La Voz de Asturias

Un ángel de la guarda del taxi con olfato policial: «Las madres tenemos un sexto sentido»

Gijón

Marcos Gutiérrez Redacción
Mar, taxista de Gijón

Mar Suárez, conductora de Radio Taxi Gijón, acaba de ser reconocida por la Policía Local por su empatía y perspicacia a la hora de evitar que una clienta sufriera una más que probable mala experiencia de madrugada. «En cuanto dejo un cliente por la noche, me da igual que sea hombre o mujer, siempre espero a que entre a la puerta del portal y se cierre»

01 Oct 2025. Actualizado a las 05:00 h.

El taxi, especialmente por la noche, se erige en muchas circunstancias en esa «tabla de salvación» que nuestros cansados pies encuentran para llegar a casa a horas más o menos intempestivas. Pero no solo eso, sino que los profesionales del sector llegan a convertirse en verdaderos guardianes de la seguridad de sus clientes, ahorrándoles un mal trago en más de una ocasión, sobre todo cuando cae la noche.

Eso es, precisamente, lo que hizo la chofer de Radio Taxi Gijón Mar Suárez. Una labor de vigilancia y custodia de una clienta que, gracias a su perspicacia y estado de alerta, se libró muy probablemente de una mala experiencia. En este sentido, esa intervención le acaba de valer el reconocimiento de la Policía Local de Gijón.

Esta profesional explica que hace unos meses, «antes del verano», se subieron a su vehículo «dos personas que aparentemente se encontraban bien, dentro de lo posible», si bien, a la hora de abonar la carrera, «una de ellas preguntó si el taxi tenía cámaras para saber si quedaba constancia de que esa persona llegaba hasta allí».

Tras esta primera señal para la sospecha, Mar le preguntó a la segunda ocupante «si se encontraba bien y no respondió». Entonces ambos se bajaron del auto, si bien Mar Suárez decidió dar «media vuelta, porque el lugar donde les dejé no estaba muy iluminado» y se adentraron en una zona con poca visibilidad.

Responsables de la atención telefónica de Radio Taxi Gijón

«Entonces, yo doy la vuelta para ver si salen de ese lugar y no les veo», apunta. «Vuelvo a dar una vuelta para ver si desde donde les dejé puedo visualizar a lo lejos algo o alguien, porque estamos hablando de que esto sucedió de madrugada, hacia las 2, y no veo a nadie, por lo que entonces, en ese momento, me detengo, llamo a la Policía Local y, acto seguido, saco la grabación de las cámaras», recuerda.

En el momento en el que los agentes contactaron con ella les explicó la situación, les facilitó el número de teléfono del cliente y le tomaron los datos. «Queda así la cosa y un poco más tarde, por coincidencias, vuelvo a dejar un servicio en la misma zona y observo a una patrulla subir a toda velocidad, por lo que en cuanto dejé al cliente me acerqué y ahí estaban los agentes con ellos».

«Entonces me bajé, estuve hablando con un agente, le mostré las grabaciones, le expliqué y me dijo que no había sucedido nada, pero que no borrase las imágenes y como a los 15 ó 20 minutos me volvieron a llamar», indica.

«Las madres tenemos un sexto sentido»

En este sentido, al día siguiente le tocó declarar en la comisaría y a los pocos días hacer lo propio en el juzgado. La Policía Local, en este caso, ha valorado la empatía de esta profesional a la hora de «no mirar para otro lado» cuando sospechó que alguien la necesitaba.

«Yo no me quedaba tranquila y es que en cuanto dejo un cliente por la noche, me da igual que sea hombre o mujer, siempre espero a que entre a la puerta del portal y se cierre», remarca. Explica que los profesionales del taxi están ahí «para ayudar» y cree que acciones como la suya pueden contribuir a mejorar la imagen del sector.

Mar Suárez lleva al volante «2 años y medio» después de desempeñar varios empleos. Eso sí, puntualiza que siempre quiso «ser policía», pero al ser «pequeñita» le tocó renunciar a esta ambición. No obstante, ha demostrado que el buen ojo y olfato policial lo tiene bien desarrollado.

«Además, soy madre y las madres tenemos un sexto sentido», comenta. Cree que, «cuando te preocupas por las personas, da igual a lo que te dediques, al final conectas con los clientes y en el taxi se empatiza muchísimo, porque en cuanto hablas un poco con ellos, encuentras personas maravillosas, que a lo mejor acaban de romper con su pareja, se les acaba de morir un hijo o van a enterrar a su madre», insiste. Y es que, a lo largo de las jornadas, los taxistas acumulan «1.000 historias» de vida que hacen que, en muchas ocasiones, además de trabajadores del volante sean «un poco psicólogos».

«A día de hoy, el transporte más seguro es el taxi»

Isaac Menéndez, presidente de Radio Taxi Gijón, explica que la práctica totalidad de los autos de la cooperativa cuentan con cámaras de seguridad. Del mismo modo, «en todo momento el número de teléfono con el que llama un cliente queda registrado en el ordenador, por lo que se sabe el punto de partida y destino y se tienen las imágenes de ese cliente».

«En el caso concreto que pasó con esta chica se vio perfectamente quién la acompañaba y cómo estaba ella porque las grabaciones del taxi influyeron bastante y bueno, así como todo el recorrido que hizo, dónde la recogió y demás», apunta.

En este sentido, «cuando un cliente llama automáticamente a radio, nosotros tenemos ahí todo el historial de ese número de teléfono, desde dónde fue todas las veces, a dónde se le recogió, el camino que suele utilizar... y luego nosotros estamos en comunicación con las imágenes que tenemos, ya que siempre quedan grabadas».

El presidente de Radio Taxi Gijón comenta que, «en este caso, Mar se lo comentó a la chica de la central y le dijo "llama a la policía"». Isaac Menéndez cree firmemente que «a día de hoy, el transporte más seguro es el taxi». No en vano, se muestra orgulloso de la inversión en seguridad para el cliente que ha desarrollado la cooperativa en los últimos años.

«Se acabó que la gente pueda delinquir y escapar en un taxi», asevera. «Cada vez que me solicita ayuda la policía, se la prestamos en todo lo que haga falta», concluye.

 


Comentar