El jurado decidirá sobre el penúltimo asesinato machista en Asturias el 28 de marzo en Gijón
Gijón
La Sección Octava de la Audiencia Provincial acogerá la vista oral contra Celestino G. V., para el que se piden 22 años por acuchillar a Silvia Hernández en Roces
14 Mar 2018. Actualizado a las 12:32 h.
Con la conmoción todavía reciente por el asesinato de la gijonesa Paz Fernández Borrego en Navia, se anuncia la vista oral por el penúltimo caso de violencia machista en Asturias, que ayer se recordaba durante la concentración celebrada en el Ayuntamiento de Gijón: la muerte a cuchilladas y en unas circunstancias especialmente crueles en el barrio gijonés de Roces de Silvia Hernández Álvarez, presuntamente a manos de su pareja sentimental, Celestino G. V., hace exactamente dos años, el 13 de marzo de 2016. La vista se celebrará con jurado en la Sección Octava de la Audiencia Provincial, con sede en Gijón, a partir del 28 de mayo y, en principio, hasta el día 31 del mismo mes, cuando se dará lectura al veredicto. El acusado se enfrenta a una petición de 22 años de prisión y 10 de libertad vigilada, que incluye la prohibición de residir en el Principado de Asturias durante ese espacio de tiempo.
Silvia Hernández Álvarez, que contaba con 34 años en el momento de su muerte, tenía reconocido un grado de discapacidad psíquica del 70%y mantenía desde 2012 una conflictiva relación sentimental con el acusado. Las discusiones violentas eran frecuentes entre ambos, y de hecho existían denuncias y detenciones previas por episodios de violencia doméstica y malos tratos. Según sostiene la acusación, la situación llegó al extremo en la madrugada del 13 de marzo de 2016, cuando la pareja se dirigía hacia su domicilio e inició una acalorada discusión en la calle, en el trascurso de la cual el acusado, según testigos, le dijo a la mujer: «Hija de puta, te voy a matar». Una vez accedieron al interior de su domicilio continuaron discutiendo y el acusado -siempre segú el ministerio fiscal- «tomó la decisión de acabar con la vida» de Silvia Hernández.
Lo hizo presuntamente con un cuchillo de cocina de unos 22 centímetros de longitud y una hoja de unos 11,5 centímetros, metálica y dentada, y se lo clavó al menos en dos ocasiones, alcanzándole en la zona torácica y a nivel de la línea axilar. La agonía de la mujer fue atroz. Durante todo el domingo día 13 de marzo, el acusado, consciente de que la mujer estaba aún con vida tumbada en la cama sin poder levantarse, agonizando, no procedió llamar a los servicios médicos ni a prestarle ningún tipo de auxilio. No fue hasta aproximadamente las 06,17 horas del día 14 cuando se comunicó con los servicios de emergencia, que inmediatamente se personaron en el lugar y constataron que había muerto, según argumentará la acusación. Previamente, el acusado, con el objetivo de aparentar que la mujer aún se encontraba viva, le cogió su teléfono móvil y realizó una llamada desde el mismo al suyo propio. El acusado fue detenido 14 de marzo de 2016, acordándose su prisión provisión por estos hechos.
La Fiscalía considera que los hechos son constitutivos de un delito de homicidio con las agravantes de parentesco y de desprecio de género. Y solicita que se condene al acusado a 22 años de prisión, inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena, así como la medida de libertad vigilada por un periodo de 10 años y con cumplimiento de las siguientes medidas. Además, el Ministerio Fiscal solicita que el acusado abone las costas procesales y pague una indemnización de 60.000 euros a cada uno de los padres de la fallecida y otra de 3.000 euros a su abuela.