La Voz de Asturias

Los bisontes europeos vuelven a ser pareja en el Parque de la Prehistoria

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La Voz Redacción
El nuevo ejemplar de bisonte europeo hembra en el Parque de la Prehistoria de Teverga

El cercado de animales de Teverga acoge una nueva hembra de la especie, mientras que «Astur», el primer macho nacido en Asturias en 10.000 años, se traslada al Parque Lacuniacha, en Huesca

04 Oct 2016. Actualizado a las 16:15 h.

 

El Parque de la Prehistoria de Teverga vuelve a tener una pareja de bisontes europeos. Un nuevo ejemplar de hembra de esta especie, procedente del zoo de Springe (Alemania), se acaba de incorporar al cercado de animales de las instalaciones, y se espera que su llegada contribuya a la reproducción de esta especie en peligro de extinción y en vías de recuperación, de la que solo quedan 4.000 ejemplares en todo el mundo. No será el único cambio en el cercado, ya que Astur, el primer ejemplar de esta especie que nacía en Asturias después de 10.000 años, se trasladará al Parque Lacuniacha en Huesca, donde también desarrollan un programa de recuperación del bisonte europeo.  Con esta incorporación y el traslado de Astur, el Parque cuenta ahora con una pareja de bisontes europeos.

El proyecto forma parte de un convenio de colaboración suscrito entre el Parque, el Ayuntamiento de Teverga, FAPAS y la Asociación Centro de Conservación del Bisonte Europeo en España, que ha permitido a los visitantes avistar desde marzo de 2014 en una zona habilitada del Parque tanto a ejemplares de bisonte europeo como a caballos Przewalski.

Los bisontes de origen europeo son una especie con un potencial natural inigualable, mejorando el entorno donde vive al consumir hasta 32 kilos de material vegetal al día. Su cuerpo, voluminoso y macizo, tiene unas patas robustas y musculosas y una cabeza grande. Sus cuernos son cortos, redondos y puntiagudos, orientados hacia arriba y cuenta con un pelaje de color pardo en varias tonalidades, pudiendo llegar a ser casi negro en algunos individuos.

Por su parte, los caballos Przewalski, los únicos considerados salvajes, se diferencian de la mayor parte de sus congéneres domésticos por la estructura de su cráneo, con una cabeza grande y pesada, un perfil convexo y orejas largas. Al igual que los bisontes, los caballos son especies en peligro de extinción y en vías de recuperación de los que quedan 1.500 ejemplares en el mundo.

Desde abril de 2016, completan el cercado de animales del Parque de Teverga una pareja de uros de Heck o neo-Uros, ejemplares de una especie considerada el antepasado salvaje de todas las vacas del mundo, que se extinguió en el siglo XVII. Los ejemplares que se encuentran en Teverga son una recreación que se desarrolló en Europa en los años 30.

El propósito del parque, además de contribuir a la protección de estas especies, es posibilitar la observación en vivo de los misos animales que convivían nuestros antepasados y que parecen en sus pinturas rupestres, como complemento a la visita guiada a la Galería y Cueva de Cuevas del Parque, al recorrido por la Senda del Oso y a la oferta turística local.


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