«Sin un compromiso mayor del Gobierno de España no habrá estación intermodal y seguiremos empantanados»
Gijón
El portavoz de IU en Gijón, Aurelio Martín, considera que la herramienta más eficaz contra la «improvisación y parálisis» es «quitar a este gobierno y poner a otro»
08 Sep 2016. Actualizado a las 11:53 h.
Aurelio Martín (Gijón, 1960) tiene tras de sí una dilatada experiencia política que le llevó a ser diputado regional de IU en dos legislaturas (2000-2008) y consejero de Medio Rural y Pesca entre 2008 y 2011. Se considera un político pragmático y, por ello, cree que el hecho de que buena parte de las iniciativas surgidas desde la izquierda y aprobadas no se hayan ejecutado refuerza su convicción de que Gijón merece otro gobierno.
-¿Cuál es el balance que IU tiene de este primer año de legislatura municipal?
-La improvisación y la parálisis permanente de toda acción de gobierno. Al actual equipo de gobierno le falta un modelo de ciudad, un proyecto para Gijón, y, a partir de ahí, lo que hace es situarse en la improvisación y en la gestión del día a día. En ese día a día y en esa improvisación, la gestión es también muy deficiente. Los asuntos cotidianos, la gestión del día a día, los problemas que tiene cada ciudadano, cualquier cosa que planteemos? es gestionada tarde y mal. Están en la continua improvisación.
-Las iniciativas que los grupos de izquierdas plantean en el pleno se aprueban, a veces por unanimidad, pero?
-No se cumplen, no se llevan a cabo. Siempre hay una justificación, siempre hay una disculpa, siempre hay un por qué y creo que en muchos casos es debido a una falta de voluntad para cumplirlas. Hay un conjunto de iniciativas que además tienen una orientación política determinada, que no es la que tiene el equipo de gobierno y que salen mayoritariamente desde la izquierda, y que el gobierno tiene mucha incapacidad para concretar. Unas se quedan a medio camino y otras sencillamente no se completan o no se llevan a cabo.
-¿Hay alguna en concreto que les pese extraordinariamente?
-No se ha hecho nada de la memoria histórica. Habíamos planteado la necesidad de recuperar todos los elementos de la memoria histórica, que hubiera un presupuesto y que se tuviera en cuenta que esta ciudad había hecho un trabajo muy importante en este asunto. Sin embargo, la gestión ha sido cero y por eso lo pongo como ejemplo. La memoria histórica es el asunto que con más fuerza representa a esas iniciativas aprobadas y no ejecutadas, quiero pensar que quizá hasta por motivos ideológicos, pero hay una mayoría de la corporación que cree que sí es un elemento que Gijón tiene que tener y que ha tenido en los últimos años. Con el gobierno de Foro ha desaparecido y ha sido imposible recuperar ningún elemento de ningún trabajo en este sentido. Hay muchos otros asuntos que creemos que no se cumplen o que su cumplimiento es a medias o deficitario, pero en éste ni tan siquiera se ha intentado una aproximación a un cumplimiento.
-Y han pasado meses desde que fue aprobado por el pleno?
-De hecho, gran parte de las iniciativas que se aprobaron fueron precisamente antes del presupuesto, muy al inicio de la legislatura pasada. Hicimos una batería bastante potente de iniciativas para que hubiera un reflejo presupuestario, incluso planteamos enmiendas y es verdad que el presupuesto no salió adelante. Foro en su momento dijo que las enmiendas de los grupos se iban a tener en cuenta, pero fueron más expresiones que realidades.
-¿Qué herramientas tiene la oposición para que lo que se aprueba en el pleno se cumpla?
-Afeárselo políticamente, aunque la mayor herramienta y la más eficaz es quitar a este gobierno y poner a otro. Si alguien está convencido de que la mayor parte de las cosas que se hacen o se reivindican desde una mayoría que compone el ayuntamiento no se llevan a cabo, y además estamos convencidos de que existe una mala gestión de lo que es lo cotidiano y el día a día, lo normal es plantearse si puede o no haber otro gobierno mejor y más útil que éste y con otro modelo de ciudad. Lo he dicho muchas veces y no es ningún secreto, yo sí creo que puede haber otro modelo que respondería a la mayoría social, política y electoral, además de que mejoraría la actual gestión, pero soy consciente de que no depende solo de nosotros, sino de esa mayoría de la izquierda que suma 15 concejales.
