchos más Lucas en el Real Oviedo en el día de mañana».

¿En algún momento se arrepintió de volver?

«Al contrario. Tenía que haber vuelto antes. Volver al Real Oviedo fue la mejor decisión que he tomado en mi vida, han sido tres años increíbles. Con momentos mejores o peores, porque un descenso siempre es duro y ojalá estar aquí diciéndoos que no sigo porque en Primera no me da, pero estos tres años han sido maravillosos en lo personal. Han sido mejores de lo pensado. Ascender 24 años después, siendo participe dentro del campo, fue algo que no olvidaré nunca. Demasiado bonito ha sido todo».

«No me arrepiento de haber seguido jugando tras el ascenso, para nada. A toro pasado es muy fácil hablar, pero no me arrepiento. Es lo que quería. Siempre que tomo una decisión es porque creo en ella, como ahora. Decidí seguir jugando el verano pasado porque sentía que podía seguir ayudando al equipo, por mucho que dejarlo en ese momento fuese el momento ideal y todo eso. ¿Por qué iba a retirarme si me apetece jugar en Primera con mi club y creo que puedo ayudar? Lo pensaba así y no me arrepiento aunque luego haya salido mal».

Su rol futbolístico en Primera

«Primera División es más complicada, está claro. Hubo momentos que pienso que mi posición tenía que haber sido más cerca de los centrales, para participar en salida de balón. Almada por ejemplo me veía más de segundo punta, porque ahí hacía menos esfuerzos físicos, pero estas últimas temporadas me he sentido más cómodo jugando de pivote, de mediocentro, más cerca de los centrales. Ahí creo que era más válido por las circunstancias, aunque siempre he intentado ayudar en todas las posiciones. Salir siempre del banquillo no es fácil, y más a una edad o cuando salía con resultado a favor y nos tocaba defender al área. Me intenté adaptar, pero sin balón había momentos en los que sufría».

El playoff de 2025: el gol al Almería y el gol al Mirandés.

«Confiaba en que podía meterla. Por suerte lo hice. Ese día tenía el feeling de que iba a salir bien, de que iba a ser importante. Tuvimos la suerte de poder hacer gol y ese momento es único e irrepetible que voy a tener para mí toda mi vida, junto al penalti contra el Mirandés han sido los momentos más especiales como profesional y en mi club. En el fútbol pasa todo muy rápido y es difícil de asimilar, con el tiempo me daré cuenta».

«La noche anterior a la final ante el Mirandñes tenía la intuición de que podía haber un penalti, al final en el fútbol de ahora hay muchos contactos y con el VAR sabes que puede haber cualquier tipo de jugada que cae a tu favor. En la comida previa al partido se lo dije a los compañeros y pregunté a los porteros, a Braat y Aarón. Les dije que mi idea era tirarlo al medio y me dijeron que si lo tiraba al medio era gol al 100%. Me dieron mucha tranquilidad, pero si cuando lo lanzo el portero se queda en el medio miro al banquillo y tengo que ir a matarlo [risas]. Fue un momento bonito y esos detalles te hacen ver que había un vestuario increíble que se ayudaba, eso fue clave para subir a Primera».

Su relación con los entrenadores y la importancia de tener un vestuario fuerte

«Mi relación con los entrenadores siempre ha sido buena. Se han dicho muchísimas cosas de muchos de ellos, y siempre fue buena y respetuosa. Guillermo (Almada) sí es verdad que fue sincero conmigo desde el primer día y me dijo que para lo que él quería igual no iba a ser importante. Ese final de temporada fue duro, hubo momentos difíciles a nivel personal y sobre todo a nivel colectivo, sufría mucho viendo al equipo y también sintiendo que no podía ayudar, me sentía un poco culpable. No quiero que vuelva a ser así y también me retiro por eso».

«Siempre lo he dicho durante toda mi carrera, los grandes equipos ganan porque tienen grandes bloques. El PSG tenía hace años a Mbappé, Messi y Neymar y no ganaron la Champions, se marcharon todo y ahí están. Un grupo que van todos a una. La Selección tenía estrellas, pero sobre todo un grupo unido que se mataba por el otro. En el Oviedo de 2025 eso lo palpaba, les decía que teníamos un grupo que no sabía si lo íbamos a conseguir o no, pero que iba a muerte. Hacíamos una comida de equipo e iban 20 y pico y nadie se iba a casa, son detalles que importan. Si cada uno va a lo suyo es difícil conseguir los objetivos, el bloque es la clave de todo».

