Gijón exige el cese de Nieves Roqueñí como presidenta de El Musel por su implicación en el accidente de la mina de Cerredo
Gijón
El equipo de gobierno pide su «cese inmediato» por ser «protagonista» permanente «en la catástrofe» del accidente de la mina de Cerredo
09 Apr 2026. Actualizado a las 20:28 h.
El equipo de gobierno de Gijón ha exigido este jueves al presidente del Principado, Adrián Barbón, el «cese inmediato» de la presidenta de la Autoridad Portuaria, Nieves Roqueñí, por ser «protagonista» permanente «en la catástrofe» del accidente de la mina de Cerredo, ha remarcado en rueda de prensa el portavoz del Ejecutivo municipal, Jesús Martínez Salvador.
El edil ha comparecido para analizar las conclusiones del informe de la Inspección General de Servicios sobre el funcionamiento del Servicio de Minas tras el accidente en la mina de Cerredo, siniestro en el que murieron cinco trabajadores el 31 de marzo de 2025. Martínez Salvador ha trasladado la «enorme preocupación» del Gobierno local ante la «información que aflora del informe» y, en este sentido, la «implicación» que tiene Roqueñí en todos los hechos investigados.
Ha considerado que el Puerto de Gijón es una «institución clave» para la ciudad, por lo que no se justifica que esté al frente una persona para la que la Inspección General de Servicios «ha evidenciado» su «absoluta incompetencia» e «irresponsabilidad», la cual se acerca a «una gestión que podría denominarse corrupta» y que «cuesta vidas humanas».
El edil ha recordado que a Nieves Roqueñí «se le quemó una planta de Cogersa sin tener seguro» y, asimismo, permitió el «desmantelamiento total» de un servicio como el de Seguridad Minera, «que tenía que velar porque no ocurrieran accidentes» como el de Cerredo.
Martínez Salvador también ha afeado la labor del «otro responsable» del siniestro, el presidente del Principado, Adrián Barbón, «al que aún no se le ha escuchado pedir perdón» y que «tiene que someter su Gobierno a una cuestión de confianza».
El concejal y portavoz del Ejecutivo gijonés ha remarcado que Barbón puso al frente de la dársena gijonesa a Nieves Roqueñí «para quitársela de encima», por un lado, y para «entorpecer a Gijón», por otro, tratando de «paralizar el desarrollo de Naval Azul» que, «afortunadamente, se ha logrado evitar».
Martínez Salvador ha exigido, por «decencia», el «cese inmediato» de Roqueñí, una persona «protagonista» permanente «en la catástrofe» y ha indicado que desde el consistorio «no se descarta ninguna acción» en esta línea, informa Efe.