-No pierde la esperanza en un gobierno a la valenciana?
-Dicen que la esperanza es lo último que se pierde. En las próximas semanas va a haber un debate del estado del municipio y a mí me gustaría saber si coincidimos todos en el diagnóstico. Y si es así, lo normal es que intentáramos coincidir en ver cómo se solucionan los problemas. Si coincidimos en ver cuáles son las causas de los problemas y los tenemos perfectamente detectados, lo normal es que coincidiéramos en una alternativa. Que hiciéramos un esfuerzo en coincidir en una alternativa. Quien tiene una visión crítica tiene también la obligación de dar una alternativa a lo que crítica. Por lo menos desde IU lo intentamos.
-¿Qué ha frenado ese acuerdo hasta ahora?
-Creo que ponernos de acuerdo en un programa sería factible, pero a veces puede haber más hándicap en las personas. Las personas, o las responsabilidades que deberían ocupar las personas, no deberían privar a Gijón de otro gobierno y sobre todo de otras políticas para la gente. Las personas no pueden ser el obstáculo, no pueden ser el bloqueo porque Gijón y sus ciudadanos merecen otras políticas.
-En agosto hubo 120 desempleados menos que en julio: 23.160. ¿Qué se está haciendo o que se debería estar haciendo desde el ayuntamiento para favorecer un empleo por lo menos digno?
-Lo primero que tendría que hacer es cumplir sus presupuestos. A fecha 31 de junio, el capítulo de inversiones solo tenía un nivel de ejecución del 10%. Y esto no siempre había sido así, pero desde que Foro entró a gobernar en 2011 la ejecución baja todos los años y eso tiene un inconveniente. Hay una cosa que se llama techo de gasto que se calcula en función de la ejecución que has hecho. Cuando un año no has ejecutado, o por decirlo de alguna manera no has hecho los deberes que te habías marcado en tu propio presupuesto, sabes que para el año siguiente eso va a influir en tener una capacidad de gasto menor. Tu presupuesto va a ser menor y no es un tema que solo afecte a ese año, sino que además condiciona el futuro. Aquel plan de choque en materia de empleo y servicios sociales que hicimos hace un año aún tiene medidas que están sin concretar. Ese plan pretendía además atender dos elementos fundamentales que tenemos en Gijón como son el empleo y las políticas sociales. Y es imprescindible que las medidas que afectan tanto a los planes de empleo como las que significan inversiones que reactivan la economía local se cumplan, se ejecuten y lleguen a buen puerto. Y eso no está pasando. El ayuntamiento, aunque es un instrumento limitado, no está siendo lo eficaz que podría en la medida de sus posibilidades en el drama que significa el desempleo. Decía la alcaldesa, durante la campaña electoral, que pretendía que el Ayuntamiento de Gijón fuera poco menos que una oficina de colocación y hay que decir que hoy nada más lejos de eso.
-Los planes de empleo, en vista de la acumulación de denuncias, tienen un futuro complicado.
-Necesitan tener un marco legal. El Principado tiene que hacer un esfuerzo en ese sentido para que los ayuntamientos puedan tener unos planes de empleo con un marco legal adecuado para que no tengan que hacer desembolsos millonarios ante las denuncias.
-En todo caso, los jueces están dando la razón a los denunciantes porque se ocupaban puestos estructurales.
-Por eso es importante, primero, un marco legal adecuado y, segundo, que los ayuntamientos no aprovechen los planes de empleo para ocupar puestos de estructura. Y eso se ha hecho con frecuencia. El Principado está trabajando en ese asunto, la Federación Asturiana de Concejos tuvo una primera reunión y supongo que todos estamos revisando la documentación, aunque de momento a la concejala de Hacienda y Empleo, Ana Braña, no le he escuchado nada. Supongo que nos daremos un tiempo para conocer esa documentación y veremos si esto puede significar superar los problemas que hasta ahora hemos tenido.
-El Ayuntamiento de Gijón tuvo 11 millones de euros de remanente en 2015. ¿Cómo puede ser posible?
