Yáñez: «Ascender con el Sporting sería uno de los hitos más importantes de mi vida»
Deportes
El portero y capitán rojiblanco repasa su renovación, el proyecto del equipo y lo que significa defender la portería del Sporting en el 120 aniversario del club
05 May 2026. Actualizado a las 05:00 h.
Tres temporadas en Gijón han bastado para que Rubén Yáñez se convierta en uno de los referentes de la plantilla del Real Sporting. El portero catalán, capitán del equipo, afronta su sueño del ascenso tras asegurar su futuro en la entidad con un nuevo contrato. En el 120 aniversario del club, habla con La Voz de Asturias sobre su vínculo con la entidad, el proyecto deportivo y lo que significa defender una de las porterías más históricas del fútbol español.
—El Sporting cumple 120 años. ¿Qué significa para usted defender esta portería como uno de los capitanes del vestuario?
—Siento mucho orgullo en defender este escudo, más que nada porque considero que es un equipo muy importante, con muchísima historia y con mucha gente detrás. Para un profesional que desde pequeño quería dedicarse al fútbol, es un club muy especial por su historia y por la afición que tiene. El Molinón, cada dos semanas que jugamos en casa, a veces supera las 20.000 personas, y eso a un profesional le llena mucho.
—Renovó su contrato este año. ¿Qué te trasladó el club para convencerte de continuar?
—Seguir viendo el proyecto y creer en él. Para eso firmé, para intentar subir a Primera División con el Sporting. Sé que es un objetivo ambicioso porque subir no es nada fácil, pero conseguirlo aquí sería uno de los hitos más importantes de mi vida.
—¿Tuvo claro en todo momento que quería continuar?
—Sí, estaba convencido de que mi destino era seguir aquí. Desde el primer día me he sentido muy querido, por el club, por la afición, por la gente. Vas por la calle y todo son buenas palabras, y eso te llena y te hace querer pelear por este escudo y por esta ciudad.
—Borja Jiménez apunta a continuar la próxima temporada. ¿Cuál es la relación del vestuario con él y qué cualidades destacaría como entrenador?
—Creo que es un míster muy bueno para el Sporting, que entiende muy bien el vestuario y con el que todos estamos muy contentos. Tiene las ideas muy claras y es muy ambicioso, algo que me ha hecho saber. Yo personalmente confío mucho en él y creo que nos puede dar las herramientas para estar arriba peleando por el ascenso.
—En caso de no lograrlo este año, el equipo afrontaría su décima temporada consecutiva en Segunda. ¿Qué peso tendría eso en una entidad histórica como el Sporting?
—No vamos a dejar de pelearlo hasta que matemáticamente sea imposible, sabemos que está muy complicado, pero lo vamos a seguir intentando hasta el final. Entiendo que diez años en Segunda es algo que pesa, por la historia que tiene este club, por su grandeza, por toda la gente que hay detrás. Es algo que siempre va a estar presente, y es bueno que esté, porque significa que el club va a intentar pelear siempre por volver a Primera.
—¿Qué le ha podido faltar al equipo esta temporada para estar más metido en la pelea por el ascenso?
—Principalmente la regularidad. Hemos demostrado que podemos competir con cualquier rival, contra el Racing lo hemos hecho muy bien y le ganamos en casa siendo actualmente el líder, pero también hemos tenido partidos en los que se nos escaparon puntos en los últimos minutos. Empates fuera de casa que había que haber valorado más. Y algún partido en casa, como el del Albacete, que teníamos prácticamente hecho y se nos fue. Con esos puntos estaríamos hablando de algo bastante distinto.
—Se formó en el Real Madrid y ha pasado por clubes como Getafe o Málaga. ¿Cómo se gestiona la presión en entornos con tanto peso social?
—Me encanta estar en clubes donde haya presión, en clubes grandes, porque es lo que realmente me llena y me motiva. En su día el Sporting fue un club que me ilusionó mucho, venía de un Málaga con el que hay ciertas similitudes, y con el descenso fue algo un poco trágico para mí. Pero ahí apareció el Sporting y fue el club que más me ilusionó.