Lo que ha significado jugar en el Real Oviedo y hacerlo también en Primera División

«Es una mochila que he llevado, básicamente, porque el cariño que me han dado es imposible de devolver. Es una autoexigencia que me obligaba estar al 200% todos los días. Todo eran palabras de agradecimiento y les decía que no, que yo estoy aquí porque quiero y no lo hay más feliz. Me crie aquí y siento esto como todos. He tenido mucha autoexigencia, es verdad, y por eso ahora también doy un paso al lado. Se lo debo a la gente y solo puedo darle las gracias a todo el mundo por el cariño recibido».

«Jugar otra vez en el Tartiere ante el Real Madrid y el Barcelona, ver las caras de la gente. Muchos años duros aquí y volver a recibir a los gigantes y compitiendo bien, fue tremendo. Contra el Barça me tocó ser titular y lo disfruté muchísimo, fueron momentos muy especiales. La ilusión del inicio de temporada fue algo muy bonito, se lo transmitía a los compañeros en el día a día. Les decía que lo disfrutasen, porque lograr eso era un motivo de orgullo».

El camino de Enzo Cazorla, su hijo

«Espero que no le afecte nada de esto, porque él también tenía la ilusión de que siguiese jugando, me lo decía en casa que había que volver a ascender. Solo quiero que disfrute, está en un momento muy bonito de su trayectoria. Entra en una categoría en la que se disfruta mucho, al menos esos años de juveniles fueron los que más disfruté. Estaré ahí para ayudarlo, está en un club que ama y solo quiero que lo disfrute, esperando que esto no le afecte mucho. Esta nueva etapa también me va a permitir disfrutar de él, porque al final cuando estoy jugando pues dejo un poco de lado el resto. Ahora podré estar más cerca suyo».

Un consejo para Pachuca

«A Pachuca le diría que haga caso a la afición, son los más importantes y ellos no fallan. Da igual la categoría, el sentimiento lo tienen y hay que tenerlos contentos. Han vivido las dos caras, la buena subiendo a Primera y la división por cosas que no se han hecho bien. He hablado mucho con Martín (Peláez) de esto, tengo una gran relación con él y creo que son conscientes de los errores, espero que no los vuelvan a cometer, pero hay que convencer a la gente. No sé lo que tienen que hacer, yo siempre he sido un futbolista que ha estado en el verde. La gente necesita ilusión, que vean que hay un proyecto importante. También depende de los futbolistas y ojalá cuando venga a este estadio como aficionado me transmitan esa identidad».

¿Con qué tres momentos se queda de su carrera?

«¿Tres momentos? La primera Eurocopa, la de 2008. El ascenso con el Oviedo está en el número uno. Y luego mi debut en Primera con el Villarreal, aunque fuese con 17 años y sin tocar un balón. Cuando debutas te das cuenta de que todo el esfuerzo de tus padres y de tu hermano ha merecido la pena, que lo apostaron todo intentando que un niño fuese futbolista. Es cierto que lo difícil es mantenerse arriba, pero el momento del debut es una satisfacción muy grande».

Un mensaje final

«Me gustaría acabar agradeciendo. Agradeciendo a Pachuca, por haberme dado la oportunidad de volver a casa y acabar mi carrera aquí. Si ellos no me hubiesen llamado, no hubiese sido posible. Hemos pasado tres años muy bonitos yendo de la mano, con momentos mejores o peores, pero yendo de la mano. Agradeciendo a mis compañeros, porque muchísimos de ellos ya son amigos. Me han ayudado muchísimo en el día a día. Y a agradeciendo a todos los trabajadores del club, que en el día a día hemos hecho una piña, hemos disfrutado y sufrido y hay que mirar por los de casa también, arrimando el hombro. Y sobre todo a la afición, claro. Sin ellos el Real Oviedo no existiría y he sido un privilegiado formando parte de esta historia, ahora lo haré de otra manera. Seguiremos sufriendo juntos».


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