-El año pasado hubo 55 millones que quedaron sin gastar de un presupuesto consolidado en torno a los 300 millones. De esos 55 millones, hay una parte afectada por estar, por ejemplo, vinculada a obras que no se acabaron o a cuestiones cuyo desarrollo lleva más de un año, pero la concejala de Hacienda informó en junio de que había 11 millones de euros de remanente con absoluta disposición. En esa misma comisión de Hacienda, planteó que esos 11 millones de euros, sin ningún tipo de afectación, se destinaran a amortizar deuda. Los grupos, y particularmente los de la izquierda, nos negamos porque hay necesidad de paro, de infraestructuras y de favorecer la economía local. Lo que nos sorprende es que esto nos lo dijeran en junio, estemos en septiembre y no haya habido ninguna iniciativa. Nos da la sensación de que el equipo de gobierno está jugando a los hechos consumados: tú le dices que no, dejas pasar el tiempo, al final del año seguirás teniendo esos 11 millones de remanente más alguno que hayas acumulado de este año y seguirás amortizando deuda por encima de tus obligaciones. Eso es lo que ha hecho este equipo de gobierno en estos últimos años. Es más, en más de una ocasión ha presumido de que ha bajado sustancialmente la deuda. La deuda tiene que estar controlada y tenemos que cumplir las obligaciones que tiene el Ayuntamiento de Gijón, pero una cosa es cumplir las obligaciones y otra amortizar deuda por encima deellas con las necesidades sociales y de empleo de la ciudad. El Ayuntamiento de Gijón tiene una situación relativamente buena desde el punto de vista económico. Es de los ayuntamientos de España que probablemente tenga una situación buena o mucho menos mala que otros, por lo que no tiene ninguna razón de ser que amortizar la deuda sea una por encima de tus obligaciones.
-El Ayuntamiento de Gijón tiene buena salud económica, pero buena parte de los gijoneses no.
-Y eso es lo sorprendente. Con más de 23.000 parados, con más de 4.000 personas percibiendo el salario social? Tenemos una radiografía que nos dice que en la ciudad hay gente que lo está pasando mal. Aparte de los servicios básicos a la ciudadanía que en Gijón funcionan bien porque son públicos, planteamos un ayuntamiento que atienda las necesidades de la gente en la medida de nuestras posibilidades. Sabemos que somos un ayuntamiento y que tenemos los recursos que tenemos, pero lo que no puede pasar es que haya 11 millones de euros que nos sabes a qué destinar y que lo único que se te ocurra es amortizar deuda. E insisto en que el Ayuntamiento de Gijón tiene que cumplir sus obligaciones en ese sentido, pero lo que planteamos es que no es necesario por encima de ellas cuando Gijón tiene unas necesidades como consecuencia de una crisis enorme que están sufriendo muchos miles de personas y que no siempre estamos siendo capaces de atender en las condiciones que se merecerían. El desempleo es un tema de primer orden y deberíamos contribuir a solucionarlo en la medida de nuestras posibilidades.
-¿Qué otros temas percibe que les preocupan a los gijoneses?
-Cada vez preocupa más el medio ambiente. En los últimos años, la percepción y la concienciación sobre el medio ambiente ha ido en aumento, afortunadamente. En Gijón, hemos consensuado una nueva ordenanza que se debatirá probablemente en otoño e IU hizo una propuesta en el pleno para que se creara una mesa con las entidades sociales y los colectivos que habían hecho alegaciones. Se hizo y fue una experiencia positiva. Hemos tenido la oportunidad de debatir con ellos y de incorporar sus planteamientos a la ordenanza. Precisamente esta mayor preocupación de los ciudadanos ha servido para que las administraciones intenten reaccionar ante el problema. Y aún están reaccionado tímidamente, porque son necesarios muchos más pasos del ayuntamiento, de su equipo de gobierno y del Principado. Cabe esperar que el Principado cambie su posición en 180 grados, porque ahora es absolutamente timorata. No hay proporción entre los niveles de contaminación y el nivel de inspección y sanción.
-Asturias está en el punto de mira europeo por la contaminación atmosférica.
-Y sin embargo las inspecciones realizadas en el primer año del plan del aire, entre 2014 y 2015, no llegaron ni a la docena y las propuestas de sanción eran a un par de empresas y ni siquiera sabemos en qué quedó su ejecución por lo que hemos pedido información. Es como si todas las noches en Gijón hubiera un montón de accidentes de tráfico y quitáramos las inspecciones de alcoholemia.
-¿A qué achaca esa falta de proporción?