—¿Le sorprendió algo cuando llegaste a Mareo?
—Cuando llegué el club estaba en pleno proceso de transformación, viví todo ese cambio desde el vestuario antiguo hasta las instalaciones actuales. Es muy difícil llegar al nivel del Real Madrid por razones obvias, pero considero que Mareo son unas instalaciones maravillosas, envidiables para muchos clubes, y un espacio idóneo para trabajar, crecer y sentirte un verdadero profesional.
—El Sporting ha apostado por invertir en Mareo. ¿Realmente marca tanta diferencia como hacerlo en fichajes?
—Las instalaciones te dan todas las herramientas para rendir al máximo. Es también una inversión a largo plazo, porque tener esto no significa que vayas a ascender de inmediato, pero sí que tienes todo lo necesario para conseguirlo. Y de cara a jugadores que se estén planteando venir, las instalaciones son tu lugar de trabajo, donde vas a pasar la mayor parte del día. Tener esto es un verdadero lujo.
—¿Qué peso tiene El Molinón y su afición en el desarrollo de una temporada?
—Mucho. La afición cuando aprieta, aprieta muchísimo, y eso ayuda directamente a los jugadores. Se nota no solo en El Molinón, sino en los desplazamientos, en campos más modestos donde viene nuestra gente y parece que estás jugando en casa. Es algo fundamental en un club así.
—¿Ha sentido ya ese vínculo especial con la afición que históricamente han tenido los porteros del Sporting?
—Sí, me siento muy querido. Cuando llegas a tu portería y te aplauden, cuando sales a calentar y la gente está ahí, es una señal de que has hecho las cosas bien. Puedes tener partidos malos y partidos muy buenos, y la gente siempre está. Noto esa calidez y ese apoyo, y eso me hace sentir que estoy en casa.
—El club quiere mantener a sus jugadores más importantes, los Otero, Dubasin, Gelabert... ¿Tendrá que hacer un trabajo extra como capitán para convencerlos?
—Tengo muy buena relación con ellos y son conscientes de que tienen un peso importante en el vestuario. Yo siempre les digo que aquí se está muy bien. Con Juan, que es mi compañero de habitación, le he pedido que nunca deje de serlo. Creo que están disfrutando, rindiendo a un nivel espectacular, y entiendo que otras entidades los quieran fichar, pero si se quedan no se van a equivocar.
—¿Hemos visto ya la mejor versión de Yáñez, o eso todavía está por llegar?
—Me queda mucho por hacer aquí. Siempre con el objetivo personal de ascender con este club, que para mí sería un sueño. Considero que aún me queda mucho por demostrar y por trabajar. Habrá etapas mejores y peores, pero física y mentalmente me encuentro muy bien, y va a haber partidos en los que vuelva a hacer paradas que a la gente le gusten.
—¿A qué edad cree que llega el mejor momento de un portero?
—La etapa de maduración de los porteros es distinta porque es un puesto con muchísima responsabilidad que se basa sobre todo en la experiencia. Yo creo que acercándose a la treintena, o ya en ella, es cuando un portero alcanza ese punto de madurez que le hace competir mejor, y por eso también se alarga más la carrera.
—Por último, ¿Qué mensaje le daría a los chavales que vienen de la cantera y sueñan con llegar al primer equipo?
—Que todo llega con constancia y trabajo, de eso no tengo ninguna duda porque lo he vivido. Que mantengan la ilusión, porque defender esta portería es muy especial. Aquí en Gijón vas por la calle y ves que la gente vive el Sporting de una manera que en pocas ciudades pasa. Lo estoy viendo con mi propio hijo, que va a El Molinón y flipa, me pide que ponga el himno en el coche y lo canta con su pañuelito como si estuviera en las gradas. Cuando empiezas a ver eso entiendes la magia del sportinguismo. Defender este escudo supone una responsabilidad importante, pero también muy bonita. Si las cosas van bien y ganas en El Molinón, la gente disfruta muchísimo, y eso en pocos clubes se consigue.