Óxido y verdín en el suelo de la primera calle reformada en Cimavilla
Gijón
El resultado de la remodelación de la calle Vicaría, que se cierra al tráfico pese a que el plan de movilidad planteaba uso compartido para peatones y vehículos, decepciona a los vecinos por su deteriorado aspecto al término de las obras
13 Jul 2018. Actualizado a las 11:38 h.
Dicen en Cimavilla que lo mal empieza mal acaba con la mirada puesta en la remodelación que, desde enero, se ha llevado a cabo en la calle Vicaría, en donde no se han inaugurado los trabajos y ya parece que hubieran pasado años de uso. «El suelo está sucio, las baldosas ya tienen verdín y los bordes de hierro de las alcantarillas están oxidados y, al estar la vía en pendiente, el óxido deja un cerco por toda la calle», aseguran desde la asociación de vecinos del barrio, en la que recuerdan que la mejora de la accesibilidad del barrio, que hace dos años era el primer punto del plan de dinamización que se planteaba para la zona, es una reivindicación histórica en vista de «la estrechez de las calles, las pendientes o las aceras prácticamente testimoniales».
Por ello, los colectivos del barrio reivindicaron en su momento plataforma única en las calles, de manera que peatones y vehículos compartieran espacio siempre con prioridad para los primeros.Y así se hizo en la calle Vicaría, la primera obra de esa mejora integral que necesita el barrio para ser más accesible y cuyo resultado es decepcionante para los residentes del barrio alto.
Esta remodelación se iniciaba a principios de año dentro del lote de propuestas de los presupuestos participativos del Ayuntamiento de Gijón, pero sin que el proyecto o el arranque de los trabajos fuera comunicado a los vecinos. «Nos sorprende que desde el ayuntamiento no contactaran con nosotros para anunciarnos las obras y echamos de menos que nos presentasen el proyecto, el tipo de firme, la señalización, los plazos o los cortes de tráfico», indican en la asociación vecinal.
Y no solo eso, sino que además «durante las obras quedó latente la descoordinación de los distintos departamentos del ayuntamiento», como supone por ejemplo el hecho de que las alternativas planteadas para el corte de tráfico que hubo que hacer durante varios días en Óscar Olavarría, la única entrada por la zona oeste del barrio, «no tuvieran nada que ver con la realidad».
Prohibida la circulación de vehículos
Además, pese a que todos los colectivos del barrio habían insistido en que se cumplieran las normas de accesibilidad de plataforma única diferenciando por colores o texturas y así se había acordado dentro del Plan Integral de Movilidad Sostenible y Segura de Gijón, al final la calle será de uso peatonal. «Al mal aspecto estético se une el incumplimiento por parte del ayuntamiento de lo consensuado por el foro de la movilidad, pues para nuestra sorpresa aparece de repente una señal de prohibido la circulación (solo con acceso al vado que hay en esa calle), por lo que el planteamiento de plataforma única desaparece para dar paso a una peatonalización», explican desde la asociación.
Por ello, ahora temen que no se cumpla nada de lo acordado en el Plan Integral de Movilidad, que en el barrio se tendría que materializar en respetar las plazas de aparcamiento, los horarios de carga y descarga, mantener las entradas y las salidas o el recorrido circular de transporte público. «Desde el ayuntamiento se están tomando decisiones unilaterales sin respetar el trabajo transversal de colectivos, agentes y distintos departamentos», indican al respecto, asegurando que van a exigir que se vuelva a retomar el plan de dinamización del barrio «para que de una vez por todas el ayuntamiento coordine sus distintas áreas y departamentos pues no entendemos otra forma de poder trabajar y mejorar el barrio alto».