-Con la crisis las empresas han ido a una tendencia de costes, que se ha sufrido en los salarios y en los despidos, con una reforma laboral que lo ha facilitado. Un segundo elemento de ahorro se ha dado en materia medioambiental. Y los gobiernos han sido timoratos, han permitido muchas veces que las empresas no cumplan la legislación. Soy ajeno a que se eche ninguna empresa de Asturias, pero hay que pedirles que cumplan la legislación vigente como doy por supuesto que se pide en todos los países de la Unión Europea. No vivimos en un país del tercer mundo donde las empresas hacen lo que quieren y campan a sus anchas. Y se les está pidiendo lo mismo a los propios ciudadanos, que tienen que pasar revisiones por su caldera de gas o ajustar sus emisiones cuando pasan la ITV, lo que les vale un dinerito. Estamos pidiendo que se cumplan simplemente la legislación, y es algo normal, democrático y de sentido común.
-La contaminación del mar también preocupa y más esta semana que saltaban las alarmas con el emisario de Peñarrubia.
-En este país se asumen los problemas cuando ya no tienen solución. Tira que libras y no pasa nada. Esa cultura de ir tirando e ir librando, ir parcheando, no está en el ámbito del sentido común. Del problema de las fugas del emisario de Peñarrubia decía el concejal Fernando Couto que existía desde 2007, que la última inspección se había hecho en 2014, que sabían que existían esas fugas que les preocupaban y que como habían creado alarma social por los vídeos iban a ver si las reparaban y además que los dos emisarios de Gijón estaban mal o muy mal. Y dicho esto añadía que iban a esperar al presupuesto de 2017 para ver si encajaba una partida para repararlos. ¿Cómo vas a esperar si están mal o muy mal? Ese es el nivel de improvisación del que hablaba. El problema no lo puedes alargar, tienes que intentar ser eficaz en la resolución. Me da igual que sea el tema del emisario que las ayudas de Jove, que descubres cuatro meses después que la propuesta que les haces a los vecinos contraviene la ley de subvenciones. Es muy difícil coger un ejemplo en el que digas qué bien lo ha hecho el ayuntamiento.
-Y, en todo caso, el problema de fondo del saneamiento de la zona este de Gijón sigue ahí. Los tribunales han impedido que la nueva depuradora entre en funcionamiento.
-La sentencia del Tribunal Supremo deja vías abiertas, no tengo tan claro que signifique un derribo de la depuradora. Cuando causa un daño mayor del que pretende corregir, deja abiertas determinadas vías y hay más de un ejemplo. Es verdad que el estudio de impacto ambiental puede estar muy mal hecho, pero también es verdad que el daño que está haciendo cerrada es enorme porque está provocando vertidos al mar de toneladas de contaminación. Y hay que decirlo claro. Nosotros creemos que tiene que haber en la zona una depuradora, no hay otra solución. Lamento que la tramitación se haya hecho mal, pero no nos equivoquemos: depurar es un objetivo básico, estratégico e importante para la ciudad y será en esa ubicación o en otra pero en la zona este. El Gobierno de España debería estar dispuesto a hacer todo para que se legalice y acortar los plazos a través de un acuerdo con los vecinos.
-Otro tema que no parece tener un final cercano es el plan de vías. ¿Gijón no debe ni plantearse renunciar a una estación intermodal?
-Necesitamos una estación intermodal que conecte con el túnel metrotrén. Hay aeropuertos sin aviones y nosotros tenemos la gracia de tener un túnel sin trenes, y no se han pedido responsabilidades pese a que tiene padrinazgo. La ministra Ana Pastor llegó a decir que los planes de Gijón eran el cuento de la lechera y yo, que de aquella todavía estaba en el Parlamento, le dije es verdad, pero este cuento tiene autor y se llama Francisco Álvarez-Cascos. Y ambos se sentaban en el mismo consejo de ministros que lo aprobó. Pero es evidente que necesitamos una estación intermodal que supere la fractura de la ciudad. Una estación modesta que reúna las condiciones técnicas y poco más, que deje de dividir la ciudad, que prevea el soterramiento hasta Veriña y que sea un compromiso del Gobierno de España. En ningún caso se van a conseguir el dinero que se preveía por las plusvalías, porque los precios que se estaban poniendo para vender los solares eran anteriores a la crisis.
-De hecho, las dos primeras subastas quedaron desiertas.
