CHC sanciona al Ayuntamiento de Ribera de Arriba por vertir aguas residuales al río Caudal
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La Coordinadora Ecologista de Asturias ha exigido a la Consejería de Medio Ambiente que «tomen las medidas necesarias para evitar que esos vertidos contaminantes se sigan produciendo»
28 Sep 2016. Actualizado a las 13:08 h.
La Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) ha sancionado al Ayuntamiento de Ribera de Arriba por sus vertidos de aguas residuales al río Caudal, según ha informado hoy la Coordinadora Ecologista de Asturias. Los ecologistas recuerdan que estos vertidos los habían denunciado en «reiteradas ocasiones» ante la Confederación Hidrográfica del Cantábrico. «Hace unos meses denunciamos los vertidos de aguas fecales de Ribera de Arriba al río Caudal que salen justo al lado del nuevo pantalan y a pesar del uso masivo de esta instalación no se han resuelto, por los que la Confederación a iniciado un expediente sancionador contra el municipio como responsable», precisa.
También subraya que como en Ribera de Arriba, «al menos una parte de los vertidos de la capital del concejo acaban también en el río Caudal sin depuración, justo donde ahora se ha construido un pantalán para la práctica del piragüismo». «Ahora la Confederación Hidrográfica del Cantábrico ha sancionado al Ayuntamiento con multas económicas por esos vertidos ilegales y ha puesto de manifiesto la situación de ilegalidad continuidad, la irresponsabilidad y desprecio al medio ambiente que han generado estos vertidos que llevan años produciéndose», recalca.
Por ello, exige que tanto el Ayuntamiento de Ribera de Arriba como las demás administraciones implicadas, Consejería de Medio Ambiente, «tomen las medidas necesarias para evitar que esos vertidos contaminantes se sigan produciendo indefinidamente al río Caudal que son una plaga para los ríos asturianos que vienen sufriendo una contaminación de décadas». «Entendemos que estos hechos suponen un claro delito de acuerdo a la Ley Orgánica 10/1995, al haberse producido una contaminación continua por negligencia y suponer estos vertidos un riesgo grave para el equilibrio de los sistemas naturales, acreditado con la evidente que se detecta tanto de manera visual como olfativa», afirma.