La Voz de Asturias

Polémico documental «lavado de cara» de Rocco Siffredi

Cultura

José Luis Losa Venecia / E. La Voz

El mexicano Escalante borda un ejercicio de gran cine perturbador

06 Sep 2016. Actualizado a las 07:40 h.

No tengo claro que un personaje público como el actor porno Rocco Siffredi esté necesitado de un lavado de cara. Los dos directores franceses del filme-selfie Rocco, del cual el italiano es absoluto protagonista, sí deben de pensarlo. Así, la película arranca con una secuencia de sometimiento oral a una actriz que apunta hacia el rol de machismo e insensibilidad que rodea este mundo, y a Siffredi en particular. Pero luego nos quieren vender al Rocco emocional, el que llora a su mamma. El que quiere cortarse la coleta en un papel de semental sometido a manos de Kelly Stafford, algo así como la Ginger Rogers de este Fred Astaire de la falocracia. Ya entenderán que la profundidad intelectual de Siffredi no da para grandes revelaciones. Pero la manera amable en que se trata al mattatore del porno me suena a cine trucho, complaciente. Me despierta antipatía.

Otro tipo de escándalo, este sí generador de debates sugestivos, suscita La región salvaje, nueva fastuosa provocación del triunfador en Cannes como director con Heli. Esta escuela mexicana de autores del cine de la insania -hay aquí mucho del Carlos Reygadas de la grandiosa Post Tenebras Lux- posee la capacidad de montarla en cada festival en el que presentan una nueva pieza bárbara. La región salvaje tiene como epicentro a un alienígena tentacular y multilingüe, una criatura eterna, lúbrica y ferozmente pansexual que esclaviza por el placer a sus víctimas en una cabaña en medio del bosque de la tan católica Guanajuato. Surge, inevitable, el recuerdo de La posesión de Andrzej Zu?awski, con la Adjani y la bestia. Aquí es memorable la potencia de Amat Escalante para perturbar, desde la secuencia detonante de sexo y de desgarro de la carne con la cual la película arranca. La atmósfera inenarrable de ese carnaval de los animales -más El Bosco que Saint-Saëns- quedará para las antologías del cine de la perturbación. Y La región salvaje te atrapa, te fagocita el pulso, se disfruta como otro paso hacia el lugar sin límites pesadillesco y enloquecedor hacia el que camina este dream team mexicano del que Escalante es despiadada clave de bóveda.


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