-Las plusvalías no van a ser las que se pensaban, por lo que el Ministerio de Fomento debería aumentar sustancialmente su aportación como ha hecho en otras ciudades. El ayuntamiento no puede hacer una aportación que hipoteque nuestro futuro. El truco del ministerio es llevarlo todo a Gijón al Norte, en donde el ayuntamiento tiene el 25%. No deja de ser paradójico que el gobierno que más ha estrujado a los ayuntamientos ahora pretenda que tengamos la competencia de ferrocarriles. Le pedimos que garantice que el tren llegue a una estación intermodal y se conecte con el túnel del metrotrén, y sin un compromiso mayor del Gobierno de España no habrá estación intermodal y seguiremos empantanados. Y tiene importancia para la movilidad de la ciudad y para situarnos en el siglo XXI, que es en el que estamos.
-¿Cómo son de importantes los accesos a El Musel?
-Mucho. Todo lo que tiene que ver con el puerto de Gijón es importante porque afecta y mucho a nuestro PIB y particularmente al de Asturias.
-Pero también acumulan plazos sin que físicamente se vea nada.
-Cada año meten una cantidad simbólica y encima no se ejecuta. La última previsión es 2020. Tener unas buenas comunicaciones es clave en el desarrollo industrial y en la consolidación del tejido industrial, pero también es importante desde el punto de vista medioambiental. Quienes están soportando toda la carga pesada de camiones en estos momentos son los vecinos de la zona oeste, con todos los elementos de ruido y contaminación de ese tráfico pesado de miles de camiones por zonas pobladas de nuestra ciudad. Es absurdo lo que nos hemos gastado en hacer un puerto enorme, con unos sobrecostes enormes, y que luego tenga unos accesos de casi un puerto deportivo? No hay proporción entre una cosa y otra.
-Un puerto en el que los proyectos previstos no han acabado de salir adelante.
-Es evidente que al superpuerto lo coge la crisis de por medio y que todas las previsiones que se tenían de cayeron como una escalera de naipes. La regasificadora respondía a varios proyectos de ciclo combinado que están paralizados y no se ha anunciado que se vaya a retomar ninguno. Es obvio que hubo un antes y un después de la crisis y ahora las dimensiones del puerto están absolutamente infrautilizadas.
-A lo que se añade que las obras estén en el punto de mira judicial.
-Es evidente que hubo errores de procedimiento importantes y probablemente unos intereses determinados y otro tipo de problemas más de fondo que tienen que ver con lo que ha pasado en muchas obras de infraestructuras de nuestro país. Pero eso quien lo tiene que delimitar a las claras son los jueces.
-También un asunto que lleva años coleando en la ciudad es el Plan General de Ordenación. ¿De ésta irá la vencida?
-Va a trompicones como todo en este ayuntamiento, pero es verdad que es suficientemente importante como para que se haga con el máximo nivel de consenso. En IU hicimos una serie de denuncias sobre cuestiones que estaban mal, algunas se corrigieron y otras son compromisos a incorporar. Hicimos un acuerdo fundamentalmente porque creemos que un elemento fundamental que debería recoger es la rehabilitación de viviendas y barrios degradados y existe un compromiso del equipo de gobierno de destinar 200 millones de euros en el periodo de vigencia del plan. Junto con ello, en ese compromiso, planteábamos que se delimitara el porcentaje a partir de cual se podían hacer viviendas en la zona rural y advertíamos de siete u ocho cuestiones técnicas que había que revisar, como el estudio económico, la cartografía, el estudio de tráfico o los temas del Muselín y La Camocha. El equipo de gobierno se comprometió a hacerlo. Lo que fue pasando después nos fue ando la razón, cosas que estaban mal y, junto con eso el cese del anterior equipo.
-¿Ese cese les provoca incertidumbre?
-Sí, tenemos dudas de si los ritmos, los plazos y el trabajo van a ir en el mismo sentido que se tenía previsto. Y de hecho vamos a plantear una pregunta al respecto en el próximo pleno, para saber qué parte de los trabajos están ejecutados y cuál está pendiente. Nos da la sensación de que el plan surgió con debates y un esfuerzo por el consenso, pero parece que viendo los últimos sucesos va un poco a trancas y a barrancas. No va bien engrasado, nunca lo ha estado lo suficiente más allá de la voluntad de consenso que todos expresamos. Y estas cosas hay que hacerlas bien.