Condenado a 15 años por intentar matar a su pareja a cuchilladas en Gijón
Gijón
La Audiencia Provincial considera también probado maltrato habitual durante los 40 años de relación hacia la víctima, a la que propinaba patadas o bofetones y descalificaba con frecuencia
25 Jul 2022. Actualizado a las 17:49 h.
La Audiencia Provincial ha condenado a un hombre de 70 años a una pena de 15 años de prisión y a la prohibición de residir en Asturias por el intento de asesinato de su pareja, de 65 años, a la que apuñaló, con sendos cuchillos, en la cabeza, el cuello, el abdomen y los brazos después de que ella le comunicara su intención de separarse tras 40 años de relación sentimental.
El tribunal de la Sección Tercera ha impuesto al acusado además cinco años de libertad vigilada y la prohibición de acercarse a la víctima a menos de 500 metros durante 19 años, y a la que deberá indemnizar con 14.400 euros por las lesiones, secuelas y daños morales causados.
Los magistrados consideran que el acusado cometió un delito de asesinato intentado, con las agravantes de parentesco y género, así como un delito de maltrato habitual, con la atenuante de reparación del daño, y un delito de lesiones.
La Sala estima probado que, desde el inicio de la relación, el acusado mostró un «proceder violento» hacia la víctima, a la que propinaba patadas o bofetones y hacia la que tenía actitudes de control y frecuentes descalificaciones. En septiembre de 2020, tras una relación de cuatro décadas, la mujer le comunicó su intención de separarse y le instó a abandonar su vivienda de Gijón y él fijó la fecha del día 16 de ese mes para realizar la mudanza.
Según la sentencia, el acusado «no asumió la decisión de poner fin a la convivencia» y el día 16, sobre las 6.40 horas, cuando la mujer estaba con los ojos cerrados en la cama, fue a la cocina a coger un cuchillo.
En la creencia de que la mujer estaba dormida, el acusado entró en la cama, «se sentó en la cama y, sin mediar palabra, la agarró del pelo, tirando de su cabeza hacia atrás, cogiéndola con fuerza del cuello con una mano, mientras con la otra empezó a asestarle puñaladas en la zona del cuello, pecho y abdomen», refleja el fallo. La mujer trató de defenderse del ataque con los brazos, al tiempo que decía al acusado: «¿Qué haces?, me vas a matar».
Tras el ataque, la hoja del cuchillo se rompió, por lo que el acusado se dirigió de nuevo a la cocina y cogió otro cuchillo de sierra con una hoja de 20 centímetros, instante en que la víctima trató de huir, siendo alcanzada cuando se escapaba por la puerta y recibiendo nuevas cuchilladas en brazos y cabeza.
Una vez en el rellano, mientras pedía auxilio a gritos diciendo «que me mata, me mata», el acusado la arrinconó contra la pared donde continuó acuchillándola y cuando el vecino intentó ayudarla, éste se giró «e intentó ir a por él», refugiándose el testigo de nuevo en su vivienda. El acusado siguió apuñalando a la mujer que estaba en el suelo hasta que fue inmovilizado por su cuñado, que reside en el mismo edificio y acudió en ayuda de su hermana alertado por los gritos.
El tribunal ha seguido las tesis de las abogadas Ana Isabel Menéndez del Río, que ejerció la acusación particular en nombre de la víctima, y de Pilar Menéndez Cueto, en representación del hermano de ésta, que también resultó lesionado al intentar auxiliarla. Los magistrados resaltan tanto la credibilidad del relato de la víctima como su declaración en la que transmitió «en forma nítida y con gran aflicción su angustia al relatar el clima de violencia y sumisión al que se encontraba sometida» por parte del acusado, que durante la vista oral dijo no recordar lo ocurrido, informa